Ruta Cultural Artística del Cementerio de Montjuïc

Cementerio: Montjuic

Tipo de ruta: Artística

Tumba Doctor Farreras Framis

Esta ruta, compuesta por 40 sepulturas, incluye mausoleos y esculturas de alto valor artístico realizadas por arquitectos y escultores del período comprendido entre los años 1883 y 1936 con una gran concentración especial de obras hasta el año 1920.

Número de sepulturas: 40

Duración aproximada: 3 horas

  1. Sepultura del Dr. Farreras Framis_ Vía Sta. Eulàlia, Agr. 1a, núm 6

La sepultura de Jaume Farreras Framis (1845-1907), doctor en medicina y cirugía, y catedrático de anatomía, fue proyectada por el arquitecto Emili Cortés en 1888 y presidida por una escultura de gran realismo, obra del artista Rossend Nobas. Monumento de planta cuadrada, sobre el sepulcro y en decúbito supino está la figura de un esqueleto de mármol envuelto en un sudario del mismo material, que lo cubre en todo su largo, dejando únicamente al descubierto el cráneo y las manos. Este asunto tiene un doble mensaje: por un lado, hacer referencia a la muerte en sí misma, y ​​por otro, hacer referencia explícita a la profesión del difunto. Nobas fue un hombre representativo del momento y uno de los pilares de la escultura catalana.

 

1. Dr Farreras

 

2. Panteón Àngela Brutau, Vda. Terradas_ Vía St. Josep, Agr. 2a, núm. 11 Bis

Proyectado por el prestigioso arquitecto Josep Puig i Cadafalch en 1905, con trabajos escultóricos del destacado escultor Eusebi Arnau, el panteón se realizó con piedras de Montjuïc, puestas de forma escalonada y cortadas rústicamente, y coronado con una columna de bronce esculturada con altos relieves que termina en una cruz. En el fuste y en la base de la columna aparecen un gran número de figuras humanas, animales y objetos que, separados por motivos vegetales, parecen seguir una línea ascendente y envolvente. Puig i Cadafalch había proyectado también en 1905 la Casa Terradas, conocida popularmente como la Casa de las Punxes, residencia de una familia de industriales del textil que fue conocida sobre todo por Bartomeu Terradas i Brutau (1874-1948), jugador y Presidente del Fútbol Club Barcelona.

 

2. Brutau

 

3. Sepultura de Silvia Pérez, Vda. Leal da Rosa_ Vía Sta. Eulàlia, Agr. 1a, Letra I

Tumba sencilla proyectada en 1903 por Leandre Albareda, arquitecto autor de los planos y director de las obras del cementerio, en memoria de Antonio Leal da Rosa, un indiano portugués y accionista del Banco Hispano Colonial, el cual se encargaba de financiar el costoso dominio de las posesiones coloniales españolas. Destaca por el trabajo escultórico de aspecto simbólico que realizó Enric Clarasó y donde aparece una figura exenta de cuerpo entero que representa a una mujer joven, esbelta y frágil, de ojos cerrados, cabellos largos y ropas envolventes que ayudan a producir una sensación de despegue. La obra modernista de formas sinuosas y suaves, y de expresión espiritual y profunda, demuestra la secularización del siglo XIX y la evolución de las alegorías cristianas, las cuales perdían el relieve que habían tenido en el arte. La ternura, el confort, asociados a la mujer, a la madre, se convierten en fundamentales en el momento de la muerte, y también después de la muerte. Además, la mujer es también símbolo de valores sociales y morales fundamentales, como la sabiduría, la generosidad y el amor o la caridad. Se trata también de la belleza y sensualidad contra la muerte.

 

3-Leal da Rosa

 

4. Panteón de Mercè Casas de Vilanova_ Vía St. Josep, Agr. 2a, núm. 25 Bis

El panteón está dedicado a la memoria de Mercè Casas de Vilanova, y fue construido en 1903 para enterrar sus restos. Hija de Joaquim Casas, un indiano enriquecido en Cuba, formaba parte de una familia burguesa que fue muy conocida gracias al pintor Ramon Casas, primo de la difunta y uno de los máximos representantes de la pintura modernista. Proyectado por Isidre Reventós, su constructor fue Pere Vidal y el encargado de hacer el grupo escultórico de sesgo modernista fue el reconocido escultor Josep Llimona, quien lo tituló "El Dolor y Resignación". La sepultura, hecha con piedra de Montjuïc, destaca por dos figuras femeninas con actitudes distintas. La figura sentada sobre el banco se muestra serena, meditativa y triste, pero resignada, y la otra expresa abatimiento y desesperación. Esta última es un precedente de la obra “Desconsol”, un referente en la trayectoria del escultor y con la que en 1907 obtuvo el Premio de Honor a la Exposición Internacional de Bellas Artes de Barcelona.

 

4-Casas de Vilanova

 

5. Panteón Batlló i Batlló_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 8

El Panteón Arco-Cueva de la familia de industriales de la hilatura y el tejido Batlló y Batlló, una de las empresas textiles más grandes y modernas de su época. El proyecto, de 1886, obra de Josep Vilaseca, es un monumento en piedra de Montjuïc situado en el rellano de la escalera. Fue excavado en la roca -como los hipogeos egipcios- y se finalizó en 1889. En ella intervinieron los escultores Manuel Fuxà en la fachada, realizando los dos grandes ángeles y Enric Clarasó en el interior, en la cámara funeraria, que tiene mármoles de colores, donde esculturó unas cariátides. Además, cuenta con trabajos de los marmolistas Padró y Sento, y otros de forja de Pere M. Sancristófol, aplicaciones de calidad, particularmente notables en la puerta de acceso. Las alusiones al arte egipcio son evidentes: la forma de la fachada de piedra, el disco solar alado colocado sobre la puerta, las columnas papiriformes adosadas a ambos lados, que tienen a modo de capitel dos búhos del mismo cariz; en los laterales hay de relieve ramos de flores de adormidera, unos y otros símbolos del sueño y de la muerte. Con los dos ángeles perfectamente adornados, portadores de una cruz alada en el tocado, se forma un conjunto muy unitario, que no es común. Josep Vilaseca fue el autor del Arco de Triunfo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888 y de diferentes casas para la misma familia; es un importante representante del premodernismo catalán.

 

5-Batlló i Batlló

 

6. Panteón de Marià de Regordosa_ Vía Sta. Eulàlia, Agr. 3a, núm. 20

Panteón modernista que proyectó en 1895 Miquel Pascual, quien fue arquitecto municipal de Sant Feliu de Llobregat, Vic, Sabadell, Gràcia y Barcelona. Autor del plan topográfico de Gràcia, proyectó también la casa de la Vila y el Mercado de la Llibertat (1888), así como el santuario de San José de la Montaña (1894). El monumento con trabajos escultóricos de Vives, de mármol blanco, de grandes proporciones y con mucha exornación, destacan los trabajos escultóricos ornamentales llevados a cabo con un moldeado muy fundido. Detrás del ángel hay un sarcófago que apoya en una base grande, decorado con una serie de cabezas de angelitos de influencia barroca y de cruces, yuxtapuestas. Fueron muy alabados ya en su construcción los candelabros de hierro forjado de 3,70 m de altura de la parte trasera. La lápida expresa el deseo con el que se realizó este monumento: el recuerdo por parte de su esposa y la exaltación de la memoria del difunto Marià de Regordosa, industrial textil y fundador de una de las primeras colonias industriales de Cataluña ubicada en el Pont de Vilomara.

 

6-Regordosa

 

7. Hipogeo de Josep Maria Valls i Vicens_ Vía Sta. Eulàlia, Agr. 3a, núm. 1

La lauda sepulcral del hipogeo de la familia de Josep Maria Valls i Vicenç la realizó Lluís Domènech i Montaner, siendo la única obra funeraria que hizo el famoso arquitecto en Barcelona. Su ejecución la realizó en bronce la prestigiosa fundición Frederic Masriera, en 1895, que se convirtió en líder en la fundición a cera perdida en Cataluña y, además, consiguió un gran renombre internacional en la Exposición Universal de París de 1900. Josep Maria Valls i Vicenç fue un novelista de finales del siglo XIX, aparte de abogado y político, vinculado a la Liga Regionalista, de la que el arquitecto fue uno de sus fundadores. La sepultura es de estilo egipcio por el símbolo del disco solar alado que significa el renacimiento de los reyes en esta civilización y que ornamenta, en piedra, la parte superior del sepulcro. La lápida, muy ornamentada, contiene hojas de olivo que suben por la base de la cruz, que está flanqueada por dos versículos de la Biblia, el del Antiguo Testamento a la izquierda y el del Nuevo a la derecha, escritos en catalán y en letra gótica. Arriba, una inscripción con el nombre de la familia en forma de arco de medio punto enmarca una corona funeraria de flores, en cuyo interior se muestra un relieve fino con tres capullos de adormidera, la planta que se asocia al sueño eterno, ya que de ésta se le extrae opio, la droga que te hace dormir.

 

7-Valls

 

8. Panteón de Salvador Bonaplata_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 19

El panteón fue construido en 1886 por Antoni Serra i Pujals, el cual hizo un monumento ecléctico, con elementos clásicos y también egipcios. Tiene varios elementos decorativos a destacar, como son las ventanas laterales ornamentadas con vidrieras emplomadas y los bronces de la prestigiosa casa Masriera. Destaca un relieve en mármol a modo de medallón que representa la faz de Cristo, y la parte superior del panteón termina en un pedestal que sostiene una estatua con indumentaria clásica que representa la Religión, ejecutada en mármol por Josep Reynés. La figura lleva una estrella en la frente, y con el brazo derecho levantado hacia el cielo, sujeta una cruz con la mano derecha, mientras que con la izquierda sostiene una palma de bronce. Reynés, artista creador de figuras distinguidas de belleza austera, formado en París, hizo esculturas importantes para que se incorporasen a la arquitectura. La familia Bonaplata llevó la máquina de vapor a las industrias, siendo pionero en todo el Estado con la inauguración en 1833 de la Fábrica Bonaplata en la calle Tallers de Barcelona.

 

8-Bonaplata

 

9. Panteón de la Riva_ Via Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 15

Para erigir un artístico panteón, la familia de la Riva convocó un concurso de proyectos, que lo ganó el arquitecto Antoni Maria Gallissà. Proyectado en 1892 en estilo neogótico, la parte escultórica corrió a cargo de Eusebi Arnau y de los hermanos Juyol. Francesc Tiestos trabajó los hierros repujados y Esteve Andorrà los de forja. Monumento de planta octogonal construido en piedra de Montjuïc, muy ornamentado, pone de manifiesto los conocimientos de las artes aplicadas obtenidos por Gallissà en el Castell dels Tres Dragons del Parque de la Ciutadella, junto a Domènech i Montaner, y Puig i Cadafalch. Los periódicos comentaban en 1895 que llamaba extraordinariamente la atención. El interior del panteón era digno de ver por la riqueza de los mármoles y hierros forjados y repujados, así como por la novedad introducida en la tumba, a la que se descendía por medio de un ascensor.

 

9-De la Riva

 

10. Panteón de Manuel Malagrida i Fontanet_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 91

Panteón capilla de sesgo ecléctico, proyectado en 1910 y terminado en 1914 por el arquitecto Lluís Callén i Corzán, ocupa 33 m2 de superficie. Contó con el escultor Eduard Baptista Alentorn, muy reconocido en la época, para la figura de mármol situada en el coronamiento exterior, que representa la Religión, y también por piezas del interior del panteón. Manuel Malagrida Fontanet (1864-1946), quien fue un indiano, originario de Olot e hijo de uno de los notarios más prestigiosos de esta ciudad, emigró a Argentina para fundar la fábrica “Cigarrillos París”, después de un aprendizaje en una industria de tabaco parisina. En Argentina hizo una gran fortuna, y así lo demostró construyéndose en vida este monumental panteón, al igual que también lo había hecho en la ciudad construyéndose en 1908 el Palau Malagrida, ubicado en el Passeig de Gràcia, 27.

 

10-Malagrida

 

11. Panteó Alomar i Estrany_ Via Sta. Eulàlia, Agr. 3a, núm. 67

El panteó Alomar i Estrany va ser realitzat l’any 1893 per l’arquitecte Frederic Aymamí amb elements propis de l’art clàssic. Destaca principalment una de les millors obres funeràries del reconegut escultor Josep Llimona. La figura perfectament modelada, amb un bon tractament de les robes, és una anunciament del modernisme. Llimona, deixeble durat els primers anys de Rossend Nobas, va abandonar l’estatisme de les seves obres, i va ser capaç de plasmar la profunditat dels sentiments. Amb aquesta obra, l’encara jove escultor va guanyar un gran prestigi que posteriorment demostrà amb un ventall d’obres que l’han posicionat com el màxim representant del modernisme en l’art de l’escultura. El panteó de la família Alomar i Estrany va ser encarregat per la Sra. Francesca Estrany per enterrar-hi les despulles del seu difunt marit el Dr. Alomar. Joaquim Alomar i Font, farmacèutic de professió, va ser conegut per liderar, juntament amb Joan Uriach, els laboratoris Alomar i Uriach, l’any 1864. Es tractava d’un projecte innovador en aquell temps, perquè la tradicional drogueria va ser transformada en una farmàcia central, la qual seria capaç de vendre productes medicinals estrangers, però sense deixar-ne de fer d’elaboració pròpia.

 

11-Alomar Estrany

 

12. Panteón Pilar Soler, Vda. Serra_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3ª, núm 65.

El panteón fue encargado por la señora Pilar Soler y quien lo proyectó fue el arquitecto de estilo ecléctico Rafael Puig i Puig, en 1894, con la colaboración de Pau Deulofeu, un escultor decorador especializado en arte funerario y recordado principalmente por formar el equipo de escultores que colaboraron con Elies Rogent en la construcción de la Universidad de Barcelona. El panteón destaca sobre todo por su inspiración en las construcciones funerarias faraónicas, como puede verse con la gran pirámide de 12 metros de altura hecha de piedra de Montjuïc. La motivación para hacer un panteón de estas características se debe al gran culto a la muerte que tenía la antigua civilización egipcia, por lo que en los cementerios es habitual ver sepulturas neoegipcias. La pirámide contiene un gran basamento y seguidamente un friso que envuelve todo el perímetro con relieves vegetales que hacen una cenefa simétrica. La puerta de entrada, al estilo de los antiguos hipogeos egipcios, está coronada por una esfera alada, símbolo de eternidad y reencarnación.

 

12-Soler

 

13. Sepultura de Nicolau Juncosa_ Vía St. Oleguer, Agr.4a, núm. 32

Nicolau Juncosa i Sabaté (1865-1932) encargó en 1913 una obra funeraria al escultor Antoni Pujol i Panadès con el objetivo de representarse a sí mismo como si estuviera vivo, con la indumentaria de la época. Este realismo escultórico tuvo su origen a mediados del siglo XIX, cuando los artistas dejaron de mostrar la muerte como tema grandilocuente y la introdujeron en la realidad cotidiana. La obra escultórica se llama “La Solución”, tal y como puede verse en el margen inferior izquierdo, y está acompañado de unos puntos suspensivos y un interrogante. En este caso la muerte es vista como la solución a las dificultades por la fábrica que está reproducida de relieve a sus espaldas. Lo más sorprendente de esta sepultura es que fue encargada por el propio Nicolau Juncosa y que el rostro de su estatua fue realizado mediante la técnica de la máscara de yeso aplicada una vez muerto, de modo que pudieron reproducir fielmente su expresión facial. Juncosa fue un próspero comerciante y exportador de vinos, gerente de la casa de vinos Vendrell i Companyía, y político, convirtiéndose en Teniente de Alcalde de Barcelona entre 1909 y 1913, y posteriormente encabezó la candidatura Coalició Republicana, saliendo elegido Diputado por Tarragona. Su papel político se vio reforzado con la proclamación de la Segunda República Española, convirtiéndose en un personaje destacado en el Partit Republicà Radical, el segundo con más escaños de todo el Estado.

 

13-Juncosa

 

14. Panteón Amatller_ Via St. Oleguer, Agr. 4a, núm. 35

Monumental panteón neorrománico ideado por el padre Josep Gudiol i Cunill, y llevado a cabo por el arquitecto Emili Sala i Cortés, que firmó el proyecto en marzo de 1911, terminando las obras en enero de 1915. Este mausoleo es un ejemplo notorio de la importancia que tenía para la burguesía el ámbito funerario, orientado como continuidad de la vida. Los Amatller ya disfrutaban de una gran superficie en el paseo de Gràcia. Teresa, la hija del fabricante de chocolate Antoni Amatller i Costa (1851-1910), adquirió con motivo de la muerte de su padre, varias parcelas que conforman una gran extensión para recrear en miniatura un entorno arquitectónico que lleva al recogimiento. Para llevar a cabo el panteón se utilizaron 150 m3 de sillares de piedra dicho del raitx, 2 m3 de mármol blanco de Italia, destinados a los dos sarcófagos -que trabajó Josep Tarrach- y al altar del interior. Además, se anexionaron otros dos solares destinados a la cruz de término. El modelo del tímpano de la puerta de entrada llevaba el anagrama EA en la parte izquierda y la fecha, esta firma, propia de Eusebi Arnau, no se encuentra en el tímpano realizado en material definitivo y aplicado a la obra. Los trabajos de forja fueron encargados a Ramon Collell Palanca “Picallimas”.

 

14-Amatller

 

15. Panteón Eduard Sevilla i Montoliu/ Coromina_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 33

Panteón de estilo modernista que proyectó Leandre Albareda en 1906 y terminó en 1907, y que contó con la colaboración del aparejador A. Godinas, el escultor Rafael Atché, los marmolistas Mas y Tarrach, la fundición Vda. Argelaguet, y Damians, y los vitraleros Rigalt Granell. Monumento de mármol, de gran tamaño, tiene importantes trabajos de bronce. La parte superior conforma una terraza, a la que se accede por dos escalinatas laterales. En este espacio existe un sarcófago custodiado por la figura de un ángel que con el brazo levantado apunta al cielo con la mano. Su actitud infunde consuelo y nos recuerda que un día resucitaremos. Esta obra representa un modelo suntuoso de artes aplicadas dentro de las tendencias más modernas de esa época. Originalmente, el panteón fue encargado por el Capitán General de la Marina, Eduard Sevilla i Montoliu, y posteriormente fue adquirido por Lluís Coromina i Martorell, fabricante de productos carbónicos.

 

15-Montoliu_Coromina

 

16. Panteón Carbó_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, número 36

El panteón Carbó lo encargó Carme Juncadella i Olivé en 1904 para enterrar los restos de su marido difunto Enric Carbó i Ferrer, junto con otros familiares. La obra fue dirigida por el arquitecto Pere Garcia Faria, con modelos escultóricos de Eusebi Arnau. El ángel lo reprodujo Federico Bechini en mármol. El panteón destaca por una cruz de grandes dimensiones, que tiene en su parte central y de forma circular un relieve que representa a la Santísima Trinidad. El Padre y el Hijo están sentados en los extremos y el Espíritu Santo está en la parte superior en forma de paloma. En la parte inferior se puede leer la palabra “miserere”. Un trabajo que recuerda la actividad de Arnau como medallista. El ángel con las alas desplegadas se encuentra en actitud de escribir con la mano derecha, y en la mano izquierda lleva un rollo. La escultura, de tendencia modernista, lleva una túnica que lo cubre y reafirma el efecto de ligereza por ser más larga, creando la sensación de que el ángel está elevado. Enric Carbó era originario de una familia acomodada de Vilanova y la Geltrú que, gracias al capital realizado con el comercio de vino y aguardiente en América, se convirtieron en grandes impulsores de la industria textil catalana. Además, era conocido por ser el tío del destacado pintor modernista Ramon Casas i Carbó.

 

16-Carbó

 

17. Panteón Bartomeu Robert/ Emerencià Roig_Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 22 Bis

En uno de los espacios más relevantes del cementerio, destaca este panteón proyectado por el arquitecto Simó Cordomí Carrera, en 1903, para acoger los restos de Emerencià Roig i Bofill (1848-1901). Cordomí también realizó la sepultura que se encuentra adosada; se trata del panteón del médico y político Bartomeu Robert i Yarzábal (1842-1902). El panteón de estilo modernista que resalta por la ornamentación. El modernismo, la naturaleza se convirtió en un elemento fundamental que lo llenó todo como la ornamentada cruz de hierro que corona el panteón. Líneas sinuosas y onduladas reproducen tallos y flores que, en la base del árbol de la cruz, se extienden como una planta trepadora por la cubierta del monumento funerario. Asimismo, la reja que cierra la sepultura y que muestra el símbolo del sueño eterno con las flores de adormidera, presenta unos elementos ondulados y ritmos curvilíneos. Bartomeu Robert fue considerado uno de los protagonistas del renacimiento iniciado en la medicina española durante el último tercio del siglo XIX, convirtiéndose en uno de los miembros destacados de la conocida “Generación Médica Catalana de 1888”. Médico titular del Hospital de la Santa Creu i San Pau en 1869, culminó su carrera en la política. En 1899, Bartomeu Robert fue designado alcalde de la ciudad de Barcelona, ​​desde donde promovió el “Cierre de cajas”, una protesta en contra del aumento de impuestos del gobierno español en la sociedad catalana para hacer frente a la crisis colonial.

 

17-Robert

 

18. Panteón Emili Juncadella_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 23

Esta acción ciudadana se considera para muchos historiadores como el inicio del catalanismo político. Presidió la Lliga Regionalista desde su formación en 1901 y fue elegido diputado en Cortes Generales en las elecciones parlamentarias de ese mismo año. Emerencià Roig fue redactor de la Gaceta Médica Catalana y de La Independencia Médica (1877), dirigida por el prestigioso doctor y escritor Joan Giné i Partagas, quien era también rector de la Universidad de Barcelona. En estas revistas era donde escribía artículos el doctor Bartomeu Robert, quien era cuñado de él y guardaban una gran amistad. Además, fue presidente de la Academia y Laboratorio de Ciencias Médicas y de la Academia de Medicina de Barcelona.

 

18-Juncadella

 

19. Panteón Leandre Albareda_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 1

El panteón Albareda es una obra realizada en 1889 por el propio propietario Leandre Albareda i Petit (1852-1912) para enterrar los restos de sus familiares. También sería su propia sepultura y posteriormente la de su mujer en 1922, momento en el que quedó clausurada a perpetuidad. Leandre Albareda, diseñador del cementerio, escogió un espacio privilegiado para levantar un monumental panteón. Elevado en una plaza, se accede mediante unas escaleras que hacen que resalte por encima del resto. De estilo neoegipcio, destaca un obelisco, símbolo de resurrección, y un gran ángel sedente que vela la puerta de la tumba. Colaboraron diferentes artistas destacados del momento, como los escultores Josep Campeny, en la escultura del ángel exterior y en el Santo Cristo interior, y Manuel Fuxà en el bajorrelieve en bronce de los retratos de los difuntos sobre las lápidas de los sarcófagos ubicados en la cripta. También participaron los hermanos Juyol en las esculturas de adorno, Pijoan i Casals en los bronces, los hermanos Ventura en los mármoles, Vilaró Saumell en los dorados, Grado en la fundición y Rigalt en las vidrieras de colores.

 

19-Albareda

 

20. Sepultura de Ernest Niquet_ Vía St. Oleguer, Agr. 4a, núm. 3

Sepultura que se llevó a cabo en 1895, según un proyecto firmado por el arquitecto Josep Balet y el maestro de obras Domènec Balet Nadal, en el que se distingue una escultura exenta, en mármol, realizada por Enric Clarasó. El escultor plasmó una figura femenina en actitud de abatimiento que lleva la cabeza cubierta; acompaña la expresión de dolor la acción de tirar unas flores en la tumba. Es una escultura de mucho realismo, de carácter, con mucha expresión de gesto; simboliza la promesa del recuerdo perdurable de la persona, resuelta de forma humana e íntima. La superficie de la sepultura le rodeaba una barandilla de hierro que ha desaparecido. Enric Clarasó en Notes viscudes, la titula Meditació y la define como una mujer sentada sobre la tumba de quien ya no estaba, donde deja caer unas flores y llora por el cuerpo que ya no podía ser suyo, con el sentimiento de lo que había perdido y de no haber sentido el gozo de cuando lo tenía.

 

20-Niquet

 

21. Sepultura Germans Montobbio_ Vía St. Francesc, Agr. aa, núm. 4 i 5

Sepultura de estilo neogótico que proyectó en 1898 el arquitecto Enric Sagnier, con modelos escultóricos atribuibles a Eusebi Arnau. El trabajo de fundición lo llevó a cabo la empresa Masriera i Campins. Destaca la belleza de los relieves y el buen trabajo de la fundición. Se compone de un basamento rectangular de piedra de Montjuïc, en el que encontramos, a ambos lados, dos laudos sepulcrales de bronce, y en la parte central una cruz de término alzada sobre una columna de fuste liso y redondeado. El capitel consta de cuatro lados, cada uno de ellos tiene una corona de motivos vegetales. La cruz muestra en la parte central un relieve de la faz de Cristo. En las laudes destaca, en la parte central, una orla cuatrilobulada que custodia un gorro en actitud orante, rodeada de hojas en los cuatro extremos. Las losas son prácticamente iguales, sólo cambia, en la parte superior, el nombre de los hermanos enterrados, Joan y Mariano. El escultor Frederic Masriera i Manovens, discípulo de Rossend Nobas, fue el fundador de la importante fundición Masriera i Campins, establecimiento donde se fundieron, en la cera perdida, gran parte de las estatuas de bronce de los escultores catalanes más reconocidos de final siglo XIX y principios del XX.

 

21-Montobbio

 

22. Panteón Dam i Montells_ Vía St. Josep, Agr. aa, núm. 52

Panteón neogótico edificado en 1897 sobre la cripta que siete años antes se había construido siguiendo a los directivos de Antoni Rovira i Rabassa. Proyectado por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch, contó con la participación del escultor Eusebi Arnau, y de la empresa Masriera i Campins en el trabajo de fundición artística. La prensa de la época comentaba que por su mérito artístico era la obra más destacada que se había llevado a cabo durante el año en el cementerio. Monumento construido en piedra de Montjuïc, tiene el perfil de las antiguas cruces de término, y consiste en un pedestal que sostiene una columna de 6,5 m de altura rematada con una cruz gótica que reproduce en los extremos hojas de higuera. El capitel está profusamente decorado con relieves de figuras humanas, vegetales, búhos y una calavera. En mitad del fuste ha esculpido en alto relieve un ángel en actitud de orar. El laudo de bronce de la fundición contiene una orla gótica que transcribe en latín Juan XIX-XXV y está decorada en el centro con una alegoría de la muerte, coronada y resguardada bajo un doselete, que sostiene con las manos descarnadas un libro abecedario a la derecha, y una paleta con pinceles a la izquierda. La decoración sigue de forma simétrica con motivos vegetales. Los pinceles y la paleta son atributos propios de una de las personas que reposan: Josep Dam i Montells, pintor ochocentista, que murió muy joven en Barcelona en 1886.

 

22-Dam i Montells

 

23. Germans Collaso i Gil_ Vía St. Josep, Agr. 2a, núm. 48, 49, 50 y 51

Panteón capilla de estilo neogótico de los hermanos Josep i Enric Collaso i Gil. Proyectado por el arquitecto Josep Majó con trabajos del escultor Josep Reynés, de forja de Josep Basons y de vidrieras de Antoni Rigalt. Acabado en 1901, tiene una superficie de 64m2, en esa fecha era el mayor del cementerio. En todos los elementos tiene una decoración vegetal muy variada, más intensamente en la parte superior. La reja de la puerta es de hierro forjado y se ha realizado un trabajo muy minuscioso. En la parte superior de la fachada hay una escultura exenta de mármol que representa a San Pedro, protegida por un drosseret. La cruz del coronamiento fue destruida por un rayo. Antoni Rigalt reavivó la técnica del vitral policromado y consiguió obras de auténtica calidad: asociado con Jeroni F. Granell fueron la empresa catalana más importante de esta especialidad.

Josep Collaso i Gil (1857-1926) fue político y filántropo, quien fue nombrado alcalde de Barcelona en cuatro ocasiones. Es recordado por el impulso del método Montessori en la educación de los niños y al introducir las teorías higienistas en las aulas. Murió en 1926 y fue enterrado en el panteón que adquirió junto a su hermano Enric, quien había sido inhumado en 1915.

 

23-Collaso i Gil

 

24. Panteón Anselm Coma_ Vía St. Francesc, Agr. 2a, núm. 56

Panteón modernista que dirigió en 1904 'arquitecto Leandre Albareda, coronado por una bella escultura de Rafael Atché. Aislado en uno de los extremos de la vía de San Francisco se visualiza, monumental, desde el inicio opuesto de la vía. Construido en piedra de Montjuïc, está formado por un basamento alto y macizo al que se accede a través de unas escaleras centrales protegidas por dos pilotes amplios y sólidos de forma semicircular que acogen cada uno un medallón con el alfa y el omega de tipografía modernista. La parte superior la protege una barandilla austera de hierro forjado del mismo estilo y un amplio pedestal que sostiene la figura de un ángel de mármol que sujeta entre sus manos una palma, símbolo del triunfo de la vida eterna sobre la muerte, y un ramo de flores de distintas especies. Los laterales del basamento están decorados con elementos florales. En la parte superior encontramos la puerta de acceso a la cripta, de forma redondeada, decorada con una cruz en el centro y flores de la pasión, y de hierro fundido, que realizó la importante empresa de trabajos en metal Ballarín en 1885.

 

24-Coma

 

25. Panteón de Joan Rialp i Ventura_ Vía St. Francesc, Agr. 8a, núm. 2

En 1905, tres albaceas cumplieron la voluntad de Joan Rialp de construir un panteón que guardara sus restos. Proyectado y dirigido por el arquitecto Jaume Bayó, en piedra de Montjuïc y en mármol blanco, acoge una escultura que realizó Josep Llimona, de moldeado suave y fundido, situado dentro del modernismo. El monumento, concluido en 1906, se caracteriza por elementos sencillos y austeros, de formas redondeadas. La sepultura la compone una base sólida de una altura reducida, sobre la que destaca una lápida con la inscripción "de la Casa de Rialp" acompañada del escudo en relieve. Al lado de la cruz, donde se ubica esta, la figura Resignación, de características formales y estilísticas cercanas a otras obras del propio Josep Llimona, el escultor más representativo del modernismo catalán. Joan de Rialp i  Ventura dejó un gran legado que sirvió para la construcción de un grupo de sepulturas para los pobres en el cementerio de Sant Andreu.

 

25-Rialp i Ventura

 

26. Panteón Godó_ Vía St. Francesc, Agr. 8a, núm. 6

Panteón capilla de estilo neogótico que proyectó el arquitecto Josep Majó en 1899, cuenta con esculturas de Josep Reynés y con trabajos de los marmolistas Mas i Tarrach y del forjador Josep Basons. Por su valor artístico, diferentes periódicos se hicieron eco, ya que consideraban que imperaba el estilo gótico propio del siglo XIV y que dominaba, en su ejecución, una gran unidad en todos los detalles. La fachada tiene en la entrada del tímpano un relieve con la representación de la Ascensión del Señor. La fachada la flanquean dos contrafuertes que tienen adosadas dos estatuas que simbolizan la Fe -con un cáliz entre las manos, y la Esperanza, que sujeta un ancla, -elemento que se identifica con la salvación-, cada una protegida por un doseret. En las fachadas laterales destacan vidrieras policromadas y la parte trasera forma un ábside poligonal con contrafuertes que terminan en pináculos, entre los que aparecen gárgolas. La verja de entrada es un trabajo de forja admirable que forma un dibujo simétrico y yuxtapuesto a base de arcos apuntados muy estilizados. En el interior, sobre el altar hay un crucifijo de mármol y, a ambos lados, dos sarcófagos de piedra. Las vidrieras reproducen los santos tutelares y patrones de la familia: San Carlos y San Antonio, y San Ramón y Santa Rosa. En el suelo, en mármol de color rojizo hay dibujada una cruz decorada con relieves. Josep Majó hizo casas de pisos en Barcelona, ​​entre las que cabe destacar el edificio de la Vanguardia del año 1903.

 

26-Godó

 

27. Sepultura Josep Domingo i Foix_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 66

La sepultura destaca por una sensual escultura femenina que realizó el escultor marmolista Antoni Pujol en 1932. Del mismo artífice que fue el autor de la sepultura de Nicolau Juncosa, disponemos de poca información, tan sólo sabemos por un anuncio publicidad en el anuario de la Asociación de Arquitectos de Cataluña de 1920, que tenía el taller, especializado en arte funerario en mármol y piedra, en Casa Antúnez (Can Túnez). Por lo que respecta a esta tumba observamos que en el espacio que tradicionalmente se ha destinado el símbolo religioso de la cruz se ubica una figura femenina, en mármol, que lejos de cualquier reminiscencia cristiana se muestra cubierta tan sólo por una tela que deja el pecho desnudo. Tanto el tema como la composición de esta obra recuerdan al Monumento a Fabrizio Mossotti de Giovanni Dupré en el Camposanto de Pisa.

 

27-Foix

 

28. Sepultura Germans Lizé_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 82

Tumba proyectada por Josep Masdeu, con la participación del escultor Josep Casan, discípulo de Pere Carbonell, y los marmolistas Enric Serra y Joan Figueras. Se erigió entre los años 1918 y 1920, años en que el cementerio fue perdiendo el esplendor que había manifestado en época modernista. De predominio escultórico, la tumba representa una figura femenina sedente con el cuerpo de una joven desconsolada en su regazo. Este tema nos recuerda vagamente el de la Piedad, donde la Virgen María sostiene en su regazo el cuerpo de su hijo muerto, o también el del orante que ruega Dios y que muestra las palmas de la mano con los brazos abiertos. En la lápida de la tumba hay un ramo de flores de la vida, o bien de las ofrendas de los vivos a sus difuntos en señal de homenaje.

 

28-germans Lize

 

29. Sepultura Jaume Puncernau i Pintó_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 85

Esta sepultura es fruto de la colaboración entre dos artífices de reconocido prestigio: el arquitecto Bonaventura Bassegoda y el escultor Rafael Atché. Realizado en 1919 en cumplimiento del albacea testamentario del difunto según lo que dice la leyenda del laudo. Preside el panteón la escultura de una mujer sin consuelo que, recostada sobre la tumba -tipología frecuente en otras obras funerarias del mismo cementerio-, deposita unas flores. Firmada por Rafael Atché, a la derecha de la base, cinco años antes de su muerte, la convierte en una de sus últimas. Sin embargo, el escultor es más conocido por realizar la escultura que corona el popular monumento de Colón en Barcelona, ​​inaugurado en 1888. En el panteón encontramos muchos de los símbolos funerarios habituales en los cementerios. En la parte frontal aparece el Ouroborus, la serpiente que se muerde la cola, símbolo de eternidad. En los pilotes que sostienen la barandilla que cierra la tumba encontramos coronas de siemprevivas, y en la reja, el símbolo de la cruz y flores de adormidera. Asimismo, estas flores, junto con las rosas y otras especias, forman el pomo que la figura sostiene con una mano, mientras que con la otra se acerca una a los labios para dar un beso. Por último, capullos de adormidera ornamentan el crucifijo, el cual presenta en la base el cráneo de Adán, con una clara referencia al origen de la madera de la cruz donde murió Jesús.

Jaume Puncernau i Pintó (1839-1916), nacido en Massoteres, murió en La Habana y sus restos nunca fueron trasladados desde Cuba a Barcelona para ser enterrados. La tumba es también un memorial de cariño en la tierra de un emigrante catalán y un documento que recuerda el apoyo decisivo que los catalanes de América dieron a la lucha independentista. En la parte posterior de la sepultura existe un escudo con las cuatro barras.

 

29-Puncernau i Pintó

 

30. Sepultura Germans Marnet i Sacco_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 86

La sepultura de los hermanos Dolors, Maria Lluïsa y Joan Marnet Sacco la proyectó el arquitecto Antoni Bartra en 1930 (autor del Mercado Municipal del Prat de Llobregat), aunque el final de la obra lo firmó en 1932 el director de los trabajos Juan Ventura, La escultura, en mármol, realizada por J. Dalmau, presenta a una mujer desconsolada sobre la tumba con una ofrenda de rosas al lado. La rosa, símbolo fúnebre desde la antigüedad, en la iconografía cristiana es atributo mariano, pero también se relaciona con la sangre que derrama Jesús a la cruz, alimento de la vida espiritual del creyente. En Montjuïc esta obra se convirtió en uno de los trabajos más exitosos de estos años, momento en el que el arte del cementerio estaba más lejos que nunca de los estilos y manifestaciones artísticas que se desarrollaban en la ciudad. También es un buen ejemplo de la labor de los marmolistas, con talleres especializados en escultura funeraria, que tomaron el relevo a escultores de renombre.

 

30-Marnet

 

31. Panteón Dolors Monserdà_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 96

Dolors Monserdà i Vidal (1845-1919), nacida en Barcelona dentro de un entorno cultural influyente, se convirtió en la primera novelista catalana, que consiguió un gran renombre y fue premiada en tres ocasiones en los Juegos Florales, los cuales presidió el año 1909, siendo la primera mujer que lo hiciera. Al mismo tiempo, fue pionera del feminismo, junto a escritoras como Maria Josepa Massanés y Carme Karr, y una gran defensora de los derechos de los trabajadores.

En un primer momento fue enterrada en el cementerio de Poblenou, junto a su marido difunto Eusebi Macià, conocido joyero de la Calle Ferran. En 1932, las hijas de Dolors Monserdà, Maria dels Àngels y Dolors Macià, iniciaron las obras del panteón familiar del cementerio de Montjuïc en unos terrenos que había adquirido Enric Monserdà, hermano de la difunta y conocido pintor y decorador artístico. Las obras las llevaría a cargo el prestigioso arquitecto Josep Puig i Cadafalch, marido de Dolors Macià y yerno de Dolors Monserdà. El panteón consiste en una gran columna de granito, de fuste liso, que se levanta sobre un pedestal cúbico. Destaca una corona ornamentada de bronce en su base, y encima el capitel luce una cruz griega, también de bronce, muy trabajada. Una muestra clara de la exaltación del símbolo de la fe cristiana. Lo cierto es que este panteón también recuerda las cruces de término en las que el arquitecto ya se había inspirado para realizar otras obras funerarias anteriores.

 

31-Monserdà

 

32. Sepultura Jaume Brutau_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 109

Sepultura proyectada por el maestro de obras Josep Masdeu con la colaboración del reconocido escultor Enric Clarasó. De este mismo artista en el cementerio de Montjuïc cabe destacar los panteones Tey, Monegal, herrero, Serrat y sobre todo el Memento Homo. Enric Clarasó se formó en Barcelona y posteriormente amplió sus conocimientos en París, donde frecuentó en el taller de Henri Chapu. También se relacionó con los pintores Ramon Casas y Santiago Rusiñol, y los tres formaron el grupo modernista por excelencia y expusieron a menudo en la prestigiosa Sala Parés de Barcelona. Este monumento funerario dedicado a Jaume Brutau i Manent se ejecutó en 1920. Presenta un estilo que estaba totalmente superado en la época y pone de relieve el desfase cronológico que existía entre la actividad artística de la ciudad y las obras del cementerio, estas últimas de carácter más conservador. El artista plasmó la figura de una mujer, en mármol, que se tituló Resurrección, que con los ojos cerrados se acerca las manos al rostro, que dirige al cielo, evocando el despertar en la vida eterna.

 

32-Brutau

 

33. Panteón Joan Pich i Pon_ Plaça St. Rafael, Agr. 8a, núm. 18

El panteón del industrial, financiero y político Joan Pich i Pon (1878-1937), que también fue alcalde de Barcelona, ​​lo proyectó el arquitecto Salvador Soteras Taberner, e intervino en la realización de los elementos decorativos el escultor Alfons Juyol, en 1914. Las obras se dilataron durante años y finalmente fue el arquitecto Josep Soteras Mauri quien las firmó en 1948. En este panteón, de estilo ecléctico, el arquitecto creó un monumento de formas sólidas y robustas, formado por dos cuerpos, y de una gran austeridad visual tan sólo ornamentado mediante unos artísticos pebeteros en el remate del primer cuerpo y con cruces en el segundo. Cierra el acceso una puerta con una reja decorada con elementos circulares. Soteras Taberner realizó el desaparecido Círculo Ecuestre del Paseo de Gracia junto con Félix de Azúa, y como arquitecto de la Compañía MZA construyó el apeadero de Gràcia de Barcelona (1902), y además trabajó como contratista en la obra del ferrocarril de Ripoll en Puigcerdá.

 

33-Pich i Pon

 

34. Sepultura Pedro del Balzo_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 133

Proyectada por el arquitecto Miquel Madorell i Rius en 1905, con la participación de Víctor Masriera y de la Foneria Masriera Campins, es una muestra del alto nivel que alcanzaron las artes decorativas en Cataluña. El árbol de la cruz, original y refinado, presenta al estípite un tallo de hojas delicadas que es coronado por lirios, atributo de la Virgen, símbolo de la pureza y la inocencia, pero que también significan el abandono a la voluntad de Dios. A ambos lados de la cruz hay artísticos pebeteros, y formas sinuosas en piedra de Montjuïc enmarcan la lápida con dos anillas y el nombre del difunto en letras de bronce. El encargo lo realizó Edelmira Rovira i Escofet en memoria de su marido Pedro del Balzo, abogado de profesión.

 

34-Del Balzo

 

35. Panteón August Urrutia i Roldán_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 137

Panteón de estilo neoclásico que proyectó en 1908 el arquitecto Antoni Vila i Palmés, director y profesor de la Escuela Municipal de Artes Aplicadas del distrito VIII y Jefe de la sección de habitabilidad del Ayuntamiento de Barcelona. Los trabajos escultóricos son del marmolista Martínez Fortuny. Monumento de planta poligonal en el que se utiliza la piedra de Montjuic y el mármol blanco; consta de un ancho basamento que soporta una doble hilera de columnas, de fuste liso en la parte inferior y estriado en la superior. A este espacio superior se accede por medio de dos escalinatas laterales. En la parte central se encuentra la figura de un ángel de cariz clásico, excesivamente efectista, que apoya sobre un sarcófago profusamente decorado, de las mismas características estilísticas. Las obras se acabaron en 1911. August Urrutia i Roldán fue un indiano vasco propietario de plantaciones de cacao en Venezuela, quien se casó con Josefina Miró, prima del famoso artista Joan Miró.

 

35-Urrutia

 

36. Panteón Buhigas_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 139

Clara Tamareu Vídua de Buhigas, adquirió este solar de 16 m2 para construir un mausoleo en diciembre de 1903, y en 1905 se iniciaron los trabajos dirigidos por el maestro de obras Joan Bruguera i Díaz. Los marmolistas Enric Serra y Joan Figueras fueron los constructores de la parte artística y según la revista Ilustració Catalana, Bechini realizó la figura del ángel. Se utiliza la piedra a excepción de la figura realizada en mármol blanco. Destaca un sarcófago de grandes dimensiones, de líneas sinuosas con decoración floral; en la parte anterior de éste, hay en el suelo, una almohada sobre una alfombra - que cubre parcialmente los escalones- donde se lee el apellido de la familia. La figura representa un ángel, y se apoya suplicando sobre el sarcófago. La figura en posición muy forzada es un buen trabajo escultórico, con un buen estudio y tratamiento de ropas.

 

36-Buhigas

 

37. Panteón Fortuño Ferrús_ Vía St. Oleguer, Agr. 3a, núm. 74

Un ángel majestuoso ante un sarcófago preside el panteón del indiano, Baltasar Fortuño Ferrús, originario de Benissanet (Ribera de Ebro), que ejerció de médico cirujano en Puerto Rico desde 1850. En vuelta de América encargó al América arquitecto Ubaldo Iranzo el proyecto funerario, con colaboración del reconocido escultor Josep Campeny en 1902. El ángel custodia el sarcófago que se encuentra detrás de él y vela el alma del difunto. Lleva una larga túnica de corte clásico y muestra unos brazos musculosos. También flexiona ligeramente la pierna izquierda, lo que mediante la caída de los pliegues de la ropa confiere a la figura ritmo y movimiento. Aunque no muestra ninguna expresión de consuelo, dirige la mirada hacia el cielo para cumplir la misión de ángel que guía a las almas. Sostiene con la mano izquierda un pomo de flores y hojas de adormidera que simbolizan el sueño eterno, mientras que con la otra mano sujeta la palma, considerada universalmente símbolo de la victoria y de inmortalidad.

 

37-Fortuño

 

38. Panteón Campassol/ Borrell_ Vía St. Oleguer, Agr. 3a, núm. 75

El panteón de las familias Campassol y Borrell lo proyectó el arquitecto Miquel Bertran de Quintana en 1902. Monumento formado por un basamento amplio, rodeado de pilotes de piedra unidos por una barandilla de hierro de ornamentación floral y formas sinuosas cercanas al modernismo. Destaca un pedestal que tiene en la parte anterior una orla de flores y de acanto y letras góticas, y en la parte posterior la inscripción en latín “Beati mortui qui in domino moriuntur”. Sobre esta base existe una columna con un capitel antes formado por flores grandes y rematado en forma octogonal, y servía de base en la cruz esculturada que concluía la estructura. A su lado se conserva una espectacular figura de un ángel de mármol, obra del destacado escultor Josep Llimona, que lleva en el brazo izquierdo una espada de hierro que ha desaparecido. De moldeado fundido y formas suaves, tiene una expresión de altivez y expectación, la mirada fija y los labios oprimidos.

 

38. Campassol

 

39. Panteón Vial i Solsona_ Vía St. Eulalia, Agr. 3a, núm. 72

Sepultura proyectada por el arquitecto Josep Balet en 1901 y terminada en 1902, destaca una escultura bien moldeada, de mármol blanco, de cariz realista; buen estudio anatómico obra de Enric Clarasó. Consiste en una estatua que representa a un hombre joven, casi desnudo, que se cubre únicamente la parte inferior del abdomen con una descabellada ropa, que lleva un pico entre las manos, en actitud de cavar su fundición. Con esta escultura, Clarasó obtuvo la primera medalla en la Exposición Internacional de París del año 1900. En la parte inferior de la escultura hay un bloque de piedra con la inscripción "Memento Homo". El escultor comentaba en su libro “Notes Viscudes” de 1931: “Pienso que es la obra hasta la fecha que he hecho más encuentro de pensamiento y más construido de conjunto y detalles uno de los más adivinados de nuestra época”. "Memento Homo, recuerda hombre que vienes de la tierra y en la tierra volverás". Clarasó con esta obra transmitía la nueva visión de la vida, una visión terrenal y alejada de divinidades. Una nueva visión surgida de la revolución médica y científica que se vivía en la época y que trataba al ser humano como una criatura más de la naturaleza y, por tanto, sometida a las leyes naturales como cualquier otra.

 

39-Vial

 

40. Panteón Gener_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 71

Panteón capilla de estilo neogótico que proyectó el arquitecto Josep Majó en 1902, con trabajos escultóricos en mármol de Josep Reynés, fue construido en piedra de Murcia, posiblemente por J. Tarrach, y con una superficie de 64m2. Las obras concluyeron en 1906. La cuantía de presupuesto, la suntuosidad de la obra y la ubicación fueron motivos muy queridos por la categoría que podría dar al recinto. En ese panteón hay severidad y suntuosidad a la vez. Dominan los rasgos propios del estilo gótico, pero los detalles ornamentales tienen algo del estilo moderno de la época. Es de planta cuadrada, de ejecución sobria, buen tratamiento de ropas y el sentimiento en el rostro. Del propio escultor Reynés es el relevo inscrito en el tímpano de la puerta con el tema de la Sagrada Família. En el interior, Reynés plasmó la imagen de San José con el niño y dos ángeles en oración sobre el altar. La luz entra por las vidrieras de colores de los ventanales. La verja de la puerta de entrada contiene un pavimento de mármoles de colores y placas de bronce. El monumento fue encargado por Francisca de Seycher en honor a la memoria de su marido Josep Gener i Batet (1831-1900), destacado fabricante de tabaco en Cuba.

 

40. Gener