Ruta Cultural del Cementerio de Sant Andreu
Cementerio: Santandreu
Tipo de ruta: Cultural
Historia del cementerio
El motivo de la creación de nuevos cementerios que sustituían a los que había entorno a las parroquias e iglesias, se encuentra, especialmente, en la disposición real de Carlos III, oficializada a partir de la Real Cédula de 3 de abril de 1787. Las razones sanitarias justificaban la decisión. En general, en el Pla de Barcelona, las diversas poblaciones tardaron algunas décadas en hacer efectivos estos proyectos funerarios. El cementerio municipal de Sant Andreu entró en funcionamiento en 1834. El espacio donde se construyó era una zona rural alrededor de la cual había masías como Can Valent, Can Borràs y Can Verdaguer. Parece que fue el segundo cementerio en ser creado en toda la zona, existiendo sólo previamente el de Poblenou, de bastantes años antes.

Historia del cementerio
El motivo de la creación de nuevos cementerios que sustituían a los que había entorno a las parroquias e iglesias, se encuentra, especialmente, en la disposición real de Carlos III, oficializada a partir de la Real Cédula de 3 de abril de 1787. Las razones sanitarias justificaban la decisión. En general, en el Pla de Barcelona, las diversas poblaciones tardaron algunas décadas en hacer efectivos estos proyectos funerarios. El cementerio municipal de Sant Andreu entró en funcionamiento en 1834. El espacio donde se construyó era una zona rural alrededor de la cual había masías como Can Valent, Can Borràs y Can Verdaguer. Parece que fue el segundo cementerio en ser creado en toda la zona, existiendo sólo previamente el de Poblenou, de bastantes años antes.
La historia del cementerio de Sant Andreu de Palomar está bastante unida a la de Barcelona, ya que en 1897 Sant Andreu, que hasta el momento había sido un municipio independiente, quedó anexionado a la capital catalana. Con una superficie de poco más de 35 hectáreas, la estructura del conjunto es bastante irregular y poco unitaria por las ampliaciones que ha vivido a lo largo de su existencia, todas llevadas a cabo por distintos arquitectos. Destacan las ampliaciones de 1899, 1919 y 1956, aunque ya hubo una primera intervención en 1863 para resolver algunos problemas de accesibilidad y espacio. Uno de los momentos en que la necesidad de crecimiento fue clarísima y urgente fue después de la clausura de la fosa común de Sant Martí de Provençals, en 1896, ya que se resolvió que el cementerio de Sant Andreu fuera el espacio de entierro por la población de Sant Andreu. La primera ampliación se materializaría de mano del arquitecto municipal Pere Falqués, quien también haría el diseño de la capilla del cementerio, que finalmente no se llevaría a cabo en ese momento.
Debido al gran crecimiento de la población, y agravado por las grandes epidemias como la de gripe de 1918, se hacía evidente la necesidad de una nueva ampliación. Ante la muerte de Pere Falqués, en 1916, fue su ayudante, Agustí Domingo Verdaguer quien diseñó el proyecto de ensanchamiento, que se haría en unos terrenos que formaban parte de la masía can Borràs que fueron expropiados para la ocasión. Finalmente, las obras empezarían en 1924. Las reformas provocaron el derribo de la antigua fachada principal, así que en 1927 se inauguró la nueva fachada, con rasgos clasicistas. Mientras, los trabajos de construcción de nichos continuaron a lo largo de varios años, tanto adosados al muro de cierre como a los cuerpos exentos.
Con el paso del tiempo, la urgencia de tener más espacio se hacía innegable y ya a partir de 1933 se planteó la adquisición de nuevos terrenos que pertenecían a Can Valent y que finalmente fueron expropiados a partir de unas conversaciones llevadas a cabo en 1955. Todo ello se hizo efectivo al año siguiente, momento en el que empezaron los trabajos. Estas obras serían las de la ampliación definitiva y el momento en el que se ejecutarían la capilla y el campanario como elementos definitorios de todo el conjunto funerario. Ramon Térmens sería el arquitecto encargado.
En cuanto al patrimonio artístico, el cementerio de Sant Andreu destaca por un conjunto de capillas y panteones especialmente interesantes desde la vertiente arquitectónica, con ejemplos de diversas tendencias estilísticas dentro del período de la segunda mitad del siglo XIX, pero especialmente de la primera del XX. Como curiosidad que también define la necrópolis, después de algunas negociaciones con el Ayuntamiento de Barcelona en 1951, se situó un cementerio hebreo que se encuentra en el departamento sexto.
Fachada principal
El acceso al cementerio también ha sido muy cambiante. Originalmente había un muro de seto y un portal de escasa entidad arquitectónica, y delante había una explanada o antecementerio, separado de la riera de Sant Andreu por un murete. Entre 1863 y 1865 se hizo la primera fachada monumental, pero no es la que se ve actualmente, y el antecementerio se cerró y se accedía por un portal con rejas de hierro, al estilo del cementerio de Poblenou (éste se desmontó en 1999).
En 1927 se finalizaron una serie de obras de reforma en el cementerio, llevadas a cabo por el arquitecto Agustí Domingo i Verdaguer, con el objetivo de ampliar la necrópolis y reformar las dependencias administrativas y el antecementerio, a la vez que se necesitaba un depósito de cadáveres. Esto obligaba a derribar la fachada y tener que construir otra adecuada a todos estos cambios, y de ahí nace la que es visible a día de hoy. De estilo grecorromano, tiene un monumental pórtico neoclásico flanqueado por pabellones, donde están ubicadas las dependencias de servicio y recepción. Constituido por cuatro columnas de orden dórico, reposa el entablamento y sobre el friso se lee la inscripción “Cementerio de Sant Andreu”. Encima preside una cruz, la cual no es la original, sino otra diseñada por el propio arquitecto en 1939, posiblemente para que fuera destruida durante la Guerra Civil española.
En un lado del pórtico de entrada se encuentra la escultura de Sant Andreu, realizada por el escultor Antonio Ramón González en 1957. En un principio debía haber sido expuesta dentro de la Capilla, ya que fue la ganadora del concurso celebrado para que así fuese.




Sant Andreu
Escultor: Antonio Ramon González López
1956-1957
Las bases del concurso para la realización de la escultura de Sant Andreu fueron publicadas el 5 de septiembre de 1956. En ellas se planteaba que la escultura de Sant Andreu sería hecha en alabastro ligeramente policromado y tendría una altura de 1,70 metros. Los concursantes debían presentar un esbozo de 30 centímetros a lo largo de los siguientes quince días. Con el lema “30 de Noviembre”, González ganó el concurso para realizar la escultura por la que debería percibir 60.000 pesetas. Aunque inicialmente se preveía situar la pieza en la capilla del cementerio, que apenas estaba en construcción, se situó en la parte izquierda del interior del pórtico de la entrada principal, a tiempo para que el 1 de noviembre de 1957, día de los difuntos, diera la bienvenida a quienes fueran a visitar a sus queridos desaparecidos.
Antonio Ramon González López se formó con Josep Llimona i Bruguera, uno de los escultores más destacados del Modernismo, y empezó a participar en relevantes exposiciones ya a partir de los años 30. La pieza está firmada “ANTONIO RAMÓN 1957” en el lateral derecho de la peana.
En la obra, Sant Andreu aparece de pie, sosteniendo sus dos atributos más habituales: el libro en la mano izquierda y la cruz en forma de aspa en la derecha. Tradicionalmente, se dice que murió crucificado en una cruz de este tipo y, por tanto, se convierte en el símbolo de su martirio. Medio oculto, en la parte posterior se descubre una cesta llena de peces que recuerda a sus orígenes como pescador, al igual que en el caso de su hermano Pedro (inicialmente conocido como Simón). Al mismo tiempo, puede aludir a su tarea como 'pescador de hombres', propagando la palabra de Jesús, de quien fue uno de los primeros apóstoles en ser elegido.




Departamento Primero
El Departamento Primero es el más antiguo, realizado en 1834, el autor del proyecto es desconocido, y se ha ido modificando a lo largo de los años. Tiene una clara inspiración en el cementerio de Poblenou, que sigue el modelo de cementerios ochocentistas. En ambos lados se crearon dos bloques de nichos, los cuales han ido subiendo de pisos durante el siglo XX que han modificado su estructura inicial. En sus extremos destacan las arcocuevas, son 13 y las hay de diferentes formas, a gusto de los propietarios.


1- Panteón Familia Martí_ Número 4, Dep. 1
El panteón fue adquirido en 1895 por Teresa Campmany Marí, viuda de Domingo Martí Castells, y sus dos hijos, José y Modesto Martí Campmany. La Familia Martí se dedicaba a la fabricación de jabón.
El panteón fue hecho por el reconocido arquitecto Leandre Albareda i Petit, quien destacó sobre todo por ser el encargado de diseñar y construir el cementerio de Montjuïc en 1883, cuando era el arquitecto municipal de Barcelona. Cabe destacar su prolífica obra dentro del arte funerario de la ciudad, que se puede contemplar en variadas y relevantes sepulturas en el cementerio de Montjuïc, en el de Poblenou, también con la ampliación de este cementerio llevada a cabo en 1888 , y aquí, en el cementerio de Sant Andreu, como demuestra el panteón de la Familia Martí. Los Hermanos Ventura fueron los encargados de la escultura.
Este panteón que preludía ya el estilo modernista, hecho de mármol de Carrara, destaca primero por la lápida inclinada y detrás de un grupo escultórico levantado sobre un túmulo escalonado. Éste está constituido por un sarcófago cubierto por un sudario decorado con diferentes simbologías, como la planta de la adormidera, símbolo del sueño eterno, con un ramo de rosas encima, y al lado, una figura femenina vestida con una túnica, custodia el sarcófago con actitud de recogimiento. Destaca también la almohada situada a sus pies, decorada con una blonda, y en los ángulos las dos lámparas que muestran sus llamas encendidas. La sepultura está incluida en el Catálogo del patrimonio arquitectónico, artístico, social y cultural de Barcelona.




2- Panteón Família Giraudier_ Número 3, Dep. 1
El panteón de la familia Giraudier, hecho por Luis de Miguel Roca y de estilo modernista, no destaca por ser de los más ornamentados, pero sí de los más bellos por el trabajo en la forja que contiene. Se puede observar cómo la barandilla de forja retorcida en golpe de látigo rodea la sepultura y en cada esquina los barrotes abrazan unas bolas de hierro que toman forma de adormidera, la planta del sueño eterno.
Antoni Giraudier i Monteys, titular original del panteón realizado en 1902, era un reputado banquero y comerciante barcelonés, que se casó con Clemència Merlè. Una de sus hijas, Maria Caritat Giraudier, se casó con Francesc Miquel i Badia, un crítico de arte muy reconocido de la época, quien escribía en el Diario de Barcelona, además de ser escritor, profesor e historiador.
Este panteón nos lleva a hablar de un episodio muy recordado en la historia contemporánea de Barcelona, “la Bomba del Liceu”.
El día 7 de noviembre de 1893 el anarquista Santiago Salvador lanzó dos bombas de Orsini en el Teatro Liceo de Barcelona desde el 5º piso. Una no explotó por defectos de fabricación, puesto que eran bombas caseras. Murieron 20 personas, 10 varones y 10 mujeres. El caso de la familia Cardellach es uno de los que más llamó la atención, porque se vio muy afectada. En la explosión murió Caius Cardellach, abogado y notario, su esposa, dos hermanas y su sobrina, Marta Giraudier, hija de Antonio Giraudier y propietario de este panteón. Marta Giraudier sólo tenía 14 años y estaba en el Liceu esa noche como acto de presentación en sociedad. Sus restos fueron trasladados a este panteón en 1903. Además, hubo muchos heridos de metralla, incluso de personas sentadas en el quinto piso del teatro, porque se encontraron restos de sangre. Los heridos los instalaron y atendieron en la famosa Sala de los Espejos y en el vestíbulo.
Joan Maragall, gran poeta en lengua catalana y que pertenecía a la clase burguesa de Barcelona, escribió un poema llamado “El Paternal” hablando sobre ese día y de las consecuencias que tuvo aquella bomba. Él, que se supone que también estaba por el relato que nos ha dejado, ya lo previó tres años antes dejando escrito en un artículo que era demasiado el alarde, creyendo que era una provocación la exhibición de tanta riqueza en el Liceu. Incluso, aseguró que esto llevaría a que algún día hubiera un susto. Las hermanas de Maragall hacía años que ya no asistían al Liceu por miedo a lo que finalmente ocurrió.
Aquel atentado es entendido en un contexto social donde las diferencias de clases eran abismales, las clases populares estaban muy empobrecidas, abandonadas de la sociedad y excluidas de cualquier educación, puesto que el trabajo infantil apartaba de las escuelas a los hijos de los obreros. Lo creado por la sociedad burguesa del momento fueron barrios populares deshumanizados.
Como consecuencia, Barcelona, a finales del siglo XIX, fue conocida como “la ciudad de las bombas”. La bomba del Liceu no fue la primera ni sería la última. En septiembre del mismo año, hubo el atentado en Barcelona llevado a cabo por Paulí Pallàs con el lanzamiento de una bomba al capitán general de Cataluña Martínez-Campos, quien no murió, y pocos años después, en 1896 hubo el atentado de la Procesión de Corpus o de la calle Canvis Nous, donde un anarquista lanzó una bomba desde una azotea al paso de la comitiva y causó una masacre. Los atentados iban dirigidos a los tres estamentos que dirigían la sociedad de la época, el Ejército, la Iglesia y la Burguesía. La violencia era vista por algunos obreros como una herramienta más efectiva que las huelgas generales, que no llevaban los cambios sociales esperados.
Santiago Salvador, hijo de un pueblo de Teruel, fue un anarquista cualquiera que era partidario de la violencia revolucionaria. Con su acto terrorista en el Liceu quiso impactar a la sociedad burguesa. Sus palabras textuales en el juicio que le hicieron una vez le arrestaron y antes de ser ejecutado fueron las siguientes: “Mi deseo era destruir la sociedad burguesa, a la que el anarquismo tiene declarada la guerra abierta; y me propongo atacar a la organización actual de la sociedad para implantar el comunismo anárquico”.




3- Panteón Família Rivera_ Número 2, Dep. 1
El panteón de la Familia Rivera fue realizado entre los años 1924 y 1927 por el arquitecto Joaquim Vilaseca i Rivera, hijo de uno de los maestros de la arquitectura catalana y con un gran protagonismo en la exposición Universal de Barcelona de año 1888, Josep Vilaseca, quien construyó por ejemplo el Arco de Triunfo. Joaquim Vilaseca destacó sobre todo por tener un estilo neoclásico, común dentro de la época noucentista que le tocó vivir, y éste lo plasmó en edificios tan representativos como el Ayuntamiento de Barcelona, donde colaboró con la reforma del 1929, construyendo la escalera de honor, cuando ella era arquitecto municipal. También cabe destacar su actuación en la restauración de la sala del Tinell y del actual Museo Marès, en la conversión de las Reales Atarazanas en el Museo Marítimo y del Hospital de la Santa Cruz en centro cultural y sede de la Biblioteca de Cataluña, la construcción de la Escuela de Náutica de Barcelona o el pórtico del Palacio Moja de la Rambla, entre otros.
El estilo neoclásico del arquitecto también se pone de manifiesto en el panteón Rivera, el cual es configurado como un templo con la particularidad de tener las esquinas achaflanadas. Por encima de todo destaca el portal, y arriba el nombre de la familia presidido por un crismón. La puerta de hierro y vidrio tiene en su parte superior una forja decorada con volutas, lirios y dos cruces griegas inscritas con un círculo. Por su valor arquitectónico, este panteón está incluido dentro del Catálogo del patrimonio arquitectónico, artístico, social y cultural de Barcelona.
El panteón de la Familia Rivera, fue solicitado en 1924 por Dolores Yllamola Casteras, viuda de Joaquim Rivera Cuadrench, quien fue consejero del Ayuntamiento de Barcelona. Joaquim Rivera era maestro de obras de profesión y era un propietario del Clot. Construyó el Café Restaurant y el Palacio de las Ciencias de la Exposición de 1888, la iglesia parroquial del Clot, los gasómetros de Sant Martí, Barcelona y Gràcia, y de una reforma en el edificio del Ayuntamiento de Barcelona. También tuvo un papel destacado dentro del Ateneu Barcelonès como tesorero.

4- Panteón de Juan Gallarda Campañá_Número 1, Dep. 1
Este panteón fue realizado en 1894 por el reconocido arquitecto Leandre Albareda, el mismo que hizo el panteón de la Familia Martí, y en la escultura participaron los Hermanos Ventura. Éstos eran escultores marmolistas dedicados fundamentalmente a la escultura funeraria, que tenían el taller en la calle Muntaner, número 6 de Barcelona. En todos los cementerios barceloneses existen sepulturas diversas proyectadas y ejecutadas por ellos, o incluso hechas directamente en su taller.
En este caso, el monumento funerario está inspirado en las arquitecturas egipcia y clásica, y está hecho de mármol de Carrara. Compuesto por una parcela pavimentada con losas combinadas de mármol blanco y negro, destaca un podio en el que preside un pedestal, y encima se levanta la escultura de un ángel derecho, que lleva en sus manos ramos de rosas y pensamientos. La poética del monumento se concentra en la rosa que se ha caído de la mano del ángel y que, milagrosamente, queda medio suspendida en el vacío.
Juan Gallarda Campañá era hombre de negocios y accionista del Banco de Barcelona. Este panteón también recoge los restos del empresario Pedro Fontfreda i Puig, quien fue consejero del Ayuntamiento de Barcelona y Consejero Delegado de Sant Andreu durante la década de los años 40 del siglo XX.
La familia Gallarda Campañá también dispone de otra sepultura, la capilla sepulcral número 2 del Departamento Segundo, propiedad de su hermano, Andrés Gallarda Campañá. Andrés Gallarda fue el fundador en 1892 de la Casa Harinera de San Jaime, SA, cuyo arquitecto fue inicialmente Joaquim Rivera, el primer difunto del panteón Rivera situado al lado. Actualmente, la fábrica de Andrés Gallarda la conocemos como el Centro Cultural la Farinera del Clot, ubicado muy cerca de la Plaza de las Glòries.


5- Joan Clapés i Corbera_ Número 177, Dep 1, Sèrie 5
Joan Clapés i Corbera nació el 18 de enero de 1872 a Sant Andreu de Palomar. El 28 de mayo de 1904 fue ordenado sacerdote y desde su parroquia, tuvo un papel muy relevante a San Andreu. Como conservador del archivo y el museo parroquial, como maestro, y también como promotor cultural local.
Su obra más destacada fue “Hojas Históricas de Sant Andreu de Palomar”, compuesta de nuevo volúmenes, en que recoge aspectos diversos de la historia local: geografía, biografías, intervenciones en las guerras, vida social, cultura, etc. También publicó “Sant Andreu de Palomar” (1900), obra de divulgación histórica local. Ha escrito poesías, ha participado en los Juegos Florales, y en otros trabajos literarios. Además, tuvo un gran interés en la onomástica catalana y escribió sobre el origen y evolución de los apellidos catalanes (“Los apellidos catalanes”) recopilando más de 7000 ejemplos.
Joan clapés murió el 7 de julio de 1939. Considerado una figura clave por quien quiera entender el pasado de Sant Andreu de Palomar, en 1965 se dedicó una plaza de San Andreu a su nombre.

6- Panteón de Andreu Basté i Ros_Número 1, Dep 1, Lateral esquerra
El panteón de Andreu Basté fue realizado en 1885 por Antoni Falqués i Ros, arquitecto y maestro de obras de Sant Andreu que tuvo un papel destacado en la construcción o ampliación de algunas de las fábricas de Sant Andreu, como la fábrica harinera “La Esperanza”, ya derribada. A su vez, es recordado por el legado modernista que ha dejado en Sant Andreu con la construcción de viviendas muy representativas de una parte de la sociedad de la época como la Casa Mazantini (Esquina calles Coroleu con Concepció Arenal) o la Casa Antoni Basté (Calle Grande de Sant Andreu, 31-35). Antoni Falqués tuvo como maestro a su padre, Pere Falqués Urpí, arquitecto modernista relevante recordado para muchos por hacer los Bancos-faroles del Passeig de Gràcia, y por su papel fundamental en la creación de este cementerio.
Andreu Basté i Ros fue el fundador en 1858, junto con otros socios como Marià Puig, de la sociedad “Basté y Compañía” para dedicarse a la hilatura y tejidos de algodón. En 1873 pasó a ser la sociedad mercantil “Basté, Puig y Compañía”, bajo la gerencia de Andreu Basté y Francisca Saladrigas, viuda de Marià Puig, quien está enterrado en un panteón de la zona central del mismo departamento.
Esta sociedad, que tenía una casa-fábrica en la calle de Sant Andreu, dentro del entonces municipio de Sant Andreu de Palomar, pasó a manos de su hermano Narcís Basté, al igual que este panteón. Narcís Basté era el abuelo de la familia Basté-Ferrer, otra importante estirpe de industriales conocidos por la fábrica Tecla-Sala, la cual la convirtieron de fábrica-molino de papel en una importante industria de hilos y tejidos. Ésta se convirtió en una de las fábricas de hilaturas más importantes del país. Narcís Basté y sus descendientes también están enterrados en este panteón. Por último, la fábrica acabó siendo propiedad de la señora Tecla Sala. Actualmente, recoge el Centro de arte Tecla Sala y la Biblioteca Central Tecla Sala de Hospitalet de Llobregat.

7- Panteón de la Família Vidal- Tosas (abans, de Jaume Vilardell Gilabert)_Número 4, Dep 1, Lateral esquerra.
Este panteón de estilo neoclásico también fue realizado por el arquitecto Antoni Falqués i Ros, como el Panteón de Andreu Basté, quien tiene unas características muy similares. Como puede observarse, tiene forma de templo con planta cuadrada, a la manera clásica. Destaca la puerta con forma de arco de medio punto y las contraventanas semicirculares en las fachadas de las esquinas, algunas de ellas con vidrieras de colores. Este panteón, junto con el Panteón de Andreu Basté, están incluidos en el Catálogo del patrimonio arquitectónico, artístico, social y cultural de Barcelona.
El panteón originalmente tenía como propietario a Jaume Vilardell Gilabert y dio sepultura a uno de los entierros más antiguos que están documentados en este cementerio. En 1877 recogió los restos del párvulo Josep Pich Colominas. Posteriormente, la titularidad del panteón se convirtió en una rama de la familia llamada Vidal-Tosas.


8- Panteón de la Família Fabra_ Número 2, Dep 1, Lateral esquerra
El panteón de la Familia Fabra fue realizado en 1867 por reconocidos arquitectos del momento, Jeroni Granell i Mundet y Antoni Robert i Morera. Jeroni Granell, quien fue Presidente del Centro de Maestro de Obras entre 1879 y 1882, destacó por su eclecticismo y participó en diferentes obras, como por ejemplo en la construcción del paraninfo de la Universidad de Barcelona, junto a Elies Rogent, fue el arquitecto de la Biblioteca Museo Víctor Balaguer, y construyó la Iglesia de la Concepción de Barcelona en 1871. Por su parte, Antoni Robert se le conoce en gran parte por ser el arquitecto de la casa que posteriormente fue transformada en la Casa Ametller de Josep Puig i Cadafalch. Ambos tienen una prolífica obra funeraria, en especial en el cementerio de Poblenou y también en el de Montjuïc.
Esta construcción de estilo clásico y de lenguaje ecléctico, constituida por tres cuerpos y de planta de cruz griega, destaca por el portal de arco redondo con columnas jónicas y por una decoración de relieves escultóricos como el zigzag y la pareja de ángeles que sostienen la cruz y la estrella. En lo alto sobresale una cruz céltica. Por su valor artístico está incluida en el Catálogo del patrimonio arquitectónico, artístico, social y cultural de Barcelona de 2003.
La titular original del panteón fue Trinitat Fabra Alcain, viuda de Salvador Trinitat Rius i Torres, quien fue industrial naviero, abogado y político barcelonés del Partido Conservador y posteriormente de la Liga Regionalista. Tuvo un destacado papel en la fundación en 1907 de la Mutua General de Seguros, de cara a los accidentes laborales de los obreros y también de los empresarios, y en 1912 participó en la construcción de la Compañía Española de Fomento en África para establecer depósitos comerciales en el Protectorado español en Marruecos.
Este panteón también había guardado los restos de los padres de Antoni Giraudier i Monteys, hasta que fueron trasladados a su panteón en 1904, destacado anteriormente y conocido por el atentado de la Bomba del Liceo, ya que se enterró una de las víctimas. El último difunto enterrado aquí fue Gil Armangué Rius en 2001, diplomático y escritor, fue uno de los jóvenes diplomáticos del franquismo y posteriormente embajador español en Gibraltar, Londres, Tánger, México, Buenos Aires y Siria.






9- Panteón de la Maison d’Assistance Française_Número 2, Dep. 1, Grup central
El Grupo Central del cementerio está formado por cuatro sepulturas significativas, siendo este panteón una de ellas. Hecho en 1885 por el Taller Verdú, se trata de un monumento funerario, inspirado con los monumentos conmemorativos de la antigüedad egipcia y clásica, el cual era propiedad de la Institución Benéfica Maison de Assistance Française. También está incluido en el Catálogo del patrimonio arquitectónico, artístico, social y cultural de Barcelona.
En este panteón enterraban a personas mayoritariamente sin recursos, muchas de ellas de origen francés. Esta Institución creó en 1916 un Hospital en Barcelona con el nombre de Maison d'Assistance Française que se situó entre el actual Parque de las Aguas y el Parque del Guinardó, en terrenos rurales con el objetivo de que los enfermos pudieran respirar un aire limpio. La posterior titularidad de la sepultura pasó a la Sociedad General Francesa de Beneficencia.



10- Panteón de la Família Puig i Saladrigas_Número 3, Dep 1, Grup Central
El panteón de la familia Puig i Saladrigas, realizado en 1884 y de autor anónimo, representa un templete clásico, cuyas columnas están decoradas con unos capiteles que tienen formas de vegetales, hojas de acanto y de loto, adormideras, etc. Simbologías relacionadas con el sueño eterno, la muerte. Dentro del templete destaca la imagen en relieve de Cristo y debajo, en una placa de mármol, el nombre de la propiedad. Sobre el sarcófago, formando parte de la losa piramidal, hay esculpida una corona de laurel y flores.
La titularidad de este panteón estaba a nombre de los hijos de Mariano Puig i Saladrigas, quien fue el fundador de una gran fábrica de hilos y tejidos de Sant Andreu llamada Basté, Puig y Compañía, y también fue una persona muy influyente en la sociedad catalana. Se convirtió en alcalde de Sant Andreu de Palomar y se le recuerda mucho por su papel decisivo al combatir la epidemia de cólera que sufrió la población en 1854. Su hijo y posteriormente gerente de la empresa, Joan Puig i Saladrigas lideró la fábrica, junto a su hermano Mariano, y la hizo crecer aún más con el nombre de Hijos de M. Puig y Compañía. Cientos de familias trabajaban, tanto en Sant Andreu como en Castellvell, donde también tenía fábrica. Por su exitosa dedicación a la fábrica, se convirtió en Presidente del Fomento del Trabajo Nacional, entre 1895 y 1897.
En política tuvo también un papel destacado, fue diputado y senador conservador por Barcelona y lideró el proteccionismo sobre la industria. Sin embargo, perdió las elecciones legislativas frente a la candidatura de los Cuatro Presidentes de la Liga Regionalista. Se casó con Magdalena Pérez, hija de Marcial Pérez, un gran industrial del cáñamo proveniente de La Rioja y creador de una de las primeras sociedades junto con sus hermanos llamada “Hilaturas Caralt Pérez S.A.”. Muerto, fue el propio Joan Puig y Saladrigas el gerente de esta otra empresa.
Las otras dos sepulturas que acaban de conformar el Grupo Central del primer departamento son, por un lado, el Panteón de la Familia Guardiola, propietarios de una industria harinera en Barcelona, ubicada cerca de la actual Estación de Francia (en el grupo posterior tienen otro panteón). Por otro lado, existe un panteón de aspecto monolítico propiedad de la Familia de Domingo Busquets y Dolors Salvany.




11- Nicho de Josep Benet i Morell_ Número 13, Dep 1, Grupo Lateral derecho
Josep Benet i Cervera ha pasado a la historia por ser un político, historiador y editor relevante de la segunda mitad del siglo XX.
Josep Benet nació en 1920 en Cervera. Hasta los 14 años recibió la formación académica en la Escolanía de Montserrat, y posteriormente continuó sus estudios en Barcelona, hasta que se inició la Guerra Civil española. En 1938 Josep Benet fue movilizado en el frente de guerra en el bando republicano.
Una vez que la República Española fue derrotada por el fascismo, pudo ser desmovilizado del ejército por ser hijo de viuda y reiniciar así los estudios. En la Universidad, Josep Benet empezó su lucha antifranquista y su defensa del catalanismo, que nunca abandonó. Fue el fundador del Frente Universitario de Cataluña, desde el que y de forma clandestina agrupaba a los estudiantes para luchar contra el régimen. Esta organización se integró posteriormente en la Federación Nacional de Estudiantes de Cataluña, participando de la fundación en 1940 del Frente Nacional de Cataluña, partido político que agrupaba diferentes corrientes nacionalistas catalanas.
Participó activamente en política. Formó parte de Unió Democràtica durante un período breve de tiempo, posteriormente participó en diferentes eventos relevantes del franquismo como la conocida como "Huelga de los tranvías". Durante la última etapa del régimen, formó parte de las 300 personas que constituyeron la Assemblea de Catalunya, principal plataforma catalana antifranquista, hasta que con la llegada de la democracia se integró en la Entesa dels Catalans como senador. En 1978 formó parte de la Comisión de los Veinte y fue uno de los parlamentarios que redactaron el anteproyecto del Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1979. Posteriormente, fue el cabeza de lista en las elecciones al Parlamento de Cataluña por el PSUC y fue elegido diputado, hasta que en 1984 dejó la política.
Paralelamente, Josep Benet destacó en el mundo cultural porque tenía la convicción de rehacer el tejido cultural de Cataluña. Tiene una extensa obra de investigación histórica y una de las más relevantes es la titulada "Maragall y la Semana Trágica", escrita en 1961 y considerada una referencia de la historiografía del siglo XX. En 1985, una vez abandonó la política, fue también nombrado director del Centro de Historia Contemporánea de Cataluña por su larga trayectoria de investigación. Durante a lo largo de su vida participó en diferentes revistas y diarios, como por ejemplo “Serra d'Or”, siendo uno de los promotores, “Arreu”, “La Calle”, etc. ya medios conocidos hoy en día como “l'Avui”, La Vanguardia”, El Periódico o “Le Monde”. También tuvo una vertiente musical siendo promotor del grupo musical Setze Jutges, el cual dio un impulso definitivo a la Nova Cançó.
En 2008 murió en Sant Cugat del Vallès y fue enterrado en la sepultura de la familia de su mujer, Florencia Ventura i Monteys.

12- Panteón Família Oriol_Número 2, Dep 1, Grupo lateral derecho
El panteón de la Familia Oriol es de estilo modernista y data de los años 1901 y 1902. Su autor fue Simon Cordomí, arquitecto municipal de Granollers y quien realizó el edificio del Ayuntamiento de estilo neogótico. Simon Cordomí también nos ha dejado un variado abanico de obras funerarias, sobre todo en este cementerio. Sin embargo, una de las más relevantes fue el panteón del cementerio de Montjuïc donde está enterrado el Doctor Robert, alcalde de Barcelona y una figura clave en la introducción del higienismo en la ciudad.
El panteón Oriol destaca en primer lugar por una sutil barandilla de hierro ondulada, acabada en pebeteros, la parte trasera por tener una apariencia de gruta hecha de piedra sin trabajar, y en la cima de ésta se levanta una cruz de hierro forjado, la cual simula un ramo de tallos de flores en la parte vertical, y en la horizontal se ven una pareja de girasoles en cada extremo. En los laterales de la sepultura se pueden leer dos frases en latín con el siguiente significado: "Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor" y "Yo soy la resurrección y la vida".
La propiedad original fue de los hermanos Mariano y Teresa Oriol Alemany, y en 2007 la propiedad pasó a ser de la familia Martin-Romo.




13- Panteón Família Vintró_Número 3, Dep 1, Grupo lateral derecha.
El panteón de la Familia Vintró es muy similar al de la Familia Oriol. Hecho en 1902 por el mismo arquitecto, Simón Cordomí, es de estilo modernista y hecho con piedra de Montjuïc. La diferencia la encontramos en la que contiene algunas referencias a la iconografía egipcia, concebido como un cenotafio con el hipogeo bajo tierra. Éste tiene una boca de acceso cerrada con una reja de barrotes forjados con hojas espinosas y flores, y en el busto destaca una figura humana de estilo egipcia. En los extremos del arco se pueden ver las letras Alfa y Omega, símbolo del inicio y final del ciclo de la vida, y detrás de la verja una lápida con relieves ornamentales. En la parte trasera se levanta una cruz, en cuya base se puede leer el nombre de la familia Vintró. Cabe destacar que en la parte lateral se despliega un banco con una inscripción que dice “La Mort tot se lo emporta. Sols Crhisto dona llum”.
La familia Vintró eran ricos propietarios agrarios originales de Sant Martí de Provençals, que también tenían tierras en Sant Andreu de Palomar desde el primer tercio del siglo XVIII. Pere Vintró i Mariné fue el propietario original de esta sepultura. Él era nieto de Pere Vintró y Vintró, un notable propietario agrícola, e hijo de Pere Vintró y Sagristà, quien también está enterrado aquí y quien llegó a ser alcalde de Sant Andreu de Palomar. En 1946 la propiedad pasó a otro descendiente, Josep Vintró i Guardiola, conocido por ser el propietario de una de las farmacias más importantes de Sant Andreu.




14- Panteón Familia Mussons- Estebanell_Número 6, Dep 1, Grupo lateral derecha
El panteón de la familia Mussons-Estebanell destaca por una construcción hecha con pequeñas rocas, algunas de ellas cubiertas de hiedra, dando al conjunto un aspecto de gruta natural. La cruz tiene las mismas características y en el centro sobresale la lápida de mármol blanco donde se puede leer con letras romanas el nombre de la familia propietaria.
Jaume Mussons i Llopart fue quien compró en 1946 este panteón para enterrar a su esposa Dolors Estebanell i Ribas. Jaume Mossons era conocido para muchos por ser el fundador de la marca Mussons Vins en 1928 por comercializar vinos a raudales. De la mano de su hijo Jaume Mussons Estebanell es cuando el negocio crece y en 1964 se empezaron a embotellar vinos con las marcas Mussons y Scala Dei. En 1973 fundó la Sociedad Bodegas de Scala Dei, actualmente uno de los vinos del Priorat más famosos del mundo. Finalmente, fue con la tercera generación cuando se refunda la empresa y el nieto Jaume F. Mussons y Carvajal, junto con su esposa Teresa Maria Argemí comienzan el cultivo de viña en Poboleda, en el corazón del Priorat.

15- Panteón Família Benguerel_Número 6, Dep 1, Grupo posterior
Los hermanos Benguerel y Roura encargaron en 1911 la construcción de un panteón al arquitecto Joaquim Vilaseca, anteriormente destacado por otras sepulturas significativas de este departamento. Y el resultado fue una de las joyas modernistas del cementerio, en cuanto a la arquitectura y la escultura. De aspecto macizo, tiene una composición simétrica en las cuatro fachadas, pero se rompe en las esquinas, como puede verse con la escultura de una figura femenina que sostiene un cáliz. Destacan también los arcos superiores con aberturas que tienen cristales de colores diversos en la fachada principal y vidrieras emplomadas policromas en las otras tres fachadas, donde se representan búhos, murciélagos, crismones, la bandera catalana y cruces de Sant Jordi. Otro elemento relevante son las rejas de forja y los pebeteros que flanquean la entrada. Antiguamente, este panteón tenía en su parte superior una gran cruz tridimensional de aires gaudinianos.
La poderosa rama familiar Benguerel-Masanella, originarios de Sant Andreu y conocidos por sus negocios, destacaron por su contribución al mundo del deporte. Fundadores del grupo empresarial Faema, Francesc Benguerel financió uno de los mejores clubs de ciclismo de los años 50 y 60, que llevaba el mismo nombre que la empresa. Por su parte, su hermano Pere Benguerel era el Presidente de la Gran Peña Barcelonista a principios de los años 60'.




16- Panteón Família Guardiola_Número 5, Dep 1, Grupo Posterior
Este panteón fue encargado por Maria Pilar Elias i Colom para enterrar a su difunto marido Francesc Guardiola i Jubany. La obra la realizó el arquitecto Melchor Viñals en 1913, quien fue el arquitecto municipal de Terrassa, de Esparraguera y de Sant Vicenç dels Horts. Es en la primera localidad donde existe un mayor legado de su arquitectura modernista, siendo el encargado de proyectar el nuevo cementerio.
El panteón de estilo neogótico es una de las obras artísticamente más destacables del cementerio. Con un gran repertorio iconográfico, sobre todo en temas naturalistas, como son las rosas y la hiedra, destaca por encima de todo el tímpano sostenido por una pareja de ángeles que custodian la entrada y que llevan en manos escudos con las letras Alfa y Omega grabadas, representando el inicio y el final del ciclo de la vida. En la base se encuentra la inscripción del propietario y en el frontis un alto relieve de mármol blanco de Carrara que representa la resurrección de los muertos. Pueden verse personajes de todas las clases sociales: rey, obispos y sacerdotes, viejos, hombres, mujeres y niños que responden a la llamada del ángel con la trompeta. La reja de barrotes de hierro también destaca por ser trabaja con motivos florales, como son las adormideras, símbolo del sueño eterno.
Francesc Guardiola y Jubany era un empresario harinero de Sant Andreu de Palomar. Junto con su tío, Josep Parera i Guardiola, fundó en 1877 la empresa “Parera y Guardiola” y construyeron la conocida Farinera de Fort Pius, ubicada en la Carretera de Ribes. La innovación de sus máquinas importadas del centro de Europa, que permitían moler el grano mucho mejor y con menos tiempo, hizo que la empresa hiciera un gran crecimiento y se convirtió en un personaje muy rico. Muestra de ello fue la construcción en 1906 de la casa Can Vidal, uno de los edificios modernistas más significativos de Sant Andreu y muy conocido porque en los bajos se instaló posteriormente el popular Bar Versalles. Ubicada en la esquina de la calle Gran de Sant Andreu y de la Calle Pons y Gallarza, Francesc Guardiola pasó a vivir allí con su mujer, Maria Pilar Elias, quien era maestra de escuela, y sus tres hijos.




17- Panteón Esteban Fábrega_ Número 4, Dep. 1, Grupo posterior
El propietario original de la sepultura fue Esteban Fábrega Puig, vecino de Sant Andreu de Palomar y quien en 1907 le encargó la construcción de un panteón al arquitecto modernista Juli Maria Fossas, quien destacó por ser arquitecto municipal de Malgrat de Mar, de El Masnou y de Arenys de Mar. En Barcelona también trabajó en la sección de Ornamentación en el Ayuntamiento, y destacó por el gran y rico abanico de obras funerarias que realizó en el cementerio de Montjuïc.
El panteón se trata de un pequeño templo de inspiración románica, con una entrada en forma de arco, flanqueado por dos columnas con capiteles florales, el nombre de la propiedad y un escudo con la cruz esculpidos en la piedra. Por último, en lo alto hay una gran cruz apuntada. El acceso queda cerrado por una reja de barrotes que está trabajada con motivos florales y fantásticos, como se ve con los cuatro dragones, y con la cruz y las iniciales de JHS (Jesús Home Salvador). La entrada también queda custodiada por otros dos elementos, a la derecha un gran pebetero de hierro forjado, ya la izquierda un grupo escultórico modernista hecho de mármol blanco. Está representado un ángel (las alas le han desaparecido), que sostiene en un brazo a un bebé medio desnudo y con el otro brazo señala hacia dentro del panteón, ya su lado una niña desnuda con las manos en posición de orar. Hay que decir que los niños desnudos simbolizan las almas de los difuntos.









18- Panteón de Valentí Iglesias i Riera_ Número 3, Dep. 1, Grupo posterior
El panteón solicitado por el propio Valentí Iglesias y Riera fue construido por el maestro de obras Josep Masdeu y por el escultor Josep Planas en 1911. Como puede verse, cada uno utilizó su estilo, el elemento arquitectónico es de carácter clásico, y el elemento escultórico y los adornos son de estilo modernista. Toda la composición está hecha de mármol blanco, antiguamente rodeada por unas pilastras y un pasamano cilíndrico, donde destaca la lápida con escritura modernista, y detrás una gran cruz sobre un calvario (conjunto de rocas). Ésta tiene los brazos que simulan troncos de árbol con una espiral de rama de rosal esculpida.
Valentí Iglesias Riera, el propietario original del panteón, era un industrial de tejidos en Sant Andreu que comercializaba lanas. Su hijo Valentí Iglesias Abelló, quien también está enterrado aquí, siguió con el negocio de lanas e invirtió en otros. En el ámbito político, fue consejero del Ayuntamiento de Barcelona en 1922. Posteriormente, siguió teniendo un papel relevante en la población siendo el Presidente de Propietarios de Sant Andreu. Sin embargo, si por algo fue conocido fue para comprar en 1901 la famosa Masía de las Carasses, una de las pocas masías que quedan hoy día en Sant Andreu y que nos traslada a la vida rural de la villa. Esta fecha de mediados del siglo XVII, aunque ha tenido diversas reformas durante el paso del tiempo. En 1931 el Ayuntamiento la compró, convirtiéndose en la primera escuela municipal de Sant Andreu, con el objetivo de que fuera una escuela al aire libre, un concepto pionero de la escuela republicana. Hoy en día sigue siendo la Escuela y Biblioteca Ignasi Iglesias, en honor al destacado poeta ya su labor en defensa de las escuelas al aire libre. Cabe decir que la familia propietaria del panteón no tiene ningún parentesco con el poeta y dramaturgo Ignasi Iglesias, también enterrado en el cementerio.
Desde hace años que una calle cercana a la escuela Ignasi Iglesias lleva el nombre de Valentí Iglesias, en honor a su figura.




19- Panteón Familia Servat_ Número 2, Dep 1, Grup posterior
El panteón de la familia Servat fue realizado en 1911 por el arquitecto Claudi Duran i Ventosa, recordado por ser pionero en la utilización del hormigón armado en sus construcciones. Destacó por ser el arquitecto municipal de diferentes ayuntamientos, como por ejemplo el de Sant Joan d’Horta, de Sant Martí de Provençals y finalmente se incorporó al Ayuntamiento de Barcelona. Paralelamente y hasta su muerte, fue también el arquitecto de la diócesis de Solsona.
En esta sepultura, Claudi Duran utilizó la piedra rústica, con intención de imitar a la naturaleza. Rodeado por un murete que preside una cruz doble sobre un calvario, destaca la lápida que cubre la tumba, que toma la forma de un libro cerrado, de cristal y con una cubierta artística. El nombre de la familia está grabado en ácido en letras romanas.
El propietario original de este panteón fue Ignasi Servat i Fitor, químico de profesión. Su familia se relacionó con la familia Cuatrecasas, la cual era conocida por ser harineros de Sant Martí de Provençals, entonces el primer centro industrial harinero del país. Su proyección hizo que uno de sus miembros de la familia, Josep Cuatrecasas Trinxant llegara a ser durante los años 30' del siglo XX el Presidente de la Cámara de Propietarios e Industriales de Sant Andreu y Sant Martí.




20- Pere Falqués i Urpí_Dep. 1, Sèrie 1a, nínxol 243, pis 3r
Arquitecto destacado del modernismo, nació en Sant Andreu de Palomar en 1850. En 1874 obtuvo el cargo de arquitecto municipal de Sant Andreu de Palomar, y posteriormente también lo fue de Sant Martí de Provençals. En la Exposición Universal de 1888 colaboró en el diseño del Palacio de las Ciencias y el de la Agricultura, y se le recuerda para ganar el concurso para remodelar la Plaza de Cataluña del año 1889. En su etapa como arquitecto municipal de Barcelona, participó en diversas obras conocidas y elementos patrimoniales, como por ejemplo en las reformas del Gran Teatro del Liceo, en la reorganización del Parque de la Ciutadella, la reforma de la Casa de la Caridad e impulsó la construcción de los túneles del metro cuando se abrió la Via Laietana en 1913. Una de sus obras más icónicas fueron el diseño de las bancas farolas del Passeig de Gràcia decoradas en trencadís. A Sant Andreu se le recuerda principalmente para proyectar en 1882 la parroquia de Sant Andreu de Palomar, aunque un año después de su inauguración cayó la cúpula y murieron varias personas. Este incidente fue la mancha negativa en la carrera profesional de Falqués que arrastró toda la vida con gran pena.
Pere Falqués murió el 22 de agosto de 1916 y fue enterrado en la sepultura familiar.

Departamento Segon
Con la primera ampliación de Pere Falqués en 1899 se diseñó también la conexión entre los Departamentos Primer y Segundo. El muro de vallado del primer cementerio tuvo que abrirse en la parte central, dando lugar a un espacio que con el tiempo se ocupó con tumbas menores (1954).
El proyecto de Pere Falqués se fue realizando por fases por limitaciones presupuestarias y no fue hasta 1908 cuando el recinto quedó prácticamente configurado y las parcelas de las sepulturas y de los columbarios bien delimitadas. El arquitecto tenía una idea inicial de construir manzanas, pero la presión demográfica obligó a construir bloques de nichos.

21- Capilla de Martí Rius_Número 1, Dep 2
En el Departamento Segundo destacan una serie de capillas sepulcrales ubicadas en el cabezal de los bloques de nichos, y la mayoría tienen un estilo modernista, como es la capilla de la familia de Martí Rius. Ésta fue construida en 1905 por el arquitecto Jaume Bayó, conocido por ser colaborador de Antoni Gaudí en casas tan famosas como la Casa Batlló y la Casa Milà, y también en la construcción del Parque Güell. En su interior trabajó el reconocido escultor Josep Campeny, autor de numerosas obras urbanas, como son las fuentes ornamentales, y también de funerarias, especialmente en el cementerio de Montjuïc. Destaca también los motivos florales de color azul y verde de sus paredes.
La capilla sepulcral destaca por las formas sinuosas, repetidas en el arco de la puerta, en la cornisa y en la cubierta, donde se levanta un pináculo con una cruz de cuatro brazos, típicamente gaudiniana. El otro elemento a destacar es la puerta hecha por una reja de hierro forjado en la que se entrelazan agujas de máquinas selfactinas formando una red. Esta fórmula fue utilizada posteriormente por Gaudí en las rejas de la cripta de la Colonia Güell. Las selfactinas eran máquinas de hilar muy típicas en los vapores de Cataluña durante la Revolución Industrial y nos lleva a hablar del pasado industrial de la familia de Martí Rius.
Martí Rius i Rosselló era un fabricante de estampados de tejidos de Sant Martí de Provençals y propietario importante de la zona. Cuando las diferentes villas del Pla de Barcelona se anexionaron a la ciudad en 1897, se convirtió en consejero del Ayuntamiento de Barcelona como representante del Distrito de Sant Martí (distrito X).
Su hijo Pere Rius i Calvet siguió el negocio de su padre. Como propietario tuvo un papel importante en la población de Sant Feliu de Guíxols, donde tenía la residencia de verano, Can Rius. Allí urbanizó la montaña de Sant Elm y mejoró el balneario, haciendo que la población se convirtiera en un punto turístico muy importante. Además, construyó una red de cloacas para higienizar a la población. Como agradecimiento, hoy en día parte del paseo marítimo de la localidad lleva su nombre.
Este panteón está marcado por la tragedia personal que vivió Pere Rius. Casado con Mercè Coll, tuvieron tres hijos, dos de los cuales, Martí y Pere, murieron con quince y diez años respectivamente. Posteriormente, moriría su mujer y finalmente su hija Rosa en 1937. Ese mismo año y en plena Guerra Civil, sería ejecutado acusado de ser un rico hacienda en favor del movimiento nacional. Sus restos fueron enterrados en 1940 en el panteón que había comprado su padre y que actualmente está incluido dentro del Catálogo del patrimonio arquitectónico, artístico, social y cultural de Barcelona.




22- La Capilla del cementerio
En 1904 ya se redactó un proyecto para el emplazamiento y la cimentación de una capilla. Esta obra fue diseñada por el arquitecto Juli Maria Fossas y con el visto bueno de Pere Falqués, el arquitecto municipal. Sin embargo, las obras iban muy lentas y no se reactivaron hasta 1955. Un nuevo proyecto realizado por Ramon Térmens Mauri, el jefe del Servicio de Cementerios, se impuso. Estaba basado con el proyecto clasicista anterior, pero más adaptado a las nuevas corrientes arquitectónicas europeas de mediados del siglo XX. Lo único que respetó completamente fue la cimentación y el basamento, con 24 hipogeos alrededor.
La Capella, visible desde el acceso del cementerio, está ubicada en el eje principal del recinto. Una escalinata conduce a la planta superior, donde se encuentra la puerta del templo. Éste es de planta octogonal, con dobles ventanales a cada lado, los cuales están decorados con lunas de cristal grabado en el ácido, donde se narra la secuencia del Vía Crucis en el sentido contrario a las agujas del reloj. En su interior destaca el presbiterio, presidido por la imagen de Cristo crucificado. En el proyecto de Térmens, la imagen dibujada en el altar era la figura de San Andrés, que fue encargada al escultor Antonio Ramón y que hoy se encuentra en el pórtico de entrada al cementerio. La cubierta de la Capella es una pirámide truncada, escalonada para dar paso a la luz natural. Y en lo alto se levanta una cruz de hierro forjado. Finalmente, bajo la Capilla se encuentra la cripta, a la que se puede acceder desde detrás del altar o desde el exterior, en el lado opuesto a la entrada. En esta cripta se encuentran las sepulturas del Colegio de Rectores de Barcelona.




23- Francesc Pla “el Santet de Sant Andreu”_ Hipogeo de la capilla 19
Uno de los hipogeos más curiosos que se encuentran en el basamento de la Capilla es el de la familia Pla-Saña. Aquí fue enterrado Francesc Pla i Saña, conocido popularmente como el “Santet o el Capellanet de Sant Andreu”.
Francesc Pla, originario de Sant Andreu de Palomar, era seminarista y tenía como objetivo llegar a ser sacerdote. Sin embargo, su carrera se vio truncada cuando el Obispo de Barcelona, Enric Reig, lo vetó, porque era conocedor de que la madre de Francesc Pla era espiritista. El espiritismo estaba muy de moda entre las clases medias y altas de finales del siglo XIX, especialmente como oposición a la visión materialista del mundo que presentaba la ciencia y sobre todo la Revolución Industrial, la cual deshumanizaba a la sociedad con el progresivo dominio de la máquina.
Este hecho hizo que Francesc Pla entrara en una fuerte depresión y muriera al cabo de unos meses, concretamente el día 5 de noviembre de 1918. Dice la leyenda que el propio Francesc Pla, una vez vetada su carrera religiosa, le dijo al Obispo que aquello sería su muerte y que él vería su entierro. Y así fue, precisamente el día de su entierro, el Obispo Enric Reig visitaba Sant Andreu y pudo ver el cortejo fúnebre de Francesc Pla.
En un primer momento, Francesc Pla fue enterrado en el nicho de la familia número 87 del Departamento primero, pero posteriormente (año 1922) se le trasladó a este hipogeo, porque eran muchas las ofrendas florales que recibía de los vecinos del barrio en solidaridad con la familia. Su muerte causó gran conmoción y hoy en día todavía recibe flores y exvotos de personas que le piden favores.




24- Capilla de Josep Fusté i Saladrigas_ Número 42, Dep. 2
La Capilla de Josep Fusté Saladrigas y Familia tiene una clara inspiración en el Art Nouveau que se desarrolló en Francia, Alemania e Italia. Destaca por el arco adovelado del frontis que acoge la puerta de entrada, está enmarcada por dos pilastras que se prolongan hasta la cornisa. Sobre la puerta destaca con letras modernistas el nombre del propietario. La puerta de entrada es de hierro forjado, donde figuran barras verticales entrelazadas con otras en golpe de látigo. El interior es todo de mármol y el altar está presidido por un Cristo crucificado, también de mármol. Su conjunto fue realizado por el maestro de obras Josep Graner i Prat en 1912-13, el cual fue muy activo en Barcelona y en Montcada i Reixac, donde hizo la casa del Ayuntamiento. En Barcelona se le recuerda por la Casa Fajol, conocida como la Casa de la Mariposa de la calle Llançà, y también por la fábrica Cristalleria Planell, recientemente reformada en un centro cívico del barrio de Les Corts.
Josep Fusté i Saladrigas era industrial, tenía una fábrica llamada “Fábrica de Tejidos de Lino, Algodón y sus Mezclas”, fundada en 1872 y ubicada en el número 3 de la Calle de Girona de Barcelona. Era una persona conocida en Sant Andreu de Palomar, también por su vinculación con la vida cultural de la vila. Un ejemplo de esto es que en el Primer Certamen Literario de Sant Andreu celebrado por la fiesta mayor de 1901 fue el encargado de entregar un premio a la mejor poesía festiva. Decidió dar un objeto de arte de su colección personal. En otros certámenes posteriores también colaboró.
En 1916 Josep Fusté murió, pero su mujer Dolors Perearnau y Camprubí sacó adelante el negocio. Fundó la empresa "Víuda e hijos de Josep Fusté y Saladrigas" y al morir al poco uno de los dos hijos, Jaume, la empresa cambió de nombre para llamarse "Vidua e Hijo de Josep Fusté Saladrigas". En 1920 Dolors Perarnau le compró a Claudi Arañó y Arañó, un industrial textil muy potente, la fábrica del Algodón, la primera que utilizaba el vapor de Mollet. La empresa se hizo mayor hasta que a finales de los años 20 hizo una suspensión de pagos, y el otro hijo, Rossend Fusté, cedió todo el activo a una nueva sociedad y en 1933 se vendió la fábrica.


25- Hipogeos monumentales_ Dep. 2, esquina derecha
La idea de Pere Falqués a la hora de construir los hipogeos monumentales, tanto en la esquina derecha como izquierda del Departamento segundo, era evitar la monotonía de los bloques de nichos ya construidos. Además, quería dar variedad de sepulturas, ya que hasta el momento sólo había nicho o panteones, y de esta forma se podrían optar por nichos de categoría superior y con una imagen más señorial.
Dentro del conjunto de hipogeos también existen diferentes clases, los tres centrales son de categoría mayor, y los laterales de menor. Sin embargo, destacan dos menores referentes a los hermanos Josep y Jaume Bayó Font, uno a cada lado. Los hermanos Bayó fueron estrechos colaboradores de Antoni Gaudí, Josep era constructor y Jaume arquitecte, ambos nacido en Sant Andreu de Palomar. Jaume Bayó fue el responsable de la construcción de la Capilla de la Familia de Martí Rius, una de las más relevantes de este cementerio.

26- Francesca Vergés i Escofet_ Nínxol 867, Dep. 2, Sèrie 1, pis 1
Francesca Vergés y Escofet (Figueres, 17 de febrero de 1898 – Barcelona, 11 de mayo de 1976) fue una activista republicana y catalanista destacada de la Segunda República, con una fuerte vinculación con el barrio de San Andreu de Palomar.
Hija de Joan Vergés y Darnés y de Anna Escofet y Costa, se trasladó a San Andreu a principios de los años 20, donde se casó con Josep Maria Colomer y Trillas y tuvieron un hijo, Ramon Colomer i Vergés.
Fue militante de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) y miembro de Estado Catalán desde sus inicios. El 30 de noviembre de 1931, acompañó el presidente Francesc Macià en su visita a la Fiesta Mayor de San Andreu. Formó parte del Adelanto Obrero Catalán (conocido como “El Casinet”), donde ocupó cargos de responsabilidad y fue miembro destacada de la Sección Femenina. Organizó y participar en charlas sobre feminismo y cursos de gramática catalana e historia de Cataluña, con el objetivo de instruir las mujeres en la cultura general.
Después de la Guerra Civil, Francesca Vergés y su marido fueron detenidos y condenados a 12 años de prisión por un Consejo de Guerra Sumarísimo acusados de auxilio en la rebelión. Obtuvo la libertad condicional el 2 de agosto de 1941 y el indulto el 1947. Su marido fue desterrado a Villarroya de Sierra (Aragón) hasta el 1942. Después de salir de la prisión, gestionó el negocio familiar, Cafés Cuba, en la calle Aribau de Barcelona, hasta su jubilación.
El 4 de marzo de 2023, el Ayuntamiento de Barcelona inauguró una plaza con su nombre a San Andreu. Al acto de inauguración intervinieron la familia de Francesca Vergés, y Pau Viñas, historiador y miembro del Centro de Estudios Ignasi Iglésias.

27- Dolors Aleu Riera_ Panteón 66, Dep. 2
Dolors Aleu, especializada en ginecología y pediatría, fue la primera mujer licenciada en medicina del Estado español y la segunda que logró el título de doctora. El panteón en el que se turba enterrada es de la familia Cuyàs, la familia de su marido, quien era agente de bolsa y de origen burgués, ya que la familia tenía una empresa textil.
Siempre contó con el apoyo de su padre, que era un político influyente, y le pagaba dos escoltas para que le acompañaran a clase. Tenía que pedir un permiso especial y se enfrentaba a las miradas y susurros de sus compañeros. Nos situamos en un contexto en el que el hecho de que las mujeres accedieran a estudios superiores era más bien un hecho excepcional. Vemos como ejemplo el diario El Liberal, que publicó en 1882 la siguiente nota de prensa: “Felicitamos por adelantado a los enfermeros que fían la curación de sus dolencias al nuevo doctor con faldas”.
Sin embargo, Dolors Aleu acabó sus estudios en 1879, pero no tuvo permiso para hacer el examen de licenciatura hasta el 4 de abril de 1882, tres años más tarde, y finalmente se examinó en Madrid el 19 de junio de aquel año. Aprobó con excelente y se convirtió en la primera mujer licenciada del Estado español. Se doctoró en Madrid el 8 de octubre de 1882, 4 días después de que lo hiciera Martina Castells i Ballespí.
En su tesis doctoral señalaba que las mujeres no eran inferiores a los hombres y que las diferencias entre niñas y niños respondían a las diferencias en la educación, y que debería procurarse que “los colegios para señoritas estén a nivel de los mejores que hay para señoritos”. También fue autora de textos de carácter divulgativo, orientados a mejorar la calidad de vida de las mujeres, especialmente en el ámbito de la maternidad, tales como Consejos a una madre sobre el régimen, limpieza, vestidos, sueño, ejercicio y entretenimiento de los niños. Además, también abogó por que se abandonara el corsé, que oprimía el tórax y afinaba la cintura de las mujeres, porque dificultaba la circulación sanguínea y provocaba desmayos.
De entre las 3 primeras mujeres doctoras, sólo ella ejerció su profesión con consulta propia en Barcelona durante 25 años. Obtuvo una amplia aceptación entre todos los sectores sociales, y contaba entre sus pacientes femeninas desde miembros de la burguesía, pasando por artistas, mujeres acogidas en instituciones benéficas y niños de la Casa de la Caridad de Barcelona. En los inicios de su profesión escribió en una ocasión: “En los pocos meses que llevo de práctica, he visitado enfermas que llevaban más de 6 años con dolencia, y que me declararon que habrían dejado que pasaran muchos más, si no hubieran tenido ocasión de consultar con una señora”.
Con el fin de poder pagar la educación de sus hijos, invirtió en el sector inmobiliario adquiriendo varias casas. Todavía hoy, en la calle Tiradors, 3, podemos ver sobre el arco de la puerta la inscripción D.A., sus iniciales. El hijo mayor, Camil, siguió sus pasos y estudió medicina, decisión de gran orgullo por Dolors Aleu, ya que seguía el ejemplo de la madre y no el del padre. En 1905 Camil muere por tuberculosis y Dolors Aleu cae en depresión: cerrará sus consultas y se retirará en la residencia de verano de sus padres, la Torre Aleu situada en el actual barrio de la Salut.


28- Josep Cararach i Mauri_ Nicho1172, Dep. 2, Serie 1, piso 1
Josep Cararach y Mauri (1877–1969) fue un médico y activista catalán destacado, con una fuerte vinculación con el barrio de San Andreu de Barcelona.
Cararach estudió medicina en la Universitat de Barcelona y se doctoró a Madrid en los 23 años. El 1905 fue elegido regidor del distrito IX de Barcelona, donde impulsó varias mejoras urbanísticas y sociales. Fue también uno de los fundadores de la Clínica San Jorge a San Andreu, que abrió sus puertas el 1928. Esta clínica fue dirigida por su familia hasta los años 2010.
El 1994, el Ayuntamiento de Barcelona inauguró la Plaza del Doctor Cararach Mauri, situada entre las calles Grande de la Sagrera y Berenguer de Palou, en reconocimiento a su tarea como médico y hombre de ciudad.

29- Enric Casals i Defilló_ Tumba 54, Dep. 5
Enric Casals y Defilló, nacido en 1892 en Barcelona, fue un destacado violinista, compositor y director de orquesta catalán, conocido sobre todo por su tarea como colaborador de su hermano Pau Casals. Su obra y su trayectoria profesional tuvieron una influencia significativa en la música clásica catalana del siglo XX.
Enric Casals inició sus estudios musicales con su padre, Carles Casals i Ribes, y posteriormente estudió violín con Rafael Gálvez en Barcelona. Después, continuó su formación en Bruselas con Mathieu Crickboom y Joseph Jongen, y en Praga con František Suchý. Esta formación internacional enriqueció su técnica y estilo interpretativo, permitiéndole fusionar influencias europeas con la tradición musical catalana. Como violinista, Enric Casals actuó como solista en varias orquestas destacadas, incluyendo la Orquesta Sinfónica de Barcelona, la Kurort-*Sinfonic Orchester de San Petersburgo y la Orquesta del Gran Teatro del Liceo. También fue miembro y subdirector de la Orquesta Pau Casals, fundada por su hermano Pau el 1920.
El 1921, fundó el Cuarteto de cuerda Casals, con el cual ofreció conciertos en varias ciudades europeas, contribuyendo a la difusión de la música de cámara catalana. Después de la Guerra Civil Española, creó y dirigir la Orquesta Ibérica de Conciertos y la Orquesta Profesional de Cámara de Barcelona. También fue director de los Festivales de Prada, organizados por Pau Casals, y fundó el Instituto Musical Casals en Barcelona.
Enric Casals compuso varias obras para orquesta, música de cámara y sardanas. Su música se caracteriza por un estilo equilibrado y muy estructurado, con una clara influencia del modernismo catalán y un profundo respeto por la tradición musical. Además, ejerció una tarea pedagógica destacada, con alumnas como Gonçal Comellas y los hermanos Gerard y Lluís Claret, que continuaron su influencia en la música catalana. También fue padre de la violonchelista Pilar Casals i Vidal, quien siguió los pasos musicales de su padre.
El año 1973 murió su hermano grande Pau Casals en Puerto Rico, y sus despojos fueron trasladadas al cementerio del Vendrell. Enric Casals murió el 1986 y fue enterrado a la tumba que había adquirido él con anterioridad.

Departamento Tercero
El espacio que ocupa el Departamento Tercero eran terrenos en los que había habido la antigua masía Can Borràs. El proyecto lo realizó el arquitecto Agustí Domingo i Verdaguer en 1919, al ser nombrado responsable de la Sección de Cementerios después de la muerte de Pere Falqués en 1916.
Este Departamento permitió triplicar el espacio del cementerio, y dio solución al problema de espacio funerario que había en Barcelona, ya que en el resto de cementerios no se podían hacer construcciones, a excepción del de Montjuïc, pero éste estaba muy lejos de las poblaciones y era antihigiénico por el tiempo que transcurría antes de ser inhumada la persona, contando con los medios de locomoción de la época. Hay que tener presente también que Barcelona había sufrido el último episodio gripal, la conocida como Gripe Española de 1918, y en la ciudad murieron unas 150.000 personas en un año. En esta ampliación se dispuso de otras tres fosas comunes, que al cabo del tiempo tuvieron apariencia de parterres ajardinados, y hoy en día se puede ver alguna cruz. Una de ellas se transformó pasado los años con el Panteón del Soldado.

30- Tumba panteón Família García- Fernández_ Número 2, Dep. 3
El panteón de la familia García-Fernández fue realizado en 1968 por encargo de Francisco Garcia Magaña. En esta sepultura destaca por encima de todo la figura de una joven vestida de colegiada, con una falda plisada y boina, que aguanta con sus manos un ramo de rosas, y en el suelo tiene un montón de libros. Esta escultura habla de la muerte de la joven en una excursión escolar. Al otro lado, hay una estela funeraria que muestra a cuatro de los difuntos que están enterrados, que son todas mujeres representadas con medallones y con los nombres correspondientes. Frente a los dos elementos escultóricos está la lápida del panteón con el nombre de la familia.



31- Campanario_ Dep. 3
El campanario del cementerio fue realizado en 1956 por Ramon Térmens i Mauri, el arquitecto municipal del momento, dentro del proyecto de ampliación del cementerio. Estilísticamente hablando, el arquitecto apostó por seguir la línea arquitectónica de la Capella, con formas cercanas a la arquitectura norte-europea.
El Campanario de 25 metros de altura aproximadamente y situado sobre una gradería de cinco escalones, está construido en hormigón armado y recubierto con palés de río. Destacan los cuatro pies inclinados que forman la cimentación y la base de la torre. En la parte superior son visibles las campanas, ya que las rodean unas esbeltas ventanas, y sobre el campanario encontramos el pararrayos del cementerio. En el interior hay una escalera de caracol para acceder a la zona de las campanas.


32- Nicho Joan Comorera i Solé_ Número 8885, pis 2, Dep. 3
Joan Comorera fue uno de los líderes políticos catalanes que tuvo mayor protagonismo durante el siglo XX.
Nacido en 1894 en Cervera, estudió magisterio y hacía de profesor en su localidad natal. Paralelamente, era redactor en distintos periódicos de tendencia socialista, desde donde escribía artículos de opinión. Uno de ellos le llevó a la cárcel por ser considerado injurioso con la Guardia Civil y seguidamente tuvo que exiliarse con sólo 26 años. Una vez devuelve gracias a una amnistía, la dictadura del general Primo de Rivera le obligó a volver a irse al exilio, esta vez a América. Primero a Argentina y después a Uruguay colaboró con asociaciones socialistas, hasta que con la proclamación de la Segunda República Española pudo regresar a Catalunya.
Durante esa etapa tuvo un intenso papel político. En 1931 entró a formar parte del Comité Ejecutivo de la Unión Socialista de Cataluña (USC), un partido escindido del PSOE, con unas políticas sociales similares, pero con una mayor sensibilidad nacional, defendiendo el derecho a la autodeterminación de Cataluña. Poco después pasó a ser su secretario general. Cada vez tuvo más protagonismo en la política catalana, siempre en coalición con Esquerra Republicana de Catalunya. Una vez aprobado el Estatuto de Cataluña de 1932, se convirtió en diputado del Parlamento de Cataluña con la USC.
Tras las elecciones de 1933 con el triunfo del centra-derecha, y la muerte del Presidente Francesc Macià, la USC entró a formar parte del nuevo gobierno de la Generalitat presidido por Lluís Companys. Fue nombrado consejero de Economía y Agricultura, desde donde redactó la ley de contratos de cultivo para proteger a los campesinos de ser expulsados de las tierras que trabajaban y dotarlos de propias. Ésta chocó frontalmente con los intereses del gobierno español, con quien negociaron un nuevo reglamento para modernizar la ley.
Otro capítulo trascendental en la vida de Joan Comorera fue el llamado Hechos del seis de octubre. Lluís Companys proclamó el Estado Catalán en la República Federal Española contra la involución conservadora del gobierno republicano español, y Joan Comorera desde el USC lo apoyó. El Jefe del Ejército en Cataluña, el General Batet, no acató las órdenes de Lluís Companys y desde el gobierno español se proclamó el estado de guerra. El General Batet no consideró actuar con violencia, pero el Presidente y un gran número de diputados, entre ellos Joan Comorera, fueron encarcelados. Con la victoria de las izquierdas en las siguientes elecciones, fueron liberados y siguió como parlamentario.
Con el estallido de la Guerra Civil Española, Joan Comorera tuvo un papel relevante, porque fue el fundador del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y se convirtió en el primer Secretario General. Era el hombre fuerte del nuevo partido comunista catalán. Sin embargo, una vez vencida la República, se exilió, primero en Francia, después en Moscú y México, y finalmente se estableció de nuevo en Francia. Por discrepancias internas, sobre todo con el Partido Comunista Español, quien le acusaba de apoyar teorías nacionalistas en el mismo contexto que lo hacía Tito en Yugoslavia, fue apartado de su propio partido e incluso perseguido, por lo que volvió a entrar a Cataluña y vivió en Barcelona en clandestinidad, y bajo otro nombre, con su esposa. En 1954 fue delatado por excompañeros suyos de partido y la policía franquista le detuvo. Tras tres años de cárcel y un juicio ante un consejo de guerra, fue condenado a 30 años de cárcel en el penal de Burgos por su actividad política. Debido a las malas condiciones de vida, enfermó y murió sin ninguna atención médica en 1958 a la edad de 64 años.
En 1985 trasladaron sus restos al nicho familiar.



33- La Creu de Terme_ Dep. 3r
La Creu de Terme está ubicada en el centro del Departamento Tercero y se trata de una copia del original gótico del siglo XVI.
Aunque ya que no tiene la función terminal, la cual consistía en delimitar los términos de una población y dar la bienvenida o despedir a los transeúntes, ésta está situada como todas las demás, sobre escalones de piedra, para que sea visible, y está formada por una columna con base y capitel que sirve de soporte a la cruz propiamente dicha. El capitel está esculpido en sus ocho caras con relieves figurativos que representan al arcángel San Miguel, la Virgen entronizada con el Niño, un caballero orante con un libro, el árbol de la vida, un abad y el Padre eterno con Cristo en sus manos, otro caballero orando con espada y un segundo árbol.
El cura Joan Clapés Corbera, quien fue la primera persona interesada en la historia de San Andrés de Palomar, escribió en la obra “Hojas históricas de San Andrés de Palomar (1930)”, referencia en los estudios de la localidad, que la Cruz gótica se levantaba en la calle Mayor, y que fue trasladada al cementerio en el siglo XIX. En el Centro de Estudios Ignasi Iglésias de Sant Andreu se conserva una tercera, cuya corona parece pertenecer a la pieza original.




34- Panteón de los Soldados_Dep 3
En 1941, por encargo del Capitán General de Cataluña Luis Orgaz Yoldi, los tenientes arquitectos e ingenieros Juan Gordillo y Miquel Niubó diseñaron este panteón para los soldados sin recursos del ejército franquista que murieron en combate durante la Guerra Civil española. Originalmente, este espacio estaba reservado para una fosa común.
La entrada en el panteón está flanqueada por dos elementos escultóricos: un soldado, atribuido al escultor Frederic Marès, y un obelisco que desde 2010 figura el escudo de España. Anteriormente, estaba el original, que se trataba del escudo imperial con la inscripción “España, una grande y libre”, el yugo y las flechas, símbolos de la Falange Española. Actualmente, la titularidad del panteón es del Ejército Español.
Al fondo y presidiendo el espacio hay un altar con una cruz, y debajo de las dos criptas con las sepulturas de los soldados, las cuales están ordenadas con hileras de nichos. En 1954 se hizo una reforma para que las criptas estuvieran comunicadas.
Una de las personas enterradas más relevantes es el Teniente General del Ejército español Luis de Lacy Gautier, quien luchó en la Guerra del Francés como Capitán General de Cataluña y fue un firme defensor de la Constitución de Cádiz de 1812, recordada por ser un texto progresista en la Europa del momento. Una vez restaurada la monarquía absolutista, lideró una revuelta liberal con el objetivo de reinstaurar la constitución, pero fracasó y fue fusilado. Sus restos han sido trasladados en distintas sepulturas, hasta que con la construcción de este panteón se decidió que fueran enterradas aquí. Una decisión controvertida por el carácter liberal y constitucionalista del General Lacy.
Justo al lado del panteón hubo durante muchos años un laudo sepulcral vertical de piedra en honor a cuatro jóvenes alemanes, para los que se les hizo un homenaje el 6 de agosto de 1940 con la asistencia de las juventudes hitlerianas, el cónsul de Italia, miembros destacados de la Falange y otros representantes del fascismo europeo.




35- Montserrat Caballé i Folch_ Número 7010, Dep 3
Montserrat Caballé i Folch es recordada por ser una de las mejores sopranos y cantantes de ópera de la segunda mitad del siglo XX.
Nacida en 1933 en el barrio de Gràcia, dentro de una familia modesta, Montserrat Caballé de muy joven ya destacaba por tener una voz privilegiada. Su madre le hizo una primera formación musical que le ayudó a poder estudiar solfeo, piano y canto en el Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona. Fue aquí donde Pere Vallribera, el director, le adjudicó con una beca, para que pudiera continuar sus estudios. Su familia pasaba por momentos complicados a raíz de la mala salud de su padre y esto le obligaba a trabajar para sacar adelante la economía familiar y poder estudiar.
El Gran Teatre del Liceu fue siempre su casa, donde actuó más de 200 veces desde 1962. A partir de 1965 fue conocida también internacionalmente gracias al éxito que tuvo su sustitución de Marilyn Horne en la representación del concierto de Lucrezia Borgia en el Carnegie Hall de Nueva York. Durante su carrera musical actuó por todo el mundo, compartiendo los mejores escenarios con los artistas más reconocidos del momento, como Pavarotti, Plácido Domingo o Josep Carreras. Una de las actuaciones más destacables fue en 1988 junto a Freddie Mercury con la interpretación de “Barcelona” que representó a los Juegos Olímpicos de 1992.
Ha recibido distinguidos premios como la Medalla de Oro del Gran Teatro del Liceo (1996), el Premio Grammy a la mejor interpretación vocal solista de música clásica en la obra “Rossini: Rarities” (1968), la Medalla de Oro de la Generalitat de Catalunya (1982) o el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1991).
Los últimos años de su vida se vieron salpicados por una pena de 6 meses de cárcel por fraude fiscal. Por sus diversos problemas de salud, realizó la pena desde su casa.
Murió en 2018 con 85 años y por petición de la familia se hizo un acto íntimo. Sin embargo, el Liceo de Barcelona habilitó un vestíbulo para depositar flores y donde había un libro para que todo el mundo pudiera escribir sus condolencias. Fue enterrada en el nicho familiar junto a sus padres.

36- El Recinto Protestante y Hebreo_ Dep. 6
Este espacio del cementerio estaba destinado originalmente a ser el Recinto Protestante y de Abortos, pero en 1939 se convirtió en el Recinto Libre, porque todavía no se había enterrado a nadie y carecía de espacio en los otros cementerios de Barcelona por acoger a personas no católicas. Cabe decir que tenía un acceso alternativo desde fuera del cementerio, hoy tapiado, e interiormente estaba aislado de los demás departamentos del recinto.
Desde 1929 que la comunidad judía había obtenido el permiso de Alfonso XIII para realizar entierros. Los primeros documentados en Barcelona datan de 1931 y estuvieron en el cementerio de Les Corts. En 1951 la comunidad israelita, que ya tenía algún nicho en el cementerio de Sant Andreu, acordó con el Ayuntamiento de Barcelona el establecimiento de un cementerio hebreo en el espacio central del hasta entonces Recinto Libre, convirtiéndose en el segundo cementerio hebreo de Barcelona.
La mayoría de tumbas hebreas son de mármol blanco, a pocos centímetros del suelo ya veces acompañadas de una jardinera en los pies, donde hay plantas o tierra y piedrecitas. Éstas son colocadas por los familiares del difunto y representan una costumbre de recuerdo eterna a la persona en cuestión. Normalmente, las tumbas son muy sobrias en decoración, y algunas de ellas en el testero presentan una estela vertical con inscripciones en lengua hebrea u otras, y también motivos iconográficos como la estrella de David, de seis puntas, el Menorá o candelabro de siete brazos, que representan los arbustos en llamas que vio Moisés en el Monte Sianí, y la copa o lámpara con la llama de la vida eterna.


37- Panteón Ignasi Iglesias_Número 1, Dep. 3
Nacido en 1872 en Sant Andreu de Palomar, es probablemente el hijo más ilustre del municipio. Ya de joven tuvo un gran interés por el teatro y en Lleida, donde vivió un tiempo por razones laborales de su padre, fundó una compañía de aficionados al teatro. Una vez instalado de nuevo en Sant Andreu es donde se inclinó definitivamente por la dramaturgia, siempre en base a las diferencias de clases sociales. Él provenía de una familia trabajadora en una época en la que las distinciones de clase eran muy marcadas.
Dentro de la corriente modernista, fue un escritor comprometido con el país y con modernizar la sociedad catalana. Como dramaturgo, destacó por sus obras dramáticas y cómicas, algunas de ellas con denuncia social. Dentro de los círculos intelectuales de la época, se le conocía como un modernista radical. Era un firme defensor de la lengua y la cultura catalana, vinculando el modernismo con el catalanismo y convirtiéndose en una de las figuras más destacables de la Renaixença. Su obra es muy extensa y en la actualidad se cuenta con un fondo personal en el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona de 56 obras impresas, 23 manuscritos y diversas carpetas con críticas literarias, discursos, conferencias, homenajes, etc.
Ignasi Iglésias murió repentinamente en 1928, su entierro fue multitudinario, a la vez que una manifestación de adhesión popular. Sus restos fueron enterrados en el nicho 2141 y trasladados en 1930 a esta tumba. La sepultura corrió a cargo del escultor Joan Borrell, quien había realizado la escultura de Mossèn Cinto Verdaguer de Barcelona. Destaca el busto de Ignasi Iglesias esculpido en mármol blanco, la lápida con las letras “Vas de Ignasi Iglesias i Pujadas” y la barandilla de hierro forjado puesta en 1934 en la conmemoración del cuarto aniversario de traspaso, que fue hecha en base a un dibujo de su amigo y escenógrafo Josep Rocarol. En 1942 se enterró su esposa Emiliana Viñas y posteriormente quedó clausurada a perpetuidad.




38- Narcís Sala_ Arco Capilla 29, Dep. 2
Narcís Sala i Vila está estrechamente ligado a la historia de la Unión Deportiva Sant Andreu, club de fútbol fundado en 1909 con el nombre de Club Zeta, y que meses más tarde fue conocido como el Andreuenc Club de Fútbol. Narcís Sala llegó a la presidencia del club en 1945 y su figura por ser fundamental para iniciar un proyecto muy ambicioso que se materializó con el ascenso a la Segunda División en la temporada 1949-50, considerada la mejor de la historia del club. Se incrementó mucho el número de socios, se reformó el estadio y los resultados deportivos fueron muy buenos, consiguiendo la cuarta posición. La segunda etapa de Narcís Sala en la presidencia del club tenía el objetivo de conseguir de nuevo el ascenso a Segunda División, y se produjo la temporada 1968-69. La masa social creció tanto que se levantó un nuevo estadio sobre los mismos terrenos en los que se encontraba el anterior, y se bautizó con el nombre de Narcís Sala, en honor a una de las personas más trascendentales de la historia del club. La inauguración se realizó el 19 de marzo de 1970 con un partido contra el Fútbol Club Barcelona.
Narcís Sala murió el 11 de abril de 1980 y fue inhumado en el nicho 1550 del Departamento Segundo. Posteriormente, Carles Sala i Lletche adquirió el Arc Capella 29 y en 1984 hizo trasladar los restos de Narcís Sala a la nueva sepultura familiar.

39- El Legado de D. Juan Rialp i Ventura_Dep. 1
Se trata de una sepultura colectiva de 40 nichos, construida por encargo de Joan Rialp y destinado a los obreros nacidos en Sant Andreu, o que llevaran viviendo allí más de 10 años, que tenga más recursos de los que ingresan con el trabajo que desarrollan, o que puedan justificar algún mérito laboral. La adjudicación de las sepulturas era por concurso. La construcción la realizó Pere Falqués en 1906, está formado por tres cuerpos separados por pilastras, y en el centro se corona un frontón circular donde se puede leer "Legado de D. Juan Rialp y Ventura".
Joan Rialp, quien tiene un destacado panteón en el cementerio de Montjuïc con una escultura de Josep Llimona, era un filántropo de Sant Andreu de Palomar, dedicado a la industria y también al asesoramiento del Ayuntamiento. Era una persona preocupada por las personas desfavorecidas, y consta de diferentes donaciones al Ayuntamiento de Barcelona para que fueran destinadas a establecimientos benéficos, como por ejemplo a hospitales, a la Casa de la Caridad, a la Maternidad, a diferentes asilos, a la Casa de la Lactancia, a las Hermanas de los pobres y de los huérfanos, etc.




40- Ramon Casanellas i Lluch_ Nicho217, Dep. 1, Serie 3, piso 1
Ramon Casanellas y Lluch fue un destacado dirigente del Partido Comunista de Cataluña (PCC) durante la Segunda República. Fue secretario general del PCC hasta su muerte en un accidente de tráfico el 24 de octubre de 1933, cuando se dirigía a Madrid para participar en una reunión del Comité Central del Partido Comunista de España (PCE).
Ramon Casanellas jugó un papel fundamental en la consolidación del PCC como sección catalana del PCE, establecida en junio de 1932. El partido celebró su primer congreso en mayo de 1934 y tuvo unos 2.000 militantes el 1936. Su órgano de prensa fue Cataluña Roja. El PCC influyó en algunos sindicatos, especialmente en la Federación Obrera de Sindicatos de la Industria Gastronómica de Cataluña. El 1936, el partido apoyó en el Frente de Izquierdas de Cataluña y participó en la formación del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC).
Antes de su militancia comunista, Ramon Casanellas fue un activista anarcosindicalista. Participó en el asesinato del presidente del gobierno español Eduardo Dato el 1921 como represalia por la represión contra los sindicalistas en Cataluña. Después de este acto, huyó a la Unión Soviética y posteriormente en México, donde colaboró en la formación de movimientos comunistas en Hispanoamérica. Devolvió en Barcelona el junio de 1931 y se integró al PCE.
Su muerte prematura dejó un vacío en la dirección del PCC, que fue ocupado por Miquel Valdés después de su desaparición. Casanellas es recordado como una figura clave en la historia del movimiento comunista en Cataluña durante la primera mitad del siglo XX.

Otras sepulturas de interés
Tumba de la família Florit-Antón
Escultor: J. José María
1945
El cementerio de Sant Andreu se caracteriza mucho más por su arte funerario arquitectónico que por el escultórico, del que encontramos casos de calidad elevada de forma muy puntual. Sin embargo, encontramos la presencia de esculturas que, si bien no responden a los grandes nombres del arte del momento, pueden considerarse de interés tanto por su presencia como por las referencias a las que evocan.
José de José María es uno de los nombres que se repiten en Sant Andreu, y que también está presente en otros cementerios de la ciudad. En algunas ocasiones sus trabajos son de carácter claramente decorativo (como en la creación de algunas lápidas) y en otras destaca de forma mucho más evidente. Éste es el caso de la escultura que encontramos en la tumba Florit-Antón. En un espacio donde los sepulcros se suceden sin que haya tanta profusión decorativa, nos sorprende la imagen de una escultura que representa a un hombre, prácticamente desnudo, cavando.
La gracia de la pieza es que parece un claro eco de una de las esculturas más celebradas del cementerio de Montjuïc que realizó Enric Clarasó i Daudí. En esta otra escultura, Clarasó muestra a un personaje masculino en el momento que levanta un fregadero, cogiendo empuje, para cavar una fosa (se dice que cava su propia fosa). En la obra de José María, de menor tamaño, el hombre, con características bien similares que el anterior, clava la pala en el mármol, como si estuviera extrayendo la arena. Todo parece un juego visual que representa dos momentos de una misma acción. Sin embargo, resulta evidente que el autor pudiera conocer la obra de Montjuïc, de unas más de cuatro décadas antes.
En la base de la escultura, que también es la parte que simula el montículo de arena que está cavando el personaje, encontramos la firma del escultor, cuya presencia no suele ser tan evidente en otros casos. Esta parte queda devastada, mostrando los golpes dados a la piedra, quedando bien rugosa, lo que contrasta con el cuerpo liso del cavador.




Tumba de la família Blanxart-Macipe
Escultor: Tomàs Bel i Sabatés
1966-1967
Aunque en ocasiones ha habido problemas de atribución, la escultura que existe en el panteón de la familia Blanxart-Macipe es obra del escultor Tomàs Bel i Sabatés, tal y como se ve por la firma que se encuentra en la parte inferior de la misma. A pesar de las diversas etapas creativas que definen su obra, uno de los rasgos que identifica su lenguaje y que está muy presente en su producción es la simplificación de las formas que conducen a una cierta geometrización de las mismas. Este rasgo es el que identifica la figura femenina que, de pie, se dirige a la lápida sepulcral. Los pliegues de la larga túnica, y los de la ropa que le cubre la cabeza, juegan con estas formas planas de líneas poligonales que, lejos de ser rígidas, marcan un ritmo moderno y expresivo. La gestualidad del rostro y la actitud cerrada de su cuerpo evidencian la tristeza ante la pérdida y al mismo tiempo la esperanza de un descanso eterno. Una leve desproporción de sus manos intensifica estas emociones.
Bel ejecutó un buen número de obras de temática cristiana que se encuentran en edificios religiosos y que se dirigen al estilo de esta figura. La falta de elementos que identifiquen a la mujer representada con un personaje concreto, muestra la figura como una imagen bastante habitual de expresión de dolor y tristeza donde la mujer se acerca a llorar, recordar y/o honrar a los difuntos que reposan.



Tumba de la família R. Martín de Paz i A. Oliva Niubó_Núm 81. Dep. 2n
Autor: Ramon Mora Camps, escultor
Data: cap al 1955.
La sepultura, construida con piedra nummulítica, está presidida por una gran cruz celta sobre pedestal, a modo de estela funeraria, con el frontis en relieve, donde se representa el crismón rodeado de tres querubines y de un motivo a candelieri. En la cabecera de la lápida hay una figura femenina de mármol blanco, vestida con larga túnica y que esconde el rostro con las manos, en actitud de llorar.



Tumba de la familia Ramos_Núm 65. Dep. 2n
Autores: Ramon Paradell Rosich, arquitecto
Ramon Mora Camps, escultor
Proyecto: Barcelona, octubre de 1949.
Aunque el proyecto es anterior, la obra debió acabar totalmente en 1959, fecha que figura en el sepulcro. Quizás esta sea la causa de que haya algunas variantes entre uno y otro. Sobre un podio escalonado de granito negro se levanta una estela prismática, en la que apoyan las esculturas en mármol blanco de dos mujeres (una de pie, que llora a la vez que esconde la cabeza con el brazo, y la otra sentada sobre las rodillas en una almohada, con la cabeza gacha y las manos unidas).



Panteón de la familia Salami Cerdà
Arquitecto: Josep Maria Liesa de Sus
Estilo neorrománico
1950
La capilla sepulcral de la familia Salami Cerdà aparece ante nosotros como si de una actualización del mundo medieval se tratara. Definida como una obra neorrománica remite a este pasado a partir del arco de medio punto que da acceso al interior y la decoración superior de la fachada a base de pequeñas arcuaciones ciegas. El arco es decorado ligeramente con algunas arquivoltas prácticamente desnudas. A ambos lados de la puerta de entrada, hay una columna lisa, con capitel corintio, sobre la que hay una cornisa con motivos vegetales esculpidos en un leve relieve. En paralelo a esta cornisa, otra colocada a un nivel superior le hace eco. Encima de esta última, se inscribe el nombre de la familia propietaria del panteón. La fachada principal queda caracterizada por la utilización de un tipo de sillares (piedra trabajada para la construcción del muro) con acabados que recuerdan lo rústico, conectando también con la imagen mental que suele tenerse configurada de las ermitas e iglesias románicas. Esta parte contrasta con el perfil de la fachada y el muro exterior lateral, trabajado con piedra pulida.
Josep Maria Liesa de Sus fue miembro de la agrupación GATCPAC entre 1931 y 1938 y fue arquitecto municipal de El Masnou. Para el cementerio de esta población también proyectó algún otro panteón de líneas mucho más simplificadas.


Alfred Lucchetti i Farré_nicho 1339, Pis 6º, Departamento 2º, Serie primera
Actor de la escena catalana, es recordado por el papel de series de TV3 en Poblenou o Nissaga de Poder. En el teatro interpretó obras como L'heroi, de Santiago Rusiñol, o La filla del mar, de Àngel Guimerà.
Premiado con la Creu de Sant Jordi l’any 1995 por su trayectoria.
Vinculado políticamente con el PSUC, era hermano de Antoni Lucchetti, político destacado del PSUC, así como del actor Francisco y del decorador Pepe Lucchetti.