Art, arquitectura i memòria al servei de la mort

Art arquitectura i memoria al servei de la mort

Sinopsis

Un extenso legado patrimonial, hoy gestionado por Cementiris de Barcelona, ​​que configura al mismo tiempo un conjunto de espacios dedicados a la memoria y la cultura.

El presente volumen da la palabra a un conjunto de especialistas que ofrecen sus miradas desde diversas disciplinas, ofreciendo un planteamiento amplio y transversal del fenómeno funerario. Por último, la última parte conforma el catálogo de la exposición "Herencia y memoria", dedicada a algunas de las obras de carácter funerario más destacadas de la Biblioteca de Fondo Antiguo de la Universidad de Barcelona.

Durante el siglo XVIII, la implantación del concepto de progreso asociado a las corrientes higienistas promovió la separación física entre vivos y muertes a través de la erección de cementerios fuera de los núcleos urbanos. Este hecho estuvo propiciado por una legislación específica, pero también por el desarrollo de unos sistemas urbanísticos particulares y una tecnología constructiva propia, que generó unos paisajes culturales que han evolucionado con el tiempo, y que responden a las singularidades de cada territorio.

En el caso de Barcelona, ​​la expansión demográfica del siglo XIX trajo la creación de nuevos cementerios como los de Poblenou y Montjuïc donde se traducía el sistema social de la ciudad, desde las clases más humildes enterradas en los fosos, hasta los suntuosos panteones de la burguesía. Fue especialmente en estos últimos donde arquitectos como Elias Rogent, Leandre Albareda o Josep Oriol Mestres erigieron algunos de sus proyectos más destacados, posteriormente decorados por algunos de los artistas más notables del momento como los escultores Agapit y Venanci Vallmitjana, Rafael Atxé, Rossend Novas, Joan Roig y Soler, Eduard B. los forjador Frederic Masriera, o el vidriero Eudald Ramon Amigó.