La integración de sistemas de vigilancia y soporte en tareas operativas nos permite optimizar la seguridad y la eficiencia de nuestra operativa diaria. Esta combinación no se basa sólo en la monitorización pasiva, sino en el uso activo de la información visual para apoyar decisiones y acciones en tiempo real.
Nuestro sistema de vigilancia se orienta a la monitorización de puntos clave como los accesos a las instalaciones, perímetro y áreas de riesgo. El objetivo es tener una visión general y constante del entorno para identificar cualquier anomalía y dar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier situación. Esta vigilancia nos permite:
- Prevenir intrusiones o accesos no autorizados.
- Supervisar el flujo de personas y vehículos.
- Detectar comportamientos inusuales o riesgos de seguridad.
Más allá de la seguridad, las mismas herramientas que se utilizan para la vigilancia se convierten en un valioso soporte para las tareas operativas. Las imágenes obtenidas son una fuente de información constante que podemos utilizar por:
- Verificación de incidencias: acceder a los datos visuales para entender qué ha ocurrido exactamente, agilizando la resolución.
- Coordinación de equipos: guiar a los equipos operativos en su actuación, indicándoles la ubicación exacta de una incidencia o el mejor camino para llegar a ellos.
- Análisis y optimización de procesos: El análisis posterior de las imágenes puede ayudarnos a mejorar nuestros procedimientos.