Ruta Cultural de l’Antic Egipte al Cementiri de Montjuïc

Cementerio: Montjuic

Tipo de ruta: Egipte

Llibres de temàtica d'egipte a la biblioteca del cementiri de montjuic

La ruta de l’antic Egipte al cementiri de Montjuïc és un activitat realitzada conjuntament amb el Museu Etnològic i de Cultures del Món de Barcelona dins de l’exposició titulada “Udjat, l’exotisme de l’antic Egipte”, realitzada el juny de 2021.

 

Introducció

En el siglo XIX la recreación de imágenes y motivos del arte egipcio tuvo especial incidencia en la arquitectura funeraria europea y norteamericana. La sociedad burguesa de la época identificó preferentemente las construcciones civiles con el orden clásico y las construcciones eclesiásticas con el neogótico, pero los cementerios y monumentos funerarios fueron el campo de aplicación de estilos “exóticos”, como el neoegipcio. Todas las grandes necrópolis de finales del siglo XIX presentan algún u otro elemento procedente de la legendaria tierra de los faraones.

El antiguo Egipto nos remite a unas creencias sobre la reencarnación y la eternidad equiparables a la esperanza en la resurrección de los cristianos, y precisamente esa coincidencia ontológica en la concepción de la vida y de la muerte tendrá su plasmación en un signo benefactor cómo es el disco solar alado. Esta señal, impronta ineludible de la civilización milenaria de las tierras del Nilo, se convertirá a finales del siglo XIX en la carta de presentación del estilo neoegipcio. En el dibujo atribuido a Oriol Mestres de la fachada de la capilla de la Virgen de la Piedad del cementerio de Poblenou está presente de manera ostensible. El disco solar alado sobre la puerta principal nos indica su filiación con el antiguo Egipto. Desde el punto de vista simbólico, las alas encarnan la capacidad de la deidad solar para impulsarse a través del cielo, pero no están presentes en este caso las dos cobras, o ureos, que sobresalen a ambos lados del disco en sus representaciones más habituales. El ureo, en forma de cobra, representaba a la diosa Uadjet, originaria del delta del Nilo y símbolo del Bajo Egipto, mientras que la diosa Nekhbet, representada como las alas de un buitre, era el símbolo del Alto Egipto. Ambas tenían la función respectiva de proteger al faraón y dotarlo de fortaleza ante sus enemigos.

 

 

 

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1. Biblioteca

La Biblioteca Funeraria es un fondo especializado en la cultura funeraria que concentra más de 1.800 libros que la posicionan como la más importante del Estado y un referente en Europa. Su fundador, Manel Hernández Illán, arqueólogo y egiptólogo especializado en los rituales funerarios, reunió a una gran colección de ejemplares muy significativos de la cultura del antiguo Egipto, entre los que destacan los tres volúmenes del libro “The Temple of King Sethos I At Abydos”, publicado el primero en 1933 por Amice Mary Carverley y M. F. Broome.

Ubicada en la Colección de Carrozas Fúnebres, el fondo bibliográfico se puede consultar los sábados y domingos, de 10 a 14 horas, y los miércoles por la mañana con cita previa. Por su interés cultural, en 2015 se integró en la Red de Bibliotecas del Ayuntamiento de Barcelona y de las Universidades de Cataluña, por lo que se pueden obtener préstamos mediante el SEDAC.

 

Biblioteca

 

2. Panteó Batlló i Batlló_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 8

El panteón arco-cueva Batlló fue construido en 1889 por la segunda generación de una de las familias más reconocidas dentro de la industria textil del momento. El proyecto fue obra del arquitecto Josep Vilaseca, conocido por muchos por ser el autor del Arco de Triunfo para la Exposición Universal de Barcelona de 1888. El arquitecto era de gran confianza para los Batlló, razón por la cual había hecho diferentes casas para la familia, como por ejemplo la Casa Àngel Batlló (c/ Mallorca, entre Pg. de Gràcia y Rambla Catalunya), la Casa Enric Batlló, justo a continuación de la otra, y la Casa Pia Batlló (Rambla Catalunya esquina con Gran Via).

El panteón es un monumento en piedra de Montjuïc situado en el rellano de la escalera y excavado en la roca, como los hipogeos egipcios. En ella intervinieron los escultores Manuel Fuxà en la fachada, realizando los dos grandes ángeles, y Enric Clarasó en el interior, en la cámara funeraria, que tiene mármoles de colores, donde esculturó unas cariátidas. Además, cuenta con trabajos de los marmolistas Padró y Sento, y otros de forja de Pere M. Sancristófol, aplicaciones de calidad, particularmente notables en la puerta de acceso. Las alusiones al arte egipcio son muchas, una evidencia del proceso de colonización de Oriente Próximo que también se estaba llevando a cabo en aquella época. Con los dos ángeles perfectamente ataviados, portadores de una cruz alada al tocado, se forma un conjunto muy unitario, y no demasiado común en el cementerio.

El nombre de la familia Batlló ha trascendido hasta el día de hoy por uno de sus miembros, Josep Batlló i Casanovas, quien le encargó a Antoni Gaudí la Casa Batlló del Paseo de Gracia de Barcelona. Al no ser de la misma rama familiar, no fue enterrado en este panteón.

 

 

 

 

 

3. Panteó Yrizar

Construido entre 1886 y 1887 por el maestro de obras Macari Planella con trabajos de mármol realizados por Miquel Font. En la fachada tiene una puerta con el dintel culminado con una cornisa en forma de garganta dotada de un disco solar alado y flanqueada por dos columnas coronadas por capiteles palmiformes sobre los que se alza un arquitrabe acabado con cornisa moldurada nuevamente en forma de garganta.

Agustin de Yrizar fue un indiano propietario de plantaciones de caña de azúcar en Cuba que invirtió gran parte de su capital en construir viviendas en el ensanche de Barcelona

 

 

Yrizar

 

4. Hipogeu Valls i Vicenç

La lauda sepulcral del hipogeo egipcio de la familia de Josep Maria Valls i Vicenç, presidido por un disco solar alado, la realizó Lluís Domènech i Montaner, siendo la única obra funeraria que hizo el famoso arquitecto en Barcelona. Su ejecución la realizó en bronce la prestigiosa fundición Frederic Masriera, en 1895, que se convirtió en líder en la fundición a cera perdida en Cataluña y, además, consiguió un gran renombre internacional en la Exposición Universal de París de 1900.

Josep Maria Valls i Vicenç fue un novelista de finales del siglo XIX, aparte de abogado y político, vinculado a la Lliga Regionalista, de la que el arquitecto fue uno de sus fundadores. La sepultura es de estilo egipcio por el símbolo del disco solar alado que significa el renacimiento de los reyes en esta civilización y que ornamenta, en piedra, la parte superior del sepulcro. La lápida, muy ornamentada, contiene hojas de olivo que suben por la base de la cruz, que está flanqueada por dos versículos de la Biblia, el del Antiguo Testamento a la izquierda y el del Nuevo a la derecha, escritos en catalán y en letra gótica. Arriba, una inscripción con el nombre de la familia en forma de arco de medio punto enmarca una corona funeraria de flores, en cuyo interior se muestra un relieve fino con tres capullos de adormidera, la planta que se asocia al sueño eterno, ya que de ésta se le extrae opio, la droga que te hace dormir.

Hipogeu Valls

 

5. Panteón Pilar Soler

El panteón fue encargado por la señora Pilar Soler, por lo que destacan sus iniciales en la parte superior del acceso principal. Quien lo proyectó fue el arquitecto de estilo ecléctico Rafael Puig i Puig, en 1894, con la colaboración de Pau Deulofeu, un escultor decorador especializado en arte funerario recordado principalmente por formar el equipo de escultores que colaboraron con Elies Rogent en la construcción de la Universidad de Barcelona.

El panteón destaca sobre todo por su inspiración en las construcciones funerarias faraónicas, como puede verse con la gran pirámide de 12 metros de altura hecha de piedra de Montjuïc. La pirámide contiene un gran basamento y seguidamente un friso que rodea todo el perímetro con relieves de elementos fitomórficos egipcios (loto y papiros) que hacen una cenefa simétrica. La puerta de entrada, al estilo de los antiguos hipogeos egipcios, está coronada por una esfera alada, símbolo de eternidad y reencarnación.

La señora Pilar Soler lo encargó para enterrar a su difunto marido Jacint Serra y para reunir a otros miembros de su familia procedentes de otros cementerios de Cataluña.

Pilar Soler

 

6. Panteón Albareda

El panteón Albareda es una obra realizada en 1889 por el propio propietario Leandre Albareda i Petit, el arquitecto del cementerio, para enterrar los restos de sus familiares. También fue su propia sepultura y posteriormente la de su mujer en 1922, momento en el que quedó clausurada a perpetuidad.

Leandro Albareda, fundador del cementerio, escogió un espacio privilegiado para levantar un monumental panteón. Elevado en una plaza, se accede mediante unas escaleras que hacen que resalte por encima del resto. De estilo neoegipcio, destaca un obelisco, símbolo de resurrección, y un gran ángel sedente que vela la puerta de la tumba. Colaboraron diferentes artistas destacados del momento, como los escultores Josep Campeny, en la escultura del ángel exterior y en el Santo Cristo interior, y Manuel Fuxà en el bajorrelieve en bronce de los retratos de los difuntos sobre las lápidas de los sarcófagos ubicados en la cripta. También participaron los hermanos Juyol en las esculturas de adorno, Pijoan y Casals en los bronces, los hermanos Ventura en los mármoles, Vilaró Saumell en los dorados, Grado en la fundición y Rigalt en las vidrieras de colores.

 

Albareda