Ruta Cultural Histórica del Cementerio de Montjuic
Cementerio: Montjuic
Esta ruta recorre 48 sepulturas pertenecientes a personalidades de la Barcelona correspondiente al periodo comprendido entre 1883 y 1936, de gran significación política, social y cultural.
Número de sepulturas: 48.
Duración aproximada: 3 horas

1. Sepultura Ramón Blanco de Erenas_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 2a, núm. 14 Bis
Realizada en 1908 por el arquitecto Juli Maria Fossas, la sepultura destaca por un ángel sentado con los ojos fijos en el cielo, obra de Josep Campeny, que guarda la sepultura del militar Ramón Blanco de Erenas (1833-1906), capitán general de Cuba , Filipinas y Cataluña. Otro ángel corona el retrato donde aparece un epitafio que proclama con orgullo “Siempre cumplí con mi deber”, una muestra de que la relación de la ciudad con los representantes militares del gobierno de la Restauración era conflictiva y a menudo violenta. Los altos mandos militares apoyaron la política colonial y la represión de los movimientos sociales y políticos que iban en contra del proyecto de la Restauración borbónica: el sindicalismo y, a veces, el catalanismo.

2. Sepultura del Dr. Farreras Framis_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 1a, núm. 6
La sepultura de Jaume Farreras Framis (1845-1907), doctor en medicina y cirugía, y catedrático de anatomía, fue proyectada por el arquitecto Emili Cortés en 1888 y presidida por una escultura de gran realismo, obra del artista Rossend Nobas. Monumento de planta cuadrada, sobre el sepulcro y en decúbito supino vemos la figura de un esqueleto de mármol envuelto en un sudario del mismo material, que lo cubre en toda su longitud, dejando únicamente al descubierto el cráneo y las manos. Este asunto tiene un doble mensaje: por un lado, hacer referencia a la muerte en sí misma, y por otro, hacer referencia explícita a la profesión del difunto. Nobas fue un hombre representativo del momento y uno de los pilares de la escultura catalana.

3. Panteón de Lluïsa Denís i Santiago Rusiñol_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 1a, núm. 10
El panteón propiedad de Lluïsa Denís y Reverter (1862-1946), autora teatral, compositora y pintora, fue construido en 1887. Lluïsa Denís se casó con Santiago Rusiñol y Prats (1861-1931), artista polifacético que se convirtió en uno de los líderes del modernismo en Cataluña, tanto por sus obras pictóricas, literarias y como por sus escritos, siendo decisivo en las ideas estéticas de su tiempo. La sepultura de estilo ecléctico destaca por el gran ángel con las alas plegadas y una actitud hierática realizado por el reconocido escultor Enric Clarasó. El entierro de Rusiñol es recordado por ser uno de los más emotivos y multitudinarios de la historia de Barcelona.

4. Sepultura de Ángel Guimerà_ Vía St. Josep, Agr. 3a, núm. A-19
El hipogeo fue adquirido en 1884 por Àngel Guimerà y Jorge (1845-1924), dramaturgo, poeta y político considerado uno de los máximos representantes de la Renaixença catalana. La obra Mar i Cel estrenada al Teatro Romea el 1888, lo proyectó internacionalmente y, posteriormente, consolidó su carrera con otras tan populares como Maria Rosa, Terra Baixa o La filla del mar entre otros. Junto a Valentí Almirall y como Presidente de la “Lliga de Catalunya” impulsó las instituciones catalanas, siendo ponente de las Bases de Manresa, el primer documento que recogía las bases para constituir un autogobierno en Cataluña. Fue nombrado Presidente del Ateneo Barcelonès, desde el cual dio un valor a la lengua y a la cultura catalana con el objetivo de normalizarla. Como muestra de esto hizo el discurso inaugural en catalán, hecho que no se había producido nunca antes. Junto con Àngel Guimerà se enterró Pere Aldavert (1850-1932), periodista y político referente por los inicios del movimiento catalanista, con el cual le unió una relación personal.

5. Sepultura de Josep F. Fonrodona i Vila_ Vía St. Josep, Agr. 3a, núm. A-14
En este hipogeo se enterró el primer difunto del cementerio, Josep F. Fonrodona y Vila, pocos días después de la inauguración del recinto. Cómo indica el epitafio, fue un indiano que se fue a Cuba para probar fortuna, y en su caso lo consiguió, convirtiéndose en el alcalde de la ciudad de Matanzas. No es un hecho sin importancia que el primero enterrado en el cementerio fuera un catalán establecido en Cuba, al contrario, es muy indicativo del papel fundamental de los indianos y el capital que repatriaban en la Barcelona de aquellos años, sobre todo en el impulso industrial, en el modernismo y, también, en la creación del nuevo cementerio de Montjuic.

6. Panteón Batlló y Batlló_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 8
El Panteón Arco-Cueva de la familia de industriales de la hilatura y el tejido Batlló y Batlló, una de las empresas textiles más grandes y modernas de su época. El proyecto, de 1886, obra de Josep Vilaseca, es un monumento en piedra de Montjuic situado al rellano de la escalera. Fue excavado en la roca -como los hipogeos egipcios- y se finalizó el 1889. En ella intervinieron los escultores Manuel Fuxà en la fachada, realizando los dos grandes ángeles y Enric Clarasó en el interior, en la cámara funeraria, que tiene mármoles de colores, donde esculturó unas cariátides. Además, cuenta con trabajos de los marmolistas Padró y Sento, y otros de forja de Pere M. Sancristòfol, aplicaciones de calidad, particularmente notables en la puerta de acceso. Las alusiones al arte egipcio son evidentes: la forma de la fachada de piedra, el disco solar alado colocado sobre la puerta, las columnas papiriformes adosadas a ambos lados, que tienen a modo de capitel dos búhos del mismo cariz; a los laterales hay un relieve de ramos de flores de adormidera, símbolos del sueño y de la muerte. Con los dos ángeles perfectamente adornados, portadores de una cruz alada en el tocado, se forma un conjunto muy unitario, que no es común. Josep Vilaseca fue el autor del Arco de Triunfo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888 y de diferentes casas para la misma familia; es un importante representante del premodernismo catalán.

7. Panteón de Salvador Bonaplata_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 19
El panteón fue construido en 1886 por Antoni Serra y Pujals, el cual hizo un monumento ecléctico, con elementos clásicos y también egipcios. Tiene varios elementos decorativos a destacar, como son las ventanas laterales ornamentadas con vitrales plomados y los bronces de la prestigiosa casa Masriera. Destaca un relieve de mármol en forma de medallón que representa la faz de Cristo, y la parte superior del panteón termina en un pedestal que sostiene una estatua con indumentaria clásica que representa la Religión, ejecutada en mármol por Josep Reynés. La figura lleva una estrella en la frente, y el brazo derecho levantado hacia el cielo, sujeta una cruz con la mano derecha, mientras que con la izquierda sostiene una palma de bronce. Reynés, artista creador de figuras distinguidas de belleza austera, formado en París, hizo esculturas importantes para que se incorporasen a la arquitectura. La familia Bonaplata llevó la máquina de vapor a las industrias, siendo pionero en todo el Estado con la inauguración en 1833 de la Fábrica Bonaplata en la calle Tallers de Barcelona.

8. Panteón Família Rusiñol_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 16
La sepultura de la familia Rusiñol, realizada por el maestro de obras Domingo Balet en 1893, destaca por un gran ángel obra del escultor Enric Clarasó. La sepultura fue adquirida por los hermanos Albert, Josep y Santiago Rusiñol y Prats (1861-1931), éste último fue un destacado artista que descansa como vivió: cerca, pero separado de su familia (está enterrado en el panteón de su mujer Lluïsa Denís). Heredero de un linaje de grandes industriales de Manlleu, desobedeció a su abuelo Jaume, patriarca de la familia, y abandonó el negocio a manos de su hermano Albert para dedicarse al arte. Rusiñol representa quizás mejor que ningún otro artista los vínculos profundos que había entre la Barcelona de los industriales y la Barcelona de los artistas modernistas.

9. Panteón de Manuel Malagrida i Fontanet_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 91
Panteón capilla de cariz ecléctico, proyectado en 1910 y terminado en 1914 por el arquitecto Lluís Callén i Corzán, ocupa 33 m2 de superficie. Contó con el escultor Eduard Baptista Alentorn, muy reconocido en la época, para la figura de mármol situada en el coronamiento exterior, que representa la Religión, y también por piezas del interior del panteón. Manuel Malagrida Fontanet (1864-1946), quien fue un indiano, originario de Olot e hijo de uno de los notarios más prestigiosos de esta ciudad, emigró a Argentina para fundar la fábrica “Cigarrillos París”, después de un aprendizaje en una industria de tabaco parisina. En Argentina hizo una gran fortuna, y así lo demostró construyéndose en vida este monumental panteón, al igual que también lo había hecho en la ciudad construyéndose en 1908 el Palau Malagrida, ubicado en el Paseo de Gracia, 27.

10. Sepultura Josep Jover i Vila_ Plaza de la Esperança, Agr. 3a, s/n
Adquirida en 1919 por Josep Jover i Vila, de autor desconocido, la sepultura hipogea de estilo romano refleja la capacidad emprendedora y la esforzada vida del difunto, mediante los símbolos de la industria y otros indicativos de los avances técnicos y de progreso. La capacidad tecnológica que exigía el desarrollo industrial y comercial, y la sustitución de materia orgánica, la madera, como fuente de energía por el carbón, más adelante por el petróleo, fue un hecho fundamental para la nueva economía y sociedad industrial.

11. Panteón de Francesc Cambó i Batlle_ Plaza de la Esperanza, Agr. 3a, núm. 40
El panteón Cambó fue construido en 1976 por encargo de Ramon Guardans i Vallès, yerno de Francesc Cambó i Batlle (1876-1947), empresario y político conservador, fundador y líder de la Lliga Regionalista, y mecenas de arte. En 1977 trasladaron los restos de Cambó, provenientes de Buenos Aires, y el reconocido artista Josep Maria Subirachs realizó una escultura que representa de relieve a San Francisco de Asís y Bernat Metge, y en el muro de mármol acompaña la inscripción: "Pasará a pesar del hecho vivo de Cataluña persistirá".

12. Sepultura de Rafael Campalans i Puig_ Plaza de la Esperanza, Agr. 3a, núm. 12
Rafael Campalans i Puig (1887-1933) fue un ingeniero destacado, encargado de los servicios públicos de la Mancomunidad de Cataluña y Director de la Escola del Treball, donde había sido docente. Compaginó su profesión con una actividad política que le llevó a militar primero en el PSOE y después en la Unió Socialista de Catalunya. Con la Proclamación de la Segunda República, fue concejal por Barcelona y posteriormente Diputado en el Parlament por la USC, participando en la redacción del Estatut de Núria. En las elecciones generales en el Congreso de los Diputados de 1931 fue elegido Diputado por la circunscripción de Barcelona. En 1933 murió de accidente y fue enterrado en el panteón adquirido en su honor.

13. Sepultura de Ildefons Cerdà_ Plaza de la Esperanza, Agr. 3a, s/n
La tumba donde fue enterrado Ildefons Cerdà i Sunyer (1815-1876) fue realizada en 1971, de autor desconocido, y la losa sepulcral reproduce el Plan Cerdà. Ingeniero, higienista y precursor del urbanismo moderno, Ildefons Cerdà fue el encargado de proyectar el Eixample de Barcelona. Sus restos fueron trasladados al cementerio de Montjuïc en 1971, coincidiendo con la reimpresión de su principal obra la “Teoría general de la urbanización”.

14. Panteón Campassol/ Borrell_ Vía St. Oleguer, Agr. 3a, núm. 75
El panteón de las familias Campassol y Borrell lo proyectó el arquitecto Miquel Bertran de Quintana en 1902. Monumento formado por un basamento amplio, cercado de pilones de piedra unidos por una barandilla de hierro de ornamentación floral y formas sinuosas próximas al modernismo. Destaca un pedestal que tiene en la parte anterior una orla de flores y de acanto y letras góticas, y en la parte posterior la inscripción en latín “Beati mortui qui in domino moriuntur”. Sobre esta base hay una columna con un capitel antes formado por flores grandes y rematado en forma octogonal, y servía de base a la cruz esculturada que concluía la estructura. A su lado se conserva una figura espectacular de un ángel de mármol, obra del destacado escultor Josep Llimona, que llevaba en el brazo izquierdo una espada de hierro, que ha desaparecido. De modelado fundido y formas suaves, tiene una expresión de altivez y expectación, la mirada fija y los labios oprimidos.

15. Sepultura Josep Clarà i Ayats_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 50
La obra funeraria la realizó el mismo artista un año antes de su muerte. Josep Clarà i Ayats (1878-1958) es considerado uno de los escultores más destacados del Noucentisme. Formado en Olot y posteriormente en Tolosa y París, donde tuvo una gran influencia de artistas franceses como Auguste Rueden, considerado el padre de la escultura moderna, o Aristide Maillol, Clarà desarrolló su propio modelo clásico, a menudo depurado y austero, como demuestra su sepultura, un relieve femenino sentado con expresión de tristeza.

16. Sepultura de Adela Domènech i Serra, Vda. Llinàs_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 98
Panteón realizado por el maestro de obras Joan Bruguera y Díaz en 1903 y los Hermanos Ventura, escultores marmolistas dedicados fundamentalmente a la escultura funeraria, que tenían el taller en la calle Muntaner, número 6 de Barcelona. En todos los cementerios barceloneses existen sepulturas diversas proyectadas y ejecutadas por ellos, o incluso hechas directamente en su taller. Dª. Adela Domènech hizo trasladar a este panteón los restos de su marido Josep Llinàs y de sus antepasados enterrados en el cementerio de Poblenou, entre ellos su padre Jacint Feliu Domènech i Sastre (1802-1863), político progresista que se convirtió en alcalde de Barcelona, de Madrid, Diputado, Senador y tres veces ministro de Isabel II.

17. Sepultura de Nicolau Juncosa_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 32
Nicolau Juncosa i Sabaté (1865-1932) encargó en 1913 una obra funeraria al escultor Antoni Pujol i Panadès con el objetivo de representarse a sí mismo como si estuviera vivo, con la indumentaria de la época. Este realismo escultórico tuvo su origen a mediados de siglo XIX, cuando los artistas dejaron de mostrar la muerte como tema grandilocuente y la introdujeron en la realidad cotidiana. La obra escultórica se denomina “La Solución”, tal y como se puede ver en el margen inferior izquierdo, y está acompañado de unos puntos suspensivo y un interrogante. En este caso la muerte es vista como la solución a las dificultades de la fábrica que está reproducida detrás en relieve. Lo más sorprendente de esta sepultura es que fue encargada por el mismo Nicolau Juncosa y que el rostro de su estatua fue realizado mediante la técnica de la máscara de tiza aplicada una vez muerto, de forma que pudieron reproducir fielmente su expresión facial. Juncosa fue un próspero comerciante y exportador de vinos, gerente de la casa de vinos Vendrell y Compañía, y político convirtiéndose en teniente de alcalde de Barcelona entre el 1909 y el 1913, y posteriormente encabezó la candidatura Coalición Republicana, saliendo elegido Diputado por Tarragona. Su papel político se vio reforzado con la proclamación de la Segunda República Española, convirtiéndose en un personaje destacado dentro del Partido Republicano Radical, el segundo con más escaños de todo el Estado.

18. Panteón Amatller_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. Del 35 al 43
Monumental panteón neorománico ideado por el cura Josep Gudiol i Cunill, y llevado a cabo por el arquitecto Emili Sala i Cortés, que firmó el proyecto el mes de marzo de 1911, acabando las obras en enero de 1915. Este mausoleo es un ejemplo notorio de la importancia que tenía para la burguesía el ámbito funerario, orientado como una continuidad de la vida. Los Amatller ya disfrutaban de una gran superficie en el paseo de Gracia. Teresa, la hija del fabricante de chocolate Antoni Amatller i Costa (1851-1910), adquirió con motivo de la muerte de su padre, varias parcelas que conforman una gran extensión para recrear en miniatura un entorno arquitectónico que lleva al recogimiento. Para llevar a cabo el panteón se utilizaron 150 m³ de sillares de piedra dicha del “raitx”, 2 m³ de mármol blanco de Italia, destinados a los dos sarcófagos –que trabajó Josep Tarrach- y en el altar del interior. Además, se anexionaron dos solares más destinados a la cruz de término. El modelo del tímpano de la puerta de entrada llevaba el anagrama EA a la parte izquierda y la fecha, esta firma, propia de Eusebi Arnau, no se encuentra en el tímpano realizado en material definitivo y aplicado a la obra. Los trabajos de forja fueron encargados a Ramon Collell Palanca “Picallimas”.

19. Panteón August Urrutia Roldán_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 137
Panteón de estilo neoclásico que proyectó en 1908 el arquitecto Antoni Vila i Palmés, director y profesor de la Escuela Municipal de Artes Aplicadas del distrito VIII y jefe de la sección de habitabilidad del Ayuntamiento de Barcelona. Los trabajos escultóricos son del marmolista Martínez Fortuny. Monumento de planta poligonal en el que se utiliza la piedra de Montjuic y el mármol blanco; consta de un ancho basamento que sostiene una doble hilera de columnas, de fuste liso en la parte inferior y estriado en la superior. A este espacio superior se accede por medio de dos escalinatas laterales. En la parte central se encuentra la figura de un ángel de estilo clásico, excesivamente efectista, que apoya sobre un sarcófago profusamente decorado, de las mismas características estilísticas. Las obras se acabaron en 1911. August Urrutia i Roldán fue un indiano vasco propietario de plantaciones de cacao en Venezuela, quien se casó con Josefina Miró, prima del famoso artista Joan Miró.

20. Sepultura de Rafael Vidiella i Franch_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 1820
Rafael Vidiella i Franch (1890-1982) fue un político comunista recordado por ser cofundador del PSUC. Tipógrafo de profesión, de joven formó parte de la CNT. Durante los años de la Dictadura de Primo de Rivera, fue el editor del diario anarquista Solidaridad Obrera en Valencia. Posteriormente, por desavenencias con el sindicato, pasó a formar parte de UGT. En 1931 Rafael Vidiella se convirtió con el líder de la Federación Catalana del PSOE. Junto a Joan Comorera, fundó en 1936 el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y dimitió de su puesto en el comité nacional del PSOE. Seguidamente, se convertirían en miembros del comité central del Partido Comunista de España. El PSUC fue uno de los principales partidos políticos de Cataluña durante la Guerra Civil española y Rafael Vidiella formó parte del Comité Central de Milicias Antifascistas, formado por el Presidente de la Generalidad de Cataluña Lluís Companys, concretamente para liderar la Comisión de Investigación. Posteriormente, en la formación del nuevo gobierno de 1936, fue escogido como Consejero de Justicia, cargo que enlazó con el de Consejero de Trabajo y Obras Públicas hasta el final de la Guerra Civil. Posteriormente, se exilió y se instaló en Budapest, desde donde se convirtió con uno de los hombres fuertes del Partido Comunista de España. Su relación con Joan Comorera se rompió, que fue apartado del partido. Pudo regresar a Barcelona en 1976 y murió el 23 de septiembre de 1982. La sepultura fue adquirida por el PSUC para enterrar sus restos y posteriormente los de sus familiares.

21. Panteón Maria Bueno Cardiel_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 45
Realizado en 1911 por el arquitecto Gabriel Borrell Cardona y el escultor Josep Rebarter i Gasulla, fue un encargo de Maria Bueno Cardiel para tener una sepultura familiar con distinciones. El lujo de los panteones del cementerio de Montjuïc recuerda al de las casas de la burguesía, y lo hace por los mismos motivos. La casa y la sepultura eran los escaparates, espejos que reflejaban el poder y la respetabilidad de la familia. La construcción de un nuevo panteón era noticia comentada en los periódicos y, por el Día de Todos los Santos, los barceloneses, después de visitar a sus difuntos, se acercaban curiosos a ver la nueva edificación. El panteón causaba admiración y con la admiración aumentaba la reputación de su familia.

22. Sepultura de la Família Maucci_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 34
La sepultura de la familia Maucci, claramente realista, fue creada en 1913 por el maestro de obras Josep Masdeu y por el taller marmolista F. Graell. El estilo de la sepultura responde a una nueva forma de expresar los sentimientos ante la muerte de un ser querido. Al despido de quien se moría, a la confesión y a los sacramentos, se añade en el s. XIX un sentimiento nuevo. La muerte se convierte en el momento de la afirmación de los grandes afectos y los grandes amores. Esta idea romántica del amor vencedor de la muerte afectó al diseño de la escultura funeraria. La continuidad que da el amor a la familia y a los amantes más allá de la muerte se traduce en el retrato escultórico de los difuntos tal y como eran antes de morir, que se colocan en sus tumbas. La idea general de este estilo que tan bien nos representa la sepultura del editor Manuel Maucci es que la triste realidad de la muerte, del cadáver, es sustituida por una ilusión, la de detener el tiempo, y así fijar la juventud eterna, la belleza incorruptible, el amor que no desfallece.

23. Monumento a Pascual Madoz_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 31
El panteón de Pascual Madoz fue construido en 1901 por el escultor Miquel Font y ubicado en un espacio privilegiado, en medio del paseo más reconocido donde en el otro extremo está situado el panteón del arquitecto creador del cementerio, Leandre Albareda. Sobre el pedestal destaca el busto de Pascual Madoz, hecho en mármol por el reconocido escultor Rafael Atché. La parte superior del pedestal está decorado con una cruz, con alfa y omega, y con una P y cruz en aspa, símbolo de la paz de Cristo. Redondean el conjunto elementos ornamentales funerarios como las flores de la pasión, flores de adormidera, el paño mortuorio, etc.
Pascual Madoz Ibañez (1806-1870), abogado de oficio, fue un político progresista que en 1855 fue nombrado Ministro de Hacienda, desde donde tuvo un papel fundamental en la aprobación del derribo de las murallas de Barcelona. Este acuerdo entre el Ejército y el Ayuntamiento de Barcelona permitió el desarrollo del Plan Cerdà y la aplicación de las teorías higienistas más modernas que mejorarían mucho las condiciones de vida de la población. Murió repentinamente en Génova en 1870, repatriaron sus restos al cementerio de Poblenou y, como homenaje a su figura, los trasladaron al cementerio de Montjuïc después de que el Diario de Barcelona abriera una suscripción popular. El día de Todos los Santos de 1901 se inauguró el monumento funerario donde se pudo leer la siguiente inscripción: “Barcelona a su hijo adoptivo el Excmo. SR. Dn. Pascual Madoz”.

24. Panteón Bartomeu Robert/ Emerencià Roig_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 22 y 22 Bis
En uno de los espacios más relevantes del cementerio, destaca este panteón proyectado por el arquitecto Simó Cordomí Carrera, en 1903, para acoger los restos de Emerencià Roig i Bofill (1848-1901). Cordomí también realizó la sepultura que se encuentra adosada; se trata del panteón del médico y político Bartomeu Robert i Yarzábal (1842-1902). El panteón de estilo modernista que resalta por la ornamentación. En el modernismo, la naturaleza se convirtió en un elemento fundamental que lo llenó todo como la ornamentada cruz de hierro que corona el panteón. Líneas sinuosas y onduladas reproducen tallos y flores que, en la base del árbol de la cruz, se extienden como una planta trepadora por la cubierta del monumento funerario. Asimismo, la reja que cierra la sepultura y que muestra el símbolo del sueño eterno con las flores de adormidera, presenta unos elementos ondulados y ritmos curvilíneos. Bartomeu Robert fue considerado uno de los protagonistas del renacimiento iniciado en la medicina española durante el último tercio del siglo XIX, convirtiéndose con uno de los miembros destacados de la conocida “Generación Médica Catalana de 1888”. Médico titular del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo en 1869, culminó su carrera en la política. En 1899, Bartomeu Robert fue designado alcalde de la ciudad de Barcelona, desde donde promovió el “Cierre de cajas”, una protesta en contra del aumento de impuestos del gobierno español en la sociedad catalana para hacer frente a la crisis colonial. Esta acción ciudadana se considera para muchos historiadores como el inicio del catalanismo político. Presidió la Lliga Regionalista desde su formación en 1901 y fue elegido diputado de las Cortes Generales en las elecciones parlamentarias de ese mismo año. Emerenciano Roig fue redactor de la Gaceta Médica Catalana y de La Independencia Médica (1877), dirigida por el prestigioso doctor y escritor Joan Giné i Partagas, quien era también rector de la Universidad de Barcelona. En estas revistas era donde escribía artículos el doctor Bartomeu Robert, su cuñado con quien tenía una gran amistad. Además, fue presidente de la Academia y Laboratorio de Ciencias Médicas y de la Academia de Medicina de Barcelona.

25. Sepultura de Rodrigo Rubert i Laporta_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 104
Rodrigo Rubert Laporta, fabricante de paraguas muy reconocido en la ciudad, encargó en 1907 un panteón al arquitecto Josep Plantada i Artigas, quien lo realizó con la colaboración de los marmolistas Enric Serra y Joan Figueras. El objetivo era acoger a los tres hijos del matrimonio y, años después, a sus progenitores. La mortalidad infantil era muy alta, también entre las clases acomodadas, a raíz de las epidemias y la insalubridad de las ciudades industrializadas. Una muestra conmovedora del gesto amoroso de los padres, de las familias: los jóvenes hermanos vuelven a reunirse bajo el amparo de los padres. Un recuerdo para siempre del amor que unió y une a las familias.

26. Sepultura de Apel·les Mestres i Oñós_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 108
Apel·les Mestres (1854-1936) fue un artista polifacético dedicado al dibujo, a la poesía, autor de teatro, música, ilustración gráfica, traducción, coleccionista y amante de la jardinería. Fue hijo de un gran arquitecto, Josep Oriol Mestres, quien intervino con la obra de la Catedral, del Liceu, dirigió la demolición de las murallas de Barcelona, construyó la primera casa del Eixample y, además, realizó uno de los panteones que hay en el cementerio de Poblenou. Vivió los cambios sociales y urbanísticos de la ciudad, manteniendo siempre las raíces culturales catalanas. Impulsó las artes gráficas en Cataluña, reivindicando la categoría artística de la figura poco considerada socialmente del dibujante. Como escritor cultivó varios géneros: poesía, teatro, prosa… que a menudo fusionaba e ilustraba con dibujos propios. En 1908 fue investido con el título de Maestro en Gay Saber, al ganar tres premios extraordinarios de los Juegos Florales. Apel·les Mestres es considerado un precursor de los modernistas e impulsor del diseño editorial. Generacionalmente se inscribe entre los escritores de la Renaixença, pero su concepto de arte total y valoración de la naturaleza hace que se le considere un innovador e iniciador del Modernismo. Su lenguaje sencillo y espontáneo, reproduce los movimientos más libres de la realidad y facilitó el camino a Joan Maragall, Santiago Rusiñol y sus amigos. Durante los primeros años de su experiencia literaria, Apel·les Mestres consolidará un estilo propio que dejará atrás el Romanticismo becqueriano de juventud y abrazará con fuerza el naturalismo.

27. Panteón Leandre Albareda_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 1
El panteón Albareda es una obra realizada en 1889 por el propio propietario Leandre Albareda i Petit (1852-1912) para enterrar los restos de sus familiares. También sería su propia sepultura y posteriormente la de su mujer en 1922, momento en el que quedó clausurada a perpetuidad. Leandre Albareda, diseñador del cementerio, escogió un espacio privilegiado para levantar un monumental panteón. Elevado en una plaza, se accede mediante unas escaleras que hacen que resalte por encima del resto. De estilo neoegipcio, destaca un obelisco, símbolo de resurrección, y un gran ángel sedente que vela la puerta de la tumba. Colaboraron diferentes artistas destacados del momento, como los escultores Josep Campeny, en la escultura del ángel exterior y en el Santo Cristo interior, y Manuel Fuxà en el bajorrelieve en bronce de los retratos de los difuntos sobre las lápidas de los sarcófagos ubicados en la cripta. También participaron los hermanos Juyol en las esculturas de adorno, Pijoan y Casals en los bronces, los hermanos Ventura en los mármoles, Vilaró Saumell en los dorados, Grau en la fundición y Rigalt en las vidrieras de colores.

28. Sepultura Eduard Puig i Valls_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 5
Panteón realizado en 1889 por el arquitecto Frederic Aymamí donde destaca una obra escultórica de Josep Campeny que expresa una nueva sentimentalidad. La muerte se convierte en el momento de la afirmación de los grandes afectos y los grandes amores. El cielo se convierte en el refugio del amor que han dañado la crueldad de la muerte o los intereses de la sociedad. El cielo pasa a ser el espacio en el que los amantes se reencuentran y se unen libres finalmente de todos los obstáculos que los han separado. La obra de Campeny expresa la erotización que experimentó en estos años la representación tradicional cristiana del ángel que se lleva el alma hacia el cielo. Campeny, que quizás sigue el dibujo de Charles Kingsley, transforma al ángel en el dios del amor, y el alma a Spyche, su esposa.

29. Sepultura de Francesc Rius i Taulet_ Vía St. Francesc, Agr. 6a, núm. A-1
Francisco de Paula Rius i Taulet (1833-1890) fue abogado y político, el cual se convirtió en alcalde de Barcelona en cuatro ocasiones durante el período de la Restauración Borbónica. Es recordado principalmente por ser el impulsor de la Exposición Universal de Barcelona del año 1888, donde la ciudad desarrolló un cambio urbanístico muy relevante. Además, fue también el impulsor del cementerio de Montjuïc. Ante la saturación del cementerio de Poblenou, a raíz del aumento demográfico y de las constantes epidemias que sufría la ciudad, encargó un nuevo recinto funerario a Leandre Albareda, el arquitecto municipal, en unos terrenos deshabitados de la montaña de Montjuïc.
En 1890 fue inhumado en el hipogeo románico que adquirió su familia y donde posteriormente también enterraron a Manuel Rius i Rius (1883-1971), su hijo y quien también se convirtió en alcalde de Barcelona entre los años 1916 y 1917.

30. Panteón de los hermanos Collaso i Gil_ Vía St. Josep, Agr. 2a, núm. 48 al 51
Panteón capilla de estilo neogótico de los hermanos Josep y Enric Collaso i Gil. Proyectado por el arquitecto Josep Majó con trabajos del escultor Josep Reynés, de forja de Josep Basons y de vidrieras de Antoni Rigalt. Acabado en 1901, tiene una superficie de 64m2, en esa fecha era el mayor del cementerio. En todos los elementos tiene una decoración vegetal muy variada, más intensamente en la parte superior. La reja de la puerta es de hierro forjado y se ha realizado un trabajo muy minucioso. En la parte superior de la fachada hay una escultura exenta de mármol que representa a San Pedro, protegida por una drosera. La cruz del coronamiento fue destruida por un rayo. Antoni Rigalt reavivó la técnica del vitral policromado y consiguió obras de auténtica calidad: asociado con Jeroni F. Granell fueron la empresa catalana más importante de esta especialidad.
Josep Collaso i Gil (1857-1926) fue político y filántropo, quien fue nombrado alcalde de Barcelona en cuatro ocasiones. Es recordado por el impulso del método Montessori en la educación de los niños y por introducir las teorías higienistas en las aulas. Murió en 1926 y fue enterrado en el panteón que adquirió junto a su hermano Enric, quien había sido inhumado en 1915.

31. Panteón Godó_ Vía St. Francesc, Agr. 8a, núm. 6
Panteón capilla de estilo neogótico que proyectó el arquitecto Josep Majó en 1899, cuenta con esculturas de Josep Reynés y con trabajos de los marmolistas Mas y Tarrach y del forjador Josep Basons. Por su valor artístico, diferentes periódicos se hicieron eco, ya que consideraban que imperaba el estilo gótico propio del siglo XIV y que dominaba, en su ejecución, una gran unidad en todos los detalles. La fachada tiene en la entrada del tímpano un relieve con la representación de la Ascensión del Señor. La fachada la flanquean dos contrafuertes que tienen adosadas dos estatuas que simbolizan la Fe -con un cáliz entre las manos, y la Esperanza, que sujeta un ancla, -elemento que se identifica con la salvación-, cada una protegida por una drosera. En las fachadas laterales destacan vidrieras policromadas y la parte trasera forma un ábside poligonal con contrafuertes que terminan en pináculos, entre los que aparecen gárgolas. La verja de entrada es un trabajo de forja admirable que forma un dibujo simétrico y yuxtapuesto a base de arcos apuntados muy estilizados. En el interior, sobre el altar hay un crucifijo de mármol y, a ambos lados, dos sarcófagos de piedra. Las vidrieras reproducen los santos tutelares y patrones de la familia: San Carlos y San Antonio, y San Ramón y Santa Rosa. En el suelo, en mármol de color rojizo hay dibujada una cruz decorada con relieves. Josep Majó hizo casas de pisos en Barcelona, entre las que cabe destacar el edificio de la Vanguardia del año 1903.

32. Panteón de Joan Pich i Pon_ Pl. Sant Rafael, Agr. 8a, núm. 18
El panteón del industrial, financiero y político Joan Pich i Pon (1878-1937), que también fue alcalde de Barcelona, lo proyectó el arquitecto Salvador Soteras Taberner, e intervino en la realización de los elementos decorativos el escultor Alfons Juyol, en 1914. Las obras se dilataron durante años y finalmente fue el arquitecto Josep Soteras Mauri quien las firmó en 1948. En este panteón, de estilo ecléctico, el arquitecto creó un monumento de formas sólidas y robustas, formado por dos cuerpos, y de una gran austeridad visual tan sólo ornamentado mediante unos artísticos pebeteros en el remate del primer cuerpo y con cruces en el segundo. Cierra el acceso una puerta con una reja decorada con elementos circulares. Soteras Taberner realizó el desaparecido Círculo Ecuestre del Paseo de Gracia junto con Félix de Azúa, y como arquitecto de la Compañía MZA construyó el apeadero de Gracia de Barcelona (1902), y además trabajó como contratista en la obra del ferrocarril de Ripoll en Puigcerdà.

33. Sepultura família Ciriac Bonet i Escarré_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 84
Ciriac Bonet i Escarré (?- 1934) fue un empresario reusense y miembro destacado del Centro Excursionista de Catalunya.
En 1909 adquirió la tumba y encargó la parte escultórica a Enric Clarasó, destacado artista modernista muy presente en el cementerio de Montjuïc. La escultura representa con gran realismo a un joven difunto miembro de la familia Bonet. Cabe destacar la lauda sepulcral donde figura un niño que lanza un reloj de arena, símbolo de la brevedad de la vida, contra la muerte, está representada por un esqueleto portador de una guadaña que huye corriendo.

34. Arc-Cova de Joan Miró_ Vía St. Francesc, Agr. 9a, núm. 33
Joan Miró i Ferrà (1893-1983) es uno de los máximos representantes del surrealismo. Pintor, escultor, grabador y ceramista, Miró está considerado uno de los artistas catalanes más reconocidos en todo el mundo. Sus obras recibían influencias principalmente del fauvismo, el cubismo y el expresionismo. Durante los últimos años de vida, creó la Fundación Joan Miró, un centro de arte contemporáneo con el objetivo de realizar una experimentación cultural sin precedentes para acercar el arte contemporáneo al gran público y para apoyar el arte joven en Barcelona.
La arco-cueva familiar fue diseñada por el arquitecto T. Vila y adquirida en 1919 por Miquel Miró i Adzeries, padre de Joan Miró y conocido orfebre y relojero, el cual era propietario de una tienda en la calle Ferran, una de las vías más prestigiosas de Barcelona. Joan Miró está enterrado en esta destacada sepultura junto a Miquel Miró, quien fue el primer difunto enterrado, posteriormente inhumaron allí a Dolors Ferrà, madre del artista, Pilar Juncosa, mujer y representante de Joan Miró, y finalmente Dolors Miró i Juncosa, la única hija del matrimonio.

35. Sepultura de los hermanos Badia i Capell_ Pl. De la Fe, Agr. 9a, 181
Conocidos como los Hermanos Badia, Miquel (1906-1936) fue quien obtuvo mayor notoriedad política. Afiliado a Estat Català, el partido fundado por Francesc Macià, y posteriormente a Bandera Negra, el brazo armado de la formación, entró a trabajar en la Generalitat con la proclamación de la República en 1931 y lideró las Juventudes de Esquerra Republicana- Estado Catalán. En el contexto de violencia política, la organización se convierte en el servicio de orden del partido y Miquel Badia fue nombrado Secretario de Orden Público de la Generalitat. Posteriormente, fue nombrado jefe de servicios de la Comisaría General de Orden Público de la Generalitat y sería también el subjefe de la policía en Cataluña. Su campaña contra los elementos anarquistas y la represión de las huelgas le hicieron ganar el apodo de “Capità Collons”. Colaboró con los Hechos del 6 de octubre de 1934 y su fracaso le llevó al exilio. En 1936, con la victoria del Frente Popular, regresó, pero al poco fue asesinado a tiros en la calle, junto con su hermano Josep (1903-1936), dirigente de la Federación Catalana de Lucha y quien reorganizaba las Juventudes de Estado Catalán. La autoría del asesinato se achacó a los pistoleros de la FAI, concretamente a Justo Bueno Pérez, pero fueron liberados supuestamente por falta de pruebas.
La tumba fue adquirida el 30 de abril de 1936 por Rosa Capell i Minguet, madre de los conocidos Hermanos Badia. La lápida destaca por dos medallones con las imágenes de Miquel y Josep Badia y la bandera estelada.

36. Tumba de Manuel Carrasco i Formiguera_ Pl. De la Fe, Agr. 9a, 192
Manuel Carrasco Formiguera (1890-1938), nacido en Barcelona, fue un abogado y político destacado, líder democristiano y nacionalista catalán. Durante su juventud militó en la Liga Regionalista, desde donde fue elegido Concejal en el Ayuntamiento de Barcelona. Fue uno de los fundadores de Acció Catalana (1922), un partido político creado a raíz de una escisión de las juventudes de la Lliga Regionalista. En 1930 participó del Pacto de San Sebastián para proclamar la República, y en 1931 fue nombrado Consejero de Sanidad y Beneficencia de la Generalidad de Cataluña. Fue Diputado en las Cortes Españolas por la circunscripción de Girona (1931-1933) y destacó por la defensa del Estatut de Núria y la libertad religiosa. En 1932 fue expulsado de Acció Catalana e ingresó en Unió Democràtica de Catalunya, partido creado en 1931 y del que se convirtió en uno de sus principales líderes. El inicio de la Guerra Civil le llevó al País Vasco por la persecución que recibió de algunos sectores anarquistas y comunistas, pero con la conquista franquista de Guipúzcoa en 1937 tuvo que regresar. La tensión social y la escalada de violencia le llevó a irse de nuevo a Vizcaya con su familia, pero su barco fue interceptado por la marina franquista. Fue encarcelado y condenado a muerte en un juicio sumarísimo el 28 de agosto de 1937. A pesar del eco internacional de su sentencia y las gestiones del Vaticano, fue ejecutado en Burgos el 9 de abril de 1938 por orden personal de Francisco Franco.
Sus restos fueron enterrados en el cementerio de la Iglesia de Sant Genís dels Agudells y en 2001 fueron trasladados al cementerio de Montjuïc. La tumba fue adquirida por su hija Rosa Maria Carrasco para enterrar también los restos de Pilar Azemar y Puig de la Bellacasa, viuda y militante activa de UDC que mantuvo viva la memoria de su marido. Rosa Maria Carrasco, también inhumada en 2018, destacó en el movimiento escucha y la guía y con la restauración de la Generalitat de Cataluña fue nombrada en 1978 directora general de la Juventud y en 1979 fundó el Consejo Nacional de la Juventud de Cataluña. En 2015 fue fundadora del partido político Demócratas de Cataluña.

37. Panteón de Francesc Macià_ Pl. De la Fe, s/n
Francesc Macià i Llussà (1859-1933), nacido en Vilanova i la Geltrú, ingresó con 16 años en la academia militar de Guadalajara para unirse al cuerpo de ingenieros del Ejército español. Su carrera militar en el cuerpo de ingenieros le llevó a alcanzar el rango de teniente coronel. Su posicionamiento a favor de la modernización del ejército chocó frontalmente con la acción conocida como el Hechos del Cu-cut. El ejército atacó y destruyó la redacción de la revista el Cu-cut por una viñeta gráfica que ridiculizaba las derrotas militares españolas. Varios grupos políticos se unieron como respuesta para formar Solidaridad Catalana y Macià también se une, como consecuencia es apartado del Ejército. Se presenta como Diputado en 1907 y la rotunda victoria en las elecciones de Cataluña, Macià abandona el Ejército para dedicarse a la política. En 1922 organizó Estat Català, un movimiento para agrupar el catalanismo radical, sobre todo durante la Dictadura de Primo de Rivera. En 1926 intentó una insurrección armada en contra de la dictadura desde Prats de Molló que fracasó, pero le dio una gran popularidad a Cataluña. El exilio le llevó hasta Cuba, donde fundó el Partido Separatista Revolucionario de Catalunya. Con la proclamación de la República, Macià vuelve a Cataluña y se incorpora dentro de Esquerra Republicana de Catalunya. En las elecciones del 14 de abril de 1931 ERC obtiene mayoría absoluta y el Abuelo, como era conocido popularmente Macià, proclamó la República Catalana dentro de una federación de Repúblicas ibéricas. El gobierno provisional de la República reaccionó en contra y después de largas negociaciones se acordó la creación de la Generalidad de Cataluña, un nombre histórico que daría forma a una nueva autonomía catalana. Macià fue elegido Presidente y formaría el primer gobierno de la Generalidad desde el 14 de diciembre de 1932 hasta su muerte, el 25 de diciembre de 1933. Su entierro provocó una manifestación de luto multitudinaria.

38. Panteón de Dolors Monserdà_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 96
Dolors Monserdà i Vidal (1845-1919), nacida en Barcelona dentro de un entorno cultural influyente, se convirtió en la primera novelista catalana, que logró un gran renombre y fue premiada en tres ocasiones en los Juegos Florales, los cuales presidió el año 1909, siendo la primera mujer en hacerlo. Al mismo tiempo, fue pionera del feminismo, junto a escritoras como Maria Josepa Massanés y Carme Karr, y una gran defensora de los derechos de los trabajadores.
En un primer momento fue enterrada en el cementerio de Poblenou, junto a su marido difunto Eusebi Macià, conocido joyero de la Calle Ferran. En 1932, las hijas de Dolors Monserdà, Maria dels Àngels y Dolors Macià, iniciaron las obras del panteón familiar del cementerio de Montjuïc en unos terrenos que había adquirido Enric Monserdà, hermano de la difunta y conocido pintor y decorador artístico. Las obras las llevaría a cargo el prestigioso arquitecto Josep Puig i Cadafalch, marido de Dolors Macià y yerno de Dolors Monserdà. El panteón consiste en una gran columna de granito, de fuste liso, que se levanta sobre un pedestal cúbico. Destaca una corona ornamentada de bronce en su base, y encima el capitel se ve una cruz griega, también de bronce, muy trabajada. Una muestra clara de la exaltación del símbolo de la fe cristiana. Lo cierto es que este panteón también recuerda a las cruces de término en las que el arquitecto ya se había inspirado para realizar otras obras funerarias anteriores.

39. Sepultura de Jaume Puncernau i Pintó_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 85
Esta sepultura es fruto de la colaboración entre dos artífices de reconocido prestigio: el arquitecto Bonaventura Bassegoda y el escultor Rafael Atché. Realizado en 1919 en cumplimiento del albacea testamentario del difunto según lo que dice la leyenda del laudo. Preside el panteón la escultura de una mujer sin consuelo que, recostada sobre la tumba -tipología frecuente en otras obras funerarias del mismo cementerio-, deposita unas flores. Firmada por Rafael Atché, a la derecha de la base, cinco años antes de su muerte, la convierte en una de sus últimas. Sin embargo, el escultor es más conocido por realizar la escultura que corona el popular monumento de Colón en Barcelona, inaugurado en 1888. En el panteón encontramos muchos de los símbolos funerarios habituales en los cementerios. En la parte frontal aparece el Ouroborus, la serpiente que se muerde la cola, símbolo de eternidad. En los pilotes que sostienen la barandilla que cierra la tumba encontramos coronas de siemprevivas, y en la reja, el símbolo de la cruz y flores de adormidera. Asimismo, estas flores, junto con las rosas y otras especias, forman el pomo que la figura sostiene con una mano, mientras que con la otra se acerca una a los labios para dar un beso. Por último, capullos de adormidera ornamentan el crucifijo, el cual presenta en la base el cráneo de Adán, con una clara referencia al origen de la madera de la cruz donde murió Jesús.
Jaume Puncernau i Pintó (1839-1916), nacido en Massoteres, murió en La Habana y sus restos nunca fueron trasladados desde Cuba a Barcelona para ser enterrados. La tumba es también un memorial de cariño en la tierra de un emigrante catalán y un documento que recuerda el apoyo decisivo que los catalanes de América dieron a la lucha independentista. En la parte posterior de la sepultura existe un escudo con las cuatro barras.

40. Panteón de Jacint Verdaguer_ Vía St. Joan, Agr. 9a, A
Jacint Verdaguer i Santaló (1845-1902) fue presbítero y un destacado poeta en lengua catalana, considerado para muchos el líder de la Renaixença. Nacido en Folgueroles dentro de una familia campesina modesta, pero con cierto nivel cultural, estudió en el Seminario de Vic, donde recibió su formación académica. La carrera literaria empezó en 1860 cuando ganó dos premios de los Juegos Florales, lo que le permitió introducirse en el círculo intelectual de la época. En 1876 Verdaguer fue contratado por el futuro Marqués de Comillas como cura doméstico y su residencia pasó a ser el Palau Moja, desde donde iniciaría una etapa de éxitos sociales y literarios. Su activismo patriótico le llevaron a participar en los principales actos del movimiento nacionalista catalán conservador ya ganar un gran prestigio social, y por otra parte, publicó las obras que le han dado también más prestigio literario: la Atlántida (1878), Canigó (1886), Patria (1888) y Montserrat (1898). Mosén Cinto Verdaguer murió el 10 de junio de 1902 de tuberculosis en la finca de Vallvidrera conocida como Vil·la Joana. Su entierro fue uno de los más multitudinarios de la historia de Barcelona al convertirse con la muestra de luto de todo un pueblo en su poeta nacional.

41. Panteón de los franceses_ Vía St. Jaume, Agr. 8a, terreno 19
El día 2 de enero de 1923 se cedió un terreno a la “Asociation Generale Francaise des Mutiles et Combattans de Guerre Residants en Espagne” la cual inauguró en 1925 el monumento realizado por el destacado escultor rosellonés Gustave Violet en la memoria de los soldados de Francia y voluntarios de España que murieron por el triunfo de la justicia y la libertad durante la Primera Guerra Mundial, tal y como indica la inscripción.

42. Sepultura de Isaac Albeniz_ Vía St. Jaume, Agr. 8a, núm. 20
Isaac Albéniz i Pascual (1860-1909) fue un destacado compositor e intérprete de piano de renombre internacional. Sus inquietudes musicales le llevaron a viajar por todo el mundo y conocer a artistas tan destacables como Fernández Arbós, Enric Granados, Antoni Noguera, Ramon Casas o Santiago Rusiñol. En 1909 murió a la edad de 49 años, pero ha dejado una extensa y prolífica producción musical con notables innovaciones instrumentales que le hicieron conocido en todo el mundo. Su muerte fue muy sentida y su entierro llenó las calles de la ciudad que fueron engalanadas para despedir a uno de los músicos catalanes más destacados de todos los tiempos.
En 1939 trasladaron sus restos de una sepultura del cementerio de Montjuïc al panteón propiedad de su esposa Rosa Jordana. Su hija Laura Albéniz, ilustradora y pintora reconocida dentro del Novecentismo, fue inhumada en 1944 en la misma sepultura.

43. Panteón de Josep Maria Vallès i Ribot_ Vía St. Josep, Agr. 2a, núm. 126
Josep Maria Vallès i Ribot (1849-1911) fue un abogado de prestigio y político republicano afiliado desde joven al Partido Republicano Democrático Federal de Francesc Pi i Margall. En 1873 fue elegido diputado en las Cortes Constituyentes de la Primera República Española. En 1882 formó parte del Consejo Federal Español y un año después fue nombrado vicepresidente del Consejo Regional Catalán, desde donde redactó el proyecto de Constitución para el Estado Catalán. Fue fundador de periódicos republicanos, como El Federalista, La Voz de Cataluña y La Región Catalana. Firme opositor al embarque de tropas hacia la Guerra de Cuba, fue encarcelado. Con la muerte de Francesc Pi i Margall se convirtió en el líder más destacado del federalismo catalán y un firme defensor de las sociedades obreras que fueron prohibidas durante la restauración borbónica. Formó parte de la Solidaridad Catalana y posteriormente fundó y presidió hasta su muerte la Unión Federal Nacionalista Republicana para unir a los diferentes partidos federalistas y catalanistas de izquierdas.
El panteón fue adquirido por su mujer Rosa Puig del Campo en 1914 para inhumar los restos de su marido en 1917. La sepultura, construida por acuerdo del Ayuntamiento de Barcelona, destaca por la siguiente inscripción: "El amor a la región propia no debe nutrirse con odios a las demás". Una proclama que responde a las graves tensiones sociales y nacionales de la época.

44. Sepultura de Salvador Seguí “El Noi del Sucre”_ Vía St. Carles, Agr. 2a, núm. 533
Salvador Seguí i Rubinat (1887-1923) fue uno de los líderes más destacados del movimiento anarcosindicalista en Cataluña. Una figura muy respetada y conocida entre las clases populares, era también una voz moderada dentro del movimiento obrero que le permitía aunar diversas facciones sindicales y políticas, y tener una gran capacidad de mediación con los sectores burgueses. Un ejemplo fue su participación en las negociaciones para acabar con la conocida como la Huelga de la Canadiense, donde se consiguieron hitos tan importantes como la jornada laboral máxima de 8 horas y la capacidad legal de negociación de los sindicatos. Sin embargo, su figura fue el objetivo de los sectores de la patronal que querían radicalizar el movimiento obrero para intensificar la represión policial contra los sindicatos. La patronal organizó el Sindicato Libre para dirigir la violencia contra los trabajadores y líderes obreros bajo el amparo de los gobernadores militar y civil. Una estrategia intimidadora y de terror conocida como el “pistolerismo”. Salvador Seguí, conocido como el Noi del Sucre, fue asesinado de un disparo en la calle por pistoleros del Sindicato Libre. Los culpables no fueron detenidos.
Su sepultura, ubicada en el antiguo cementerio libre, contiene una fotografía suya y la siguiente inscripción: A Salvador Seguí, asesinado el 10 de marzo de 1923 a los 36 años, la compañera, hijos y amigos”.

45. Sepultura de José M. Fernández Colavida_ Vía St. Carles, Agr. 2a, núm. 2
Dos de las figuras más significativas del espiritismo de la Barcelona de alrededor del año 1900 tienen su sepultura en el “recinto libre” del Cementerio de Montjuïc. Se trata de Amalia Domingo (nicho 35) y de José María Fernández-Colavida. José María Fernández Colavida, fallecido o “desencarnado” en 1888, fue presidente de la Asociación de Amigos de los Pobres, fundador, propietario y director de la Revista de Estudios Psicológicos, y autor y traductor de numerosas obras al respecto. El espiritismo tuvo muchos seguidores. Ya el 9 de octubre de 1861 el obispo de Barcelona había hecho quemar trescientos libros y folletos de tema espiritista propiedad de José María Fernández Colavida en la explanada en la que se ejecutaban los criminales. La oposición y persecución de la iglesia católica, y el descrédito del espiritismo por parte de la ciencia, no impidió que se extendiera por toda la ciudad. Todavía en 1934 se celebró en Barcelona un congreso internacional de espiritistas.

46. Francesc Layret i Foix_ Via St. Carles, Agr. 2a, núm 242
La sepultura de Francesc Layret i Foix (1880-1920) es el reflejo de un período de lucha violenta entre la patronal y algunos sectores anarquistas. La patronal organizó el “Sindicato Libre”, desde el que se dirigió la violencia contra los trabajadores y se llevó a cabo la estrategia de intimidación y terror que se conoce como “pistolerismo”: el asesinato de líderes obreros por pistoleros profesionales bajo el amparo de los gobernadores militar y civil. Layret, abogado laboralista, fue víctima del pistolerismo. Al igual que su compañero Salvador Seguí, conocido como el “Noi del Sucre”, también asesinado por la patronal, eran figuras muy respetables y conocidas entre las clases populares barcelonesas. Eran también dos voces moderadas dentro del movimiento obrero y su capacidad de unir varias facciones sindicales y políticas, y su capacidad de mediación con sector burgueses (Layret era de origen burgués), les convirtieron en objetivo prioritario para aquellos sectores patronales que buscaban la radicalización del movimiento obrero y, de esta forma, la intensificación de la represión policial contra los sindicatos. Layret fue asesinado a tiros por un grupo de pistoleros cuando salía de su domicilio el 30 de noviembre de 1920. Dos días después se organizó una huelga general y su funeral se convirtió en un acto político. La Guardia Civil y el ejército cargaron y dispararon contra la multitud.

47. Sepultures de Francesc Ferrer i Guàrdia, Buenaventura Durruti i Francisco Ascaso_ Vía St. Carles, Agr. 1a, núm. L-2
Francesc Ferrer i Guardia (1859-1909), pedagogo y fundador de la Escola Moderna, fue víctima de la represión que llevó a cabo el gobierno español de Antonio Maura. Denunciado por los representantes de la Iglesia Católica en Barcelona, que no veían con buenos ojos el desarrollo de una escuela laica y catalana, fue acusado de ser uno de los instigadores de la revuelta conocida como la Semana Trágica. Ferrer i Guardia, masón, librepensador y anarquista no fue responsable de la insurrección, pero era un símbolo de lo que más odiaban a las autoridades y los sectores conservadores de la ciudad. El 13 de octubre de 1909 fue declarado culpable por un tribunal militar y fusilado en el castillo de Montjuïc.
Buenaventura Durruti (1896-1936) y Francisco Ascaso (1901-1936) fueron dos líderes anarquistas que formaron parte de Los Solidarios, junto a Joan García Oliver, para responder a la violencia patronal y del gobierno, conocida como el pistolerismo, con atentados contra los industriales, políticos y eclesiásticos que financiaban a los pistoleros. Más tarde, también se convertirían en líderes antifascistas que lucharon contra la insurrección militar liderada por el general Francisco Franco. Ninguno de los dos escapó de la violencia que desató la Guerra Civíl española. Durruti murió el 19 de julio de 1936 en la ciudad universitaria de Madrid defendiendo la capital del ataque fascista. La versión oficial de su muerte es que recibió un disparo por accidente, pero es posible que fuera víctima de un atentado. El 22 de noviembre de 1936 se celebró su entierro y fue uno de los funerales más multitudinarios de la historia de Barcelona. Ascaso murió en Barcelona un día después de Durruti en el ataque a las Atarazanas, uno de los puntos donde se habían concentrado los militares que apoyaban el alzamiento fascista en Barcelona.

48. Sepultura de Lluís Companys i Jover – El Fossar de la Pedrera
Lluís Companys i Jover (1882-1940) fue un abogado, periodista y político catalán que pasó a la historia por ser el líder y cofundador del partido Esquerra Republicana de Catalunya y Presidente de la Generalitat de Catalunya escogido democráticamente por el pueblo catalán. Ejerció su presidencia desde 1934 hasta su muerte, en 1940. Catalanista y republicano, Companys fue una persona dedicada al pueblo, con una alta sensibilidad hacia los problemas sociales, actuando incluso como abogado de los trabajadores. En 1939, poco antes de la entrada de las tropas franquistas en Barcelona, se exilió a Francia, donde fue detenido por la GESTAPO, que lo devolvió al gobierno del general Franco. Fue juzgado por un tribunal militar sin garantías que le condenó a muerte por fusilamiento. El día 15 de septiembre de 1940 lo ejecutaron en el castillo de Montjuïc. No quiso que le vendaran los ojos, y sus últimas palabras, según aseguran, fueron: “Assassineu un home honrat. Per Catalunya”
La tumba de Lluís Companys está situada en el Fossar de la Pedrera del Cementerio de Montjuïc (1984-1986), una tumba común donde los franquistas enterraron a más de 4000 anarquistas, republicanos y catalanistas después de ser ejecutados. Actualmente, es un extraordinario monumento resultado de la iniciativa de familiares de las víctimas, instituciones públicas y organizaciones civiles. Aquí se encuentran los restos del presidente Lluís Companys desde 1985, y cada 15 de octubre se realiza en este sitio un acto de homenaje a Companys ya todos los caídos por la represión franquista.

Otras Sepulturas Destacadas
Antonio Escobar Huerta
Antonio Escobar Huerta (1879-1940), militar íntegro y de profunda fe católica, que tenía un elevado concepto del honor, la disciplina y la lealtad. Fue general de brigada de la Guardia Nacional Republicana, nueva denominación que se le dio a la Guardia Civil en la zona gubernamental al inicio de la Guerra Civil (1936-1939).
El 18 de julio de 1936 era el coronel jefe del 19º Tercio de la Guardia Civil. Esta unidad, al servicio de la Generalitat, tenía como principal misión contribuir al mantenimiento del orden y la ley en la ciudad de Barcelona. En diciembre de 1933 el gobierno de la República Española había traspasado los servicios de la Guardia Civil a la Generalidad.
Con la proclama de la Segunda República (1931) era teniente coronel jefe de la 2ª Comandancia del 26º Tercio de la Guardia Civil (Madrid), firmando la nueva y solemne promesa de adhesión: “Prometo por mi honor servir bien y fielmente a la República, obedecer sobre leyes y defenderla con las armas”. Promesa que cumplió.
Al iniciarse la sublevación militar (1936) se mantuvo leal al gobierno legítimo de la República y la Generalitat. Su actuación y la del 19º Tercio, bajo las órdenes del general José Aranguren Roldán, fueron decisivas por el fracaso de la rebelión en Barcelona.
Enviando una columna a la defensa de Madrid fue herido con gravedad. En marzo de 1937 regresó a Barcelona para mandar el 19º Tercio. Dos meses más tarde fue nombrado Delegado de Orden Público, en representación del Gobierno de la República en Cataluña, y Jefe Superior de Policía, pero no pudo ejercer estos cargos porque fue herido muy grave en un atentado anarquista.
En junio fue ascendido a general de brigada, “tanto por su inquebrantable adhesión y lealtad al régimen republicano en cuanto que desde el mismo día de la subversión militar actuó con gran eficacia y ha resultado dos veces herido en combate”. Al mes siguiente, fue nombrado jefe de la 5ª Zona de la Guardia Nacional Republicana en Cataluña. En octubre de 1938 fue designado jefe del Ejército de Extremadura, permaneciendo al mando hasta el final de la contienda.
Una vez prisionero fue juzgado y condenado a muerte siendo fusilado en los fosos del Castillo de Montjuïc el 8 de febrero de 1940 cuando tenía 60 años.
